—¡Hola!—le devolvió el saludo —¿Qué hacéis aquí?—le preguntó mirando por detrás de ella hacía Iris y Valentina. —Hemos venido al cine.—respondió una fría y confusa Marina, sintiéndose estúpida por estar en frente de él, con los celos apoderándose de ella. —Genial. —dijo Raúl, su compañera los miraba—¡Oh!, ¡Perdona!, ella es Marina, la madre de mi hija.—la presentó. ¿Así que ahora solo era eso?, ¿la madre de su hija?, se empezó a atormentar. —¿Y ella es?—preguntó Marina queriendo saber más. —Susana, mi compañera y amiga. La gota que colmó el vaso, ¿así qué ella era solo la mamá de su hija y en cambio esa chica, aparte de compañera, amiga?, sin poder responder de alguna manera con la que conservar la poca dignidad que le quedaba, volvió con su hermana y su hija sin responder, Raúl la

