Todo estaba en silencio. La tensión se podía palpar a distancia y todos estaban tenso. —Henry —nombró Samuel mirando a su primo—. Me alegro de que al final hayas decidido venir. Henry me miró y al ver que estaba sana y salva se quedó más tranquilo. —Has amenazado a mi familia, no me has dejado opciones. Samuel asintió orgulloso, su plan había funcionado. —Te recuerdo que yo también soy de tu familia. —Lo eras, antes. Ahora quieres destruirme, a mí y a mis hijos, por lo que, para mí mi primo a muerto. —Tu mataste a todos mis amigos, solo quiero que sientas lo que es. —Sí, y tú a la persona que más quería. —Eso fue un error y lo sabes. No esperó ni un segundo más y se tiró hacia Henry. De nuevo la lucha empezó. Esta vez los cazadores permanecieron quietos, Samuel era su enemigo, pe

