P.O.V. Estéfano Salgo de esa casa con una sonrisa en mi rostro y una alegría en el alma; nunca me había sentido tan bien y ahora me siento como si fuera un ave que por fin abre sus alas. Nunca antes había tomado las riendas de mi vida; siempre mi padre decidió qué era lo que según él mejor me convenía y, al llegar Tatiana a mi vida, fue bueno, aunque a la vez también sé que mis padres y su hermano conllevaron algo. Y es que todos saben que los Salazar y los Russo son las familias más importantes, así que para mí eso fue más que obvio; sé que nuestro primer encuentro fue planeado por ellos, aunque nunca lo admitió mi padre. Sin embargo, fue distinto con ella, ya que no nos obligaron a que nos enamoráramos o nos casáramos; al principio solo nos mirábamos como unos extraños que intentá

