Capitulo 9

4579 Palabras
“EL BRUJO SALTAMONTES REGRESA A LA VIDA” Es de día en la ciudad de Valencia, Oriana estaba mal en terapia intensiva, pero José con sus palabras de amor y de fe hizo el milagro que despertara de nuevo a este mundo, ella cuando despierta se alegra cuando lo ve a su lado, y él le da un beso en la frente, diciendo: -¡Oriana, mi amor!, no hay dudas que el amor hace milagros, mi bella estrella sigue viva. -¡José, mi vida!, gracias por estar a mi lado, no te despegaste de mi, oraste y se hizo realidad, no cabe duda que los milagros de amor existen, me siento feliz de tenerte en mi vida, quiero ser feliz a tu lado siempre en que juntos crearemos ese universo de estrellas, y tu serás mi estrella amarilla y yo tu estrella azul-, dice Oriana. -Imagínate como seria eso, yo soy tu sol, y tu mi luna, se oye de maravilla, juntos en ese firmamento dándonos felicidad el uno al otro, tu despertar me ha brillado de nuevo el alma, yo no te quería perder, pero fuiste valiente, diste tu vida por mi-, dice José. -Daria la vida por ti mil veces si es necesario con tal de que estés bien y hagas realidad tus proyectos de vida, la vida es una bendición, y si el otro esta bien no importa darla porque así es el amor, el amor es el sentimiento mas grande del universo, es un milagro que te llena de armonía, de alegría, de emoción y de flores así como tu hiciste que te me declaraste en un sendero de rosas, la rosa es símbolo del amor verdadero-, dice Oriana. -Tu solo no eres mi estrella, también mi rosa bonita que llena que embellece el jardín de mi corazón, tu y yo pa’ lante, siempre apoyándonos y guiándonos en nuestros caminos, le agradezco a DIOS por este milagro de regresarte a este mundo, no es tu hora, aun te falta muchas aventuras por vivir, por cierto, te voy a contar algo que me paso, pero antes me tienes que responder, ¿Crees en las apariciones místicas?-, dice José. -¡Apariciones místicas!, tengo entendido que es eso de los ángeles y eso no, claro que si, ponte a ver en la antigüedad la virgen María vio al ángel mensajero de DIOS, anuncio sobre el nacimiento del Niño Jesús, claro que si lo creo, ¿Acaso hablaste con un ángel?, si viste un ángel me tienes que contar, ¿Qué te dijo ese ángel?-, dice Oriana. -Ahorita te cuento, le iré a decir a tu mamá, a Karina y a tu amiguito Jesús, los tres están afuera esperando que te recuperes, se pondrán felices cuando te vean bien-, dice José. Y entra el medico, la ve recuperada, y le dice: -Muchacha, esto de verdad es un verdadero milagro, ya estas mejor, yo soy el medico, estoy con tu caso, de todos los años que tengo trabajando en este hospital es primera vez que veo un milagro así, me imagino que fue un milagro de amor. -¡Si, doctor!, fue un milagro de amor, yo sentí sus suaves manos, sus palabras dulces, su fe lo mezclo al tocarme y al expresarme lo mucho que me quiere, eso diseño un milagro en mi, es mi novio y lo amo mucho, juntos formamos una misma estrella-, dice Oriana. Y José se sienta al lado de ella y le besa la mano, diciendo: -¡Yo la amo con toda mi alma, por siempre será mi Oriana, la estrella mas hermosa de mi vida!, si se me hubiera ido el mundo se me caería encima porque ella igual que mi madrina me vinieron alegrar la vida. -Por cierto, ¿Hoy no tienes que presentar la prueba de nivelación?-, dice Oriana. -¡Si, es hoy!, pero no iré porque no te quiero dejar sola, en este momento para mi tu eres la mas importante, ahorita llamo al director para que lo dejemos para otro día-, dice José. -José, no puedes dejar para otro día lo que puedes hacer hoy, el director te cito para hoy a las dos de la tarde, así que estas a tiempo de presentar la prueba, así que quiero que vayas a la casa, te pongas bien bonito, agarres un lápiz y vas a esa prueba, te ira bien, como te dije, ten seguridad en ti mismo, desde aquí te voy apoyar-, dice Oriana. -Bueno mi amor pero es que no creo que me vaya a concentrar-, dice José. -Claro que te vas a concentrar, vas a salir bien en la prueba de nivelación, recuerda que es para que recuperes el cuarto año de bachillerato, ten fe en ti que lo vas a lograr, confía en el espíritu santo que te va a iluminar-, dice Oriana. -¡Ay, Oriana!, es que no sé, yo creo que DIOS me ayudara, pero con todo esto que paso se me quitaron las ganas, a lo mejor salga mal en esa prueba-, dice José. -¡Ten fe que todo va a salir bien, en DIOS y en ti mismo!-, dice Oriana. -¡Bueno, mi amor!, por ti intentare presentar la prueba, daré todo de mi, me iré a la casa, me voy a cambiar rapidito, no te puedo negar que estoy nervioso, lo único que no te puedo negar es que estoy nervioso, me tienes que desear suerte, mi vida-, dice José. -Suerte no te voy a desear, te deseo es éxito porque la vida no es ruleta con que tu juegas para tener suerte; la vida es una bendición y se desea es éxito para que logres todo aquello que te propongas, así que te deseo todo el éxito del mundo, mi amor, saldrás bien en la prueba, ya lo veras, tu me contaste que te quieres superar, entonces no te caigas nunca, y muestra tu sonrisa a todos tus objetivos-, dice Oriana. -¡Gracias, mi vida!, me voy volando-, dice José. Y él le da un beso en la frente, y se va, llega a la sala de espera, ve a Doña Rosa, a Karina y a Jesús, y les dice alegremente: -Ya Oriana despertó, el medico se quedo con ella, la esta revisando. Y ellos se alegran. -¡Gracias a DIOS!, pero, ¿Cómo fue, hijo?-, dice Doña Rosa. -Fue sorprendente, si te lo cuento, no me lo vas a creer, fue un milagro de amor, le hable bonito, le dije todo lo que sentía, saque mi fe en DIOS, y una lagrima mía hizo el milagro de que despertara de nuevo en este mundo, pero estoy apurado porque iré al liceo a presentar la prueba, me voy a la casa rapidito para luego ir para allá, no te puedo negar que estoy nervioso, necesito que me desees éxito-, dice Oriana. -¡Te deseo éxito en tu prueba, mi amor!-, dice Doña Rosa. -Yo también te deseo éxito, José, ¡Que te vaya bien!, ojala pases para que termines el cuarto año con nosotros y para el año que viene te gradúes en nuestra promoción, por cierto necesitamos un logo para mandar hacer las camisas de la promoción, necesitamos a alguien creativo, y tu eres bueno para eso, ya como tu pintas, entonces necesitamos que diseñes el logo en la computadora, destácate, saca tu creatividad, sea cual sea tu idea la vamos a tomar en cuenta, que este bonito y que diga promoción XI-, dice Karina. -Claro que si, como no, para mi es un honor diseñar el logo de la promoción-, dice José. Y Jesús le da la mano, y le dice: -Pana, de verdad me hace feliz que estés con Oriana, se nota que eres un buen chamo y que la harás feliz, gracias por venir a llenar sus vidas de estrellas, lo puedo ver reflejado en tu mirada, en tus ojos que mencionan lo mucho que la amas, igual que tu encontré al amor de mi vida, así que te doy mi amistad sincera, ¡Quiero que seamos siempre amigos! -Claro que si, mi pana, para mi es un honor ser tu amigo, bueno me voy-, dice José. Y también le da la mano, y luego se abrazan, este es el comienzo de una nueva amistad. Mientras, en el sanatorio, Doña Emily esta en la habitación acariciando un muñeco en la cual cree que es su hijo, y entra Don Martin con el documento, y le dice: -¡Hola, Emily!, se nota que te volviste loca de remate, ahora piensas que ese muñeco es nuestro hijo, eres una idiota, siempre me has parecido una ridícula sentimental. -Al fin hoy me voy a librar de ti, por lo menos tengo el consuelo de consolar un muñeco, es como si estuviera acariciando a mi lindo Jesús, así que has lo que viniste hacer, te voy a firmar el documento donde te paso todos mis bienes, pero te suplico que no le hagas daño a Jesús, por favor, con mi hijo no te metas-, dice Doña Emily. -Ya te dije que si colaboras no me voy a meter con él, así que tranquila, me tienes que firmas este documento, al fin tu dinero será mío, me servirá para pagar mi deuda y para viajar por el mundo, me iré lejos donde nadie me encuentre, y tu quedaras aquí porque dentro de poco tendrás compañía, hoy mismo tendrás a tu hijo aquí-, dice Don Martin. Y ella se desespera, y le dice: -¡No, por favor!, no traigas a mi hijo, no quiero que sufra en este infierno como yo. -Te concedí el deseo de estar con tu hijo, ¿Qué mas quiere?, así que te lo voy a traer hoy mismo, espéralo hoy mismo en la tarde, aquí va a estar encerrado el resto de su vida como tu, que mejor que estar en los brazos de su madre-, dice Don Martin. -¡Eres un desgraciado, Martin!, esto que hace no tiene perdón, no puedo creer que tu le hagas eso a nuestro hijo, es tu sangre, por favor, se nota que no lo quieres ni un poco, igual que a mi, a mi nunca me amaste, solo te casaste conmigo por interés, pero mis padres me obligaron a casarme contigo, eres una basura de ser humano-, dice Doña Emily. Y él le da una cachetada, y le dice: -¡Cállate la boca, me vas a firmar el documento y me voy!, traigo a tu hijo. Y ella se altera, se tira encima de él, y le clava los dientes en el cuello, diciendo: -¡Maldito!, eres el culpable de todas mis desgracias, ¡Maldito! ¡Maldito! Y él se queja del mordisco, y se la quita de encima, diciendo: -¡Estúpida!, me mordiste como una perra furiosa. -Es lo que te mereces, Martin, por todo el daño que has hecho, cuando te conocí eras distinto, cuando nos casamos te quitaste la mascara, y mostraste tu verdadera cara, eres un ser sin alma, algún día pagaras por todo el daño que has hecho, recuerda algo, la justicia divina te va a pedir que rindas cuenta, ¡Que DIOS te perdone!-, dice Doña Emily. -No seas ridícula, yo no creo en nada de eso, yo en lo único que creo es en el poder, en el dinero, así que me vas a firmar de una vez, hoy mismo veras a tu hijo, así que fírmame rápido, ya cuando lo firmes te voy a confesar algo que ignoras-, dice Don Martin. Y él le da el documento, y ella lo firma, ahora si todo el dinero es de él. -¿Qué es lo que me vas a decir? ¿Qué es eso que ignoro?-, dice Doña Emily. -Te voy a decir la verdad sobre tu hijo Jesús, es que la verdad ese muchacho no tiene una gota de mi sangre, no es mi hijo, por eso nunca me ha importado, él es producto de la inseminación artificial, yo siempre te oculte que soy estéril, pero como me urgía un heredero entonces le pedí al ginecólogo sin que tu te dieras cuenta que te hiciera lo de la inseminación artificial, y como tu ignorabas eso de mi, tu creíste que yo era el padre, el donante nunca se supo, el padre de Jesús debe estar en algún lugar del país porque la muestra vino de Caracas, Jesús no es mi hijo, por eso no me interesa-, dice Don Martin. -No puedo creer que me hayas hecho eso, eres un desgraciado, resulta que me engañaste sobre Jesús, pero igual es mi hijo y lo quiero con toda mi alma, me engañaste, con razón nunca mas me pude embarazar, yo ansiaba tener otro hijo para darle un hermanito, teníamos relaciones sin protección, con razón, es porque tu eres estéril-, dice Doña Emily. -Lo siento mucho de verdad, bueno ya que me lo firmaste, me voy, a tu hijo te lo mando esta misma tarde, al fin van a estar juntos, no van a saber nada de mi-, dice Don Martin. Y él se va, y ella se pone a llorar pero de alegría, diciendo: -Al fin la luz me vuelve a brillar, volveré a ver a mi hijo Jesús, a mi chiquito precioso, en cuanto venga vamos a planear juntos para escapar de aquí y seremos felices. En la clínica, Oriana ya fue trasladada a una habitación, ahora esta cómoda acostada en una camilla, y entran Doña Rosa, Karina y Jesús, la ven con alegría. -¡Hija mía, gracias a DIOS estas bien!, pase un susto, no me vuelvas a dar ese susto, oíste, eres mi mayor tesoro en la vida, no te quiero perder como tu madre te ordeno que no me vuelvas hacer esto, la verdad me asuste mucho pero gracias a DIOS y a la virgen de Coromoto, también a José Gregorio Hernández ya estas bien, ahora tengo que ir a su santuario en Isnotu para cumplir mi promesa de encenderle una vela a su altar, y le dije que íbamos todos, hasta Karina y Jesús nos pueden acompañar-, dice Doña Rosa. -Me siento tan feliz haber despertado, es como si hubiera renacido en este mundo, gracias mamita, gracias a todos por pedir por mi, es prueba que el amor y la amistad hacen milagros, me siento viva nuevamente-, dice Oriana. -Amiga, yo también me asuste mucho, no quería perder a mi mejor amiga, ya que estas bien te quiero dar una gran noticia, no lo vas a creer pero es cierto, Jesús y yo nos hicimos novios anoche, pasamos la noche mas maravillosa de nuestras vidas-, dice Karina. -Así es, Oriana, tarde me doy cuenta que amo a Karina, me di cuenta anoche, me siento feliz, siento que si puedo reír en este mundo, que si puedo brillar como ser humano, es tan así que ya estoy viviendo en su casa porque ya no vivo con mi papá, me libere de él para siempre, ya no mas a sus maltratos, luchare por mi meta de ser un canta – autor, aun tengo millones de canciones que escribir y ponerle la música para que tenga ritmo, la música es el arte de mi vida y lo voy a desarrollar porque es mi sueño mas querido-, dice Jesús. Y Oriana se pone feliz, y le dice: -¡Así se habla, Jesús!, yo siempre te lo he dicho, me alegro que ahora si hayas pensado en ti, cuentas con mi apoyo y con un techo donde dormir, en la casa lo que sobran son cuartos, ¿Verdad, mamá? ¿Jesús puede estar en la casa? -Claro que si, hija, Jesús es parte de la familia, claro que se puede quedar en la casa las veces que quieras, tu papá me ha invitado varias veces a comer pero yo lo he rechazado, la verdad es que no quiero tener pareja, mi vida entera es para mi niña querida, para mi preciosa Oriana, esta recuperación hay que celebrarla, ojala el medico te dé de alta pronto para que estés en tu casa con los que te aman-, dice Doña Rosa. -A pesar de que estoy bien, me duele la herida, por lo que veo me agarraron puntos, hasta el medico me dijo que tu donaste tu sangre para salvarme, gracias mamita, gracias por darme de tu sangre para que yo siguiera con vida, tu como siempre piensas en mi, eres la mejor mamá del mundo, ¡Gracias por ser como eres!-, dice Oriana. -Hija daría mi sangre diez mil veces con tal de que tu estés bien, mi amor, me siento orgullosa de ser la madre de la mejor hija del mundo, de una muchacha dulce que lo único que ha hecho es llenar de escarchas mi vida, ¡Te amo, hija!-, dice Doña Rosa. -Yo también te amo, mamá, no solo has sido una gran madre, también una gran amiga, eres uno de mis mayores tesoros, también me siento orgullosa de ser tu hija-, dice Oriana. -¡Que DIOS te bendiga siempre, mi amor!-, dice Doña Rosa. Y se abrazan. A las 2:00 de la tarde José llega al liceo todo nervioso, esta bien vestido, hace la señal de la cruz, diciendo: -¡Padre Santo, ayúdame!, estoy muy nervioso, voy a presentar la prueba de nivel, no te puedo negar que se olvido, necesito una señal para no perder la fe en mi mismo. Y llega a la dirección, el director lo ve, y le dice: -¡Buenas tardes, José Rojas! ¿Listo para el examen? -Allí mas o menos, señor director, es que estoy muy mal porque anoche hirieron a Oriana pero gracias a DIOS ya despertó, pero aquí estoy, todo sea a la voluntad divina si paso el examen o no, quiero terminar el cuarto año para el año que viene graduarme de bachillerato, así que deme el examen de una vez para empezar-, dice José. -Esta sencillo, es una pregunta por cada área, bueno siéntate, te voy a dar dos horas para presentar, lee bien antes de preguntar, analiza los ejercicios de las tres María que son matemática, física y química, me puedes preguntar cualquier duda-, dice el director. Y José se sienta en el pupitre, el director le da el examen, y empieza el tiempo. José empieza a hacer el examen, en el fondo de su corazón esta nervioso, la mano le tiembla, el ángel Horacio se para frente a él, y le dice: -¡José Rojas, tu puedes!, todo va a salir bien si le pones fe a tu vida. Y José lo ve con alegría, y piensa: -Nunca he tratado de esconderlo, de hecho es una de mis principales intenciones: “SER EL MEJOR”, José Rojas es un muchacho capaz de volar si se lo propone para llegar a esa cima maravillosa donde cada sueño que se cumpla es una flor que se siembra en el jardín de la vida, y si voy a pasar este examen porque al pasarlo es una flor sembrada, tengo fe. Y así empieza a presentar la prueba teniendo seguridad en si mismo. Mas tarde Jesús esta entrando a la catedral de Valencia, compra una velita, se dirige al santísimo, le enciende una velita a su altar haciendo la señal de la cruz, y se arrodilla a orarle: -¡DIOS mío, te quiero agradecer por darme la fuerza de enfrentar a mi padre!, espero que con esto no falte al mandamiento de honraras a tu padre y a tu madre, me siento mal porque a la final ese hombre me dio la vida, solo te pido que me ayudes hacer realidad mis sueños, ahora me siento tan libre, tan capaz de seguir adelante, me siento orgulloso de estar en este mundo, es una lastima que mi mamá no este aquí, me ha hecho tanta falta, daría cualquier cosa por tenerla de nuevo a mi lado, extraño sus abrazos y sus consejos. Y termina de agradecer, sale de la catedral, pero se le acerca Don Martin, y le dice: -¡Hola, querido hijo!, tu creías que te me ibas a escapar, pues no, te llevare a un lugar donde veras a tu madre para siempre, tu sueño se ha hecho realidad, no me guardes rencor, allí vas a estar para siempre con tu madre, ojala lo disfrutes, nunca mas me volverás a ver. -¡Papá, por favor! ¿Qué vas hacer?-, dice Jesús todo nervioso. Y se le acercan unos enfermeros a Jesús, lo agarran y le colocan una camisa de fuerza, pero le inyectan un calmante para dormirlo. -¡Suéltenme! ¿Para donde me van a llevar?-, grita Jesús. Y se duerme, y se lo llevan. Don Martin se ríe cruelmente, diciendo: -Ahora si ese muchacho estará con su madre, nunca me importo, ¡Es un pobre imbécil! En la noche en la clínica, Oriana ya esta estable, esta descanando cerrando los ojos, pero entra José con una cara triste, diciendo: -¡Hola, Oriana! Y ella despierta, se alegra al verlo, y le dice: -¡Hola, mi amor! ¿Cómo te fue en el examen? -¡Ay, mi amor!, de seguro te vas a decepcionar de mi, es que yo esperaba otros resultados, pero fue así, así que lo siento, mi amor, siento mucho haber sacado esta nota, el director me lo corrigió de una vez, pero yo esperaba mas de mi, me siento mal-, dice José. -¿Qué paso, mi amor? ¿Cuánto sacaste?-, dice Oriana. Y saca el examen corregido, y luego saca una sonrisa, resulta que sacó 18 puntos, diciendo: -¡Viste, mi amor! ¡Caíste! ¡Saque 18 años! Y ella se alegra, y le dice: -Mi amor, viste, yo te dije que lo ibas a pasar, todo se puede lograr en este mundo, mi vida, me siento orgullosa de ti, ahora si puedes terminar el cuarto año, y lo bueno es que nos vamos a graduar en la misma promoción, ya Karina te dijo que tienes que diseñar el logo. -Claro que si lo voy a diseñar, me siento feliz porque esta es una gran oportunidad que me da DIOS para superarme, para cumplir mis sueños, juntos vamos a crear buenos proyectos mezclando ideas, conocimientos, ya lo veras porque no hay dudas que hacemos un gran equipo, ¡Te amo, Oriana, la estrella mas hermosa de mi vida!-, dice José. -¡Yo también, mi príncipe azul!-, dice Oriana. -Ya dentro de poco son tus quince, es donde será el final de esta historia, yo soy tan melancólico, me hará llorar ese final feliz, es triste que todo libro tiene su final pero bueno así es todo, en la vida real también existen los finales felices, es lo que debemos disfrutar después de que uno paso tanto dolor-, dice José. -Yo no le diría un final, si no un comienzo feliz, una nueva aventura-, dice Oriana. Y se besan alegremente; en este momento, en el sanatorio, Doña Emily esta en la habitación con una camisa de fuerza, y entra la enfermera, y le dice: -Emily, te trajeron un regalito. -¿Me trajeron a mi hijo?, si es mi hijo, por favor, me pueden quitar la camisa de fuerza para abrazarlo, quiero sentir su calor, darle un beso, dame ese regalo, ten piedad de mi, por favor, ¡Quítame esta camisa de fuerza, te lo suplico!-, dice Doña Emily. -¡Esta bien, te lo voy a quitar!, pero en cuanto termines de abrazarlo de nuevo te lo voy a poner porque eres muy inquieta, tienes que resignarte que tu hijo y tu van a estar para siempre en esta clínica mental, así que acostúmbrate, estarás aquí hasta el día en que te mueras, son ordenes de Martin Hurtado-, dice la enfermera. Y le quita la camisa de fuerza, y entran los enfermeros con Jesús, ella lo ve y se alegra, diciendo: -¡Jesús, hijo! ¡Hijo de mi alma!, es increíble que te tenga frente a mi. Y él lo ve, le salen lágrimas de alegría, diciendo: -¡Mamá! ¡Mamita!, yo pensaba que estabas muerta, justo le pedí a DIOS hoy que haría cualquier cosa con volverte a ver, ver que me hizo el milagro de tenerte de nuevo frente a mi, me has hecho mucha falta, mamá, me siento feliz de tenerte aquí. Y su mamá empieza a llorar, y le dice: -¡Hijo mío del corazón! ¡Te amo con toda mi alma!, todos estos años esperaba este momento de tenerte aquí frente a mi, al fin vamos a estar juntos siempre. -No puedo creer que mi papá haya sido tan inhumano como para encerrarte aquí aislada del mundo y de mi, todo por el cochino dinero, desde hace tiempo me he dado cuenta que mi papá no me quiere, he soportado mucho sus maltratos, fue hasta capaz de encerrarme aquí como tu, me duele de verdad que mi papá haga esto, no tiene corazón con su propia sangre, no sé si lo pueda perdonar por todo el daño que ha hecho-, dice Jesús. -¡Hijo mío, hay que perdonar!, si nuestro señor Jesucristo perdono a los que lo mataron en la cruz que fue peor, murió enseñándonos lo bonito que es perdonar, no sirve de nada guardar rencor, me costo mucho entenderlo pero hay que perdonar, es verdad que tu papá cometió muchos errores, pero tu lo puedes salvar con una oración que hagas con el corazón, por cierto, te confieso que Martin no es tu padre, me engaño todos estos años, le pidió a un ginecólogo que me hiciera una inseminación artificial, yo no me había dado cuenta, me lo confeso, pero ya yo lo perdone, pero igual eres mi hijo porque eres fruto de mi vientre, mi pedacito de sol que me ilumina mi vida, ¡Te amo, hijo!-, dice Doña Emily. -Yo también te amo, mamá, es increíble que Martin no sea mi padre, con razón siempre me trato mal, bueno lo importante es que estamos juntos, así estaremos siempre, mamá, algún día se hará justicia, ya lo veras, saldremos de este lugar-, dice Jesús. Y se abrazan alegremente. -¡Mi muchacho!, estas muy lindo y grande, ya eres todo un hombrecito, te falta mucho por vivir, por eso juntos vamos a luchar para salir de aquí-, dice Doña Emily. -Ustedes nunca saldrán de aquí, les voy a poner camisa de fuerza-, dice la enfermera. Y les coloca a cada uno la camisa fuerza. Mientras, en el desierto de Sahara que esta por el continente africano, el desierto mas grande del mundo, es donde duerme el brujo saltamontes, el legendario monstruo de la prehistoria, pero llegó la hora de su despertar, entra un duende rojo con poderes malignos que hace que despierte de nuevo a este mundo, le echa un viento n***o que lo hace resucitar, diciendo: -¡Despierta, brujo saltamontes! ¡Juntos gobernaremos este mundo!, dejara de ser de los humanos, será destruido todo tipo de valor, pero mas el amor, la fe y la amistad. Y el brujo saltamontes abre sus ojos, se levanta de su tumba, su apariencia es la de un saltamontes gigante, se siente con mucha energía para gobernar, diciendo: -Soy el brujo saltamontes, llego la hora de gobernar este mundo, nadie me detendrá.
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