Capitulo 8

4616 Palabras
“EL ANGEL HORACIO HABLA CON JOSE ROJAS” Es de noche en la ciudad de Valencia, Oriana ayudó a escapar a Johanciss, pero Doña Yary se da cuenta que quiere desaparecer a Oriana; pero José valientemente se interpone pidiéndole que no le haga daño, entonces Doña Yary le apunta el cuchillo para herirlo, pero Oriana se interpone y es la que recibe la puñalada. -¡No, Oriana!-, grita José. Y Doña Yary huye nerviosa, y José agarra a Oriana, se mancha todo de sangre, y la abraza llorando con gran dolor, y llega Doña Rosa, ve, y pregunta: -¿Qué paso aquí, hijo? -Madrina, yo no quiero que se muera, hay que llevarla a un hospital, lo hice por defenderme, dio su vida por mi, pero esta puñalada estaba dirigida a mi-, dice José. -¿Qué fue lo que paso, hijo? ¿Acaso entraron para a*****r?-, dice Doña Rosa. -¡No, madrina!, después te cuento, lo importante es que Oriana este bien, no quiero que se muera, por favor, hay que llamar a una ambulancia, esta perdiendo demasiada sangre, no me voy a mover de su lado por nada, no la voy abandonar-, dice José. Y ella empieza a llorar por su hija, diciendo: -¡DIOS mío, por favor!, ilumina a mi hija, yo no quiero que se muera, buscare a la persona que le hirió, no voy a descansar hasta llevarla a la cárcel. -Madrina, lo importante es que Oriana se ponga bien, hay que apurarnos-, dice José. Mientras, en la casa de Karina, Jesús y Karina están acostados en la cama muy felices, pasaron un momento inolvidable, ambos se entregaron el uno al otro al amor, sus cuerpos fueron conectados a la pasión, al deseo de sentir como el amor es mágico porque es posible, es un fuego que jamás se apaga porque esta en los sentidos, en la misma felicidad. -Esto que paso entre nosotros fue maravilloso, Jesús, es que nunca pensé que mi primera vez fuera tan bonito, me siento feliz estar a tu lado, sentir tu calor, tu alegría, siempre te he amado, tu eras el único ciego que no te dabas cuenta-, dice Karina. -Tu también me gustabas burda, pero estaba con la ilusión de que Oriana me prestara atención, pero me di cuenta que la que amo es a ti, Oriana solo era una ilusión, pero tu eres la realidad que ilumina mis ojos de alegría, aunque te voy a decir un secreto pero por favor no se lo digas a nadie, creo que hasta los muchachos del salón se reirían de mi si se enteran que yo nunca había tenido relaciones sexuales-, dice Jesús. -Eso quiere decir que tanto tu como yo este es nuestra primera vez-, dice Karina. -Así es, no te lo quería decir porque hoy en día la sociedad critica eso de que el hombre ya deja de ser virgen a los 13 años, pero yo tengo concepto de ser hombre, ser hombre no es él que esta con varias mujeres, sino él que respeta, él que conserva el valor de vivir y de luchar por un sueño, él que gira a la felicidad, al amor, que ve mil maravillas, ser hombre es eso, por eso siempre le pido a DIOS que alimente al hombre que hay en mi porque me siento capaz de vivir, de luchar por una meta, eso es el verdadero significado de ser hombre, tener fe y jamás apagar una sonrisa en la mirada-, dice Jesús. -Tienes toda la razón, mi amor, gracias por tus palabras maravillosas, me ha hecho valorar mas la vida, así que quiero que mañana me acompañes a un psicólogo, quiero tratar mi problema de vomitar la comida, últimamente me he sentido mal, la verdad es que quiero cambiar este habito, no quiero tener problemas-, dice Karina. -¿Qué te has hecho?-, dice Jesús. -Yo mismo me metía el dedo en la boca para vomitar porque estaba con eso de que me veía gorda, y yo quiero ser modelo, entonces estoy con eso que mi cuerpo tenia grasa con celulitis y estrías, no quiero caer en una enfermedad por culpa de este daño que me estoy haciendo, si puedo ser modelo sin tener que hacer esto de provocarme los vómitos, sé que puedo volar, puedo llegar lejos como ser humano, la idea es aceptarnos aun con nuestros defectos, aprendemos de los errores para no volverlos a cometer-, dice Karina. -Eso si es verdad, también he tenido que aprender mucho en la vida, es tan bonito rectificar, no dejarnos dominar por nada del mundo, gracias por darme un espacio aquí en tu casa, me siento tan bien cuando estoy contigo, eres mi alegría esta noche y con este momento que paso me siento mas feliz porque me sentí amado-, dice Jesús. -Igual que yo, quiero que mañana mismo me acompañes a un medico para mi problema con lo de esta enfermedad, ya no quiero seguir vomitando, quiero estar bien a nivel emocional y psicológico, no quiero tener esta conducta tan dañina-, dice Karina. -¡Tranquila, Karina!, mañana te voy acompañar-, dice Jesús. -Bueno hay que dormir porque mañana hay liceo, ¿Me imagino que vas al liceo?, aunque seria el primer donde te encontraría tu papá-, dice Karina. -No importa si me encuentra, yo le diré la verdad en su cara, aunque me pone triste porque es mi papá pero tampoco quiero ser como él, extraño tanto a mi mamá, ojala estuviera aquí para consolarme y orientándome, mi mamá era la mejor mujer del mundo, tan cariñosa, tan dulce, en su mirada era como la de un ángel que me daba felicidad-, dice Jesús. -Aunque tu mamá este en el cielo, recuerda que siempre va a estar en tu corazón, cuando un ser querido se nos muere no se va para siempre, se queda almacenado en el corazón, después de todo algún día se van a volver a encontrar en la eternidad-, dice Karina. -Bueno eso si es verdad, mi mamá es la estrella que mas brilla en el cielo, me siento feliz por eso porque si he sentido que me guía, si tan solo pudiera tocar sus calidas manos me sentiría bien protegido porque era el ángel que me da luz a mi vida, le agradezco a DIOS por haberme dado una madre así, ¡Mi mamita hermosa!-, dice Jesús. Mientras, en un sanatorio para enfermos mentales esta encerrada en un cuarto acolchonado una mujer misteriosa, se encuentra de espalda con los cabellos alborotados, con una camisa de fuerza puesta, ha sufrido mucho por no ver a su hijo, es Doña Emily (la mamá de Jesús), no esta muerta, todos estos años ha estado encerrada en este lugar con la ilusión de algún día volver a ver a su hijo; pero entra una enfermera para inyectarle el liquido para el cerebro, y ella se espanta, y le grita: -¡No me inyectes, por favor! -Claro que si te inyecto, es la hora de tu inyección, Emily, así que no te resistas, si no lo hacemos el señor Martin no nos va a pagar bien este favor que le hemos hecho todos estos años, así que no se me ponga difícil-, dice la enfermera. -¡Por favor, enfermera!, yo tengo mucho dinero, podría pagarte bien si me ayudas a escapar de aquí, me quiero ir de este lugar, quiero ver a mi hijo, el hombre malo me separo de él, nunca lo perdonare por haberme hecho tan infeliz, mi niño debe estar llorando sin los brazos de su madre, ¡Ayúdame, por favor! ¡Ten piedad de mi, por favor!, piedad para escapar de este lugar, esto me parece el infierno-, dice Doña Emily. -Lo siento pero si usted escapa la ira del señor Martin caerá sobre nosotros, así que no la puedo ayudar a escapar, mejor déjese inyectar-, dice la enfermera. -No me quiero inyectar, así que no me toques, ese liquido me arde en las venas, te lo suplico, ¡Ten piedad de mi, por favor!, ese liquido me ha ardido durante años, ya no quiero sufrir mas, no quiero, esto algún día lo van a pagar-, dice Doña Emily. Y así la enfermera prepara la inyección y se lo inyecta en el brazo a Doña Emily, y ésta grita del dolor. A la medianoche en la clínica La Viña, Oriana esta en terapia intensiva muy grave, aun no se sabe si se va a salvar o no, el medico la esta revisando, y dice: -No puede ser, es una lastima, es una muchacha tan joven que tiene toda una vida por delante, esta entre la vida y la muerte, ojala se pueda salvar, lo único que la puede curar es un milagro divino, la herida que sufrió fue profunda. Y le inyecta un medicamento, y le sigue hablando: -¡Muchacha, lucha por vivir!, afuera tienes gente que te esta esperando. En la sala de espera, José y Doña Rosa están esperando respuestas, a la vez están llorando. -¡DIOS mío, te lo suplico!, si quieres me llevas a mi con tal de que mi Oriana regrese a este mundo, esa puñalada iba dirigida a mi, no a ella, cúrala con tu poder, pasa tu mano milagrosa sobre su cuerpo, yo no quiero que se me apague la estrella que brilla en mi corazón porque le pertenece a Oriana, si se me va también es estrella se me muere, se me apaga para siempre, tenia que pasar esto justo en este momento que estábamos felices porque somos novios, no te la lleves, mi DIOS, no me hagas esto, ya te llevaste a mi abuela, no te lleves a Oriana que es la que me ha ayudado a levantar-, dice José. Y Doña Rosa se le acerca, y le pregunta: -Hijo, te pido, mejor dicho no te pido, te exijo que me digas, ¿Quién hirió a mi hija? -¡Madrina, por favor!, la verdad es que no quiero hablar de eso, lo importante es que se salve Oriana, no quiero que se muera, iré un rato a orar a la capilla, no quiero perderla justo que le pedí que fuera mi novia, te lo íbamos a decir esta noche pero paso esto, Oriana y yo somos felices como novios, espero que estés de acuerdo-, dice José. -Claro que estoy de acuerdo, si la felicidad de mi hija esta contigo no tengo porque separarlo, tu eres un gran muchacho, eres el muchacho para estar con ella siempre en la felicidad, eres digno de formar parte de mi familia, tu le has dado en parte alegría a mi vida, y también se la has dado a Oriana, la verdad me siento orgullosa de ti-, dice Doña Rosa. -¡Gracias, madrina!, después te cuento, vamos a esperar que Oriana este bien, iré a la capilla a orar un rato, quiero pedirle a DIOS por ella para que este bien, le orare con toda mi fe, no quiero pasar por lo mismo, ya hace poco perdí a mi abuela, no quiero perder a Oriana, por cierto hay que avisarle a Karina-, dice José. -Yo me encargo de llamarla, tú ve a la capilla-, dice Doña Rosa. Y él se va a la capilla, y ella llama a Karina y le informa lo del accidente de Oriana. En el sanatorio psiquiátrico, Doña Emily esta en su habitación llorando con su camisa de fuerza, la cabeza le gira de lo mareada que esta, todo el tiempo el medicamento le afecta, la hace sentir mal, pero llora por su hijo, diciendo: -¡Jesús, hijo mío! ¡Tengo tantas ganas de volverte a ver! ¡Hijo de mi alma! Y entra la enfermera con su risa malvada, y le dice: -Emily, te vino una visita, es tu peor pesadilla. Y entra Don Martin, la ve, y le dice: -¡Hola, Emily!, te veo mal como siempre, ya te estas haciendo vieja, no me arrepiento de haberte encerrado aquí, me sirves mas aquí que afuera, vengo por ultima vez, si no colaboras conmigo entonces con todo el dolor del alma tendré que desaparecer a nuestro hijo, si tu lo vieras, poco a poco se esta volviendo ambicioso como yo. -Se esta volviendo ambicioso es por tu culpa, mi hijo tiene un gran talento, tengo tiempo que no lo veo pero ya debe ser todo un hombrecito hecho y derecho, me muero por verlo y besarlo, pero tu me quitaste esa dicha de estar a su lado-, dice Doña Emily. -¡Emily, por favor!, no te pongas tan sentimental, la verdad es que no quiero que te pongas intensa, quiero que me firmes un papel donde tu me vas a pasar toda tu herencia, eso me ayudara a salvar el patrimonio de la familia Hurtado, como veras Jesús es el único descendiente de tu familia y la mía, yo soy capaz de hacer lo que sea, no me importa que sea de mi propia sangre, si no lo firmas lo desaparezco-, dice Don Martin. -¡Martin, por favor, no lo hagas!, mi hijo es lo mas bello que tengo en este mundo, yo no quiero que le pase nada, mi hijo tiene un gran talento con la música, desde niño siempre ha querido que lo meta en música, tiene una voz tan dulce, no quiero que lo mates, no lo voy a permitir, así que dime donde hay que firmar-, dice Doña Emily. Y él sonríe cruelmente, diciendo: -Viste que hablando se entienden las cosas, mañana te voy a traer el documento, tu dinero me ayudara a salir de todas mis deudas, ¡Te lo agradezco!, así que mañana voy a venir con el documento para que me lo firmes y ya de una vez termino contigo. -¿Qué harás conmigo en cuanto firme el documento?-, dice Doña Emily. -He pensado dejarte libre pero sin ver a tu hijo, pero se me esta ocurriendo dejarte aquí hasta el día en que te mueras, así que lo siento, a la final te ame bastante, nunca ha sido secreto que me case contigo por tu dinero, yo no tenia donde caerme muerto pero tu me ayudaste a salir de la miseria, yo vivía en un barrio horrible de Caracas, pero encontré suerte, mi hijo siempre ha creído que vengo de familia rica, pero la verdad es que no tengo donde caerme muerto, pero gracias a ti hasta puedo comprar mi urna-, dice Don Martin. -¡Eres un maldito! ¡Mil veces maldito!, algún pagaras por tu maldad-, grita Doña Emily. Y él se va riéndose. En la clínica, José esta en la capilla frente al altar con imágenes de Sagrado Corazón de Jesús, la virgen de Coromoto y el doctor José Gregorio Hernandez, hace la señal de la cruz, y les ora con fe: -¡DIOS mío, tu que todo lo puedes!, te quiero pedir por Oriana para que se recupere pronto, te lo pido, me ha ayudado bastante con sus palabras, si se muere quedara algo vacio dentro de mi, no te la lleves todavía, aun tiene muchos proyectos por cumplir en este mundo, a mi abuelita te la llevaste, pero no te lleves a Oriana que tanto me llenado con su sonrisa dulce, es la estrella que mas brilla en el universo de mi corazón, yo creo en los milagros, por eso pido que tu espíritu santo obre en ella para que se salve, me salvo la vida, es prueba de que me ama, no quiero perderla, ¡Cúrala! ¡Te lo pido con toda la fe de mi corazón! Y una luz entra a la capilla, él siente esa luz, la ve, y dice: -¿Qué significa esta luz?, es la misma luz que sentí el otro día en la ventana de mi cuarto, la luz que vino de la estrella que mas brillaba en el cielo, no creo que entre hasta aquí a la capilla si no hay una ventana, pero es tan calido, suave, romántico y dulce. Y se le aparece el ángel Horacio, y le dice: -¡Hola, José Rojas!, no te espantes que soy un ángel de la estrella dorada. Y él se sorprende al verlo, y le dice: -¿Un ángel?, no puedo creer que este viendo a un ángel con mis propios ojos, yo creo en los ángeles pero pensaba que siempre están invisibles, yo creía que los mortales no podíamos ver a los seres divinos, pero de verdad es un milagro, ¿Qué ángel eres? -Soy el ángel de la sabiduría, habito en una estrella dorada junto al hada estrella, vengo a ti porque tienes una misión que cumplir aquí en la tierra, de ti depende de que el amor siga reinando en este mundo, porque existe un ser malvado que quiere gobernar el mundo, aun no ha despertado de su largo sueño pero en cuanto despierte quiere devorar al mundo a sus ambiciones, tu y Oriana tienen la misión de luchar con ese malvado ser-, dice el ángel. -¿Oriana y yo tenemos la misión de luchar contra un ser malvado?-, dice José. -Así es, tienen la misión de luchar contra un ser malvado, pero antes tienen que reunir las ocho estrellas de la fortaleza y están regadas por el mundo, pero aquí te doy el mapa donde están ubicadas, será difícil pero con su valor podrán reunirlas y usarlas en la batalla contra el brujo saltamontes, un insecto hechicero que su ambición es construir un mundo de oscuridad y de muerte, ustedes son los elegidos para destruirlo-, dice el ángel. -Pero, ¿Por qué nosotros somos los elegidos si somos simples mortales?-, dice José. -Como te darás cuenta, todos somos especiales para DIOS, ustedes son su mayor tesoro, igual que nosotros los ángeles, los seres humanos son máximos, ustedes tienen esa aventura de salvar al mundo, es verdad que sufrirán muchos dolores, pero ese dolor es lo que ayudara a salvar a la humanidad de la maldad, así como Jesús dio su vida en la cruz por el hombre, todo lo que sufrió fue amor para salvar al mundo, en ustedes reina esa fuerza cristiana que se llama fe, esa fe también los ayudara en la batalla contra ese brujo saltamontes, no pueden permitir que la maldad gane terreno, aquí lo único que vale es el bien, el amor, la amistad, todos estos sentimientos son eternos, mientras que la maldad tiene poder limitado y el bien es para siempre, igual que el amor-, dice el ángel. -Ángel no sé si de verdad yo pueda cumplir con esta misión, es que ahorita estoy pasando por un momento difícil, es que mi adorada Oriana se me esta muriendo y le estoy pidiendo a DIOS que la cure porque no la quiero perder, si se va la estrella de mi corazón se apaga, yo no quiero que deje de brillar, quiero que permanezca siempre vivo en mi corazón, tu que estas mas cerca del creador por favor intercede por mi para que no se la lleve y si tiene esta misión entonces mas todavía debe seguir viviendo en esta tierra-, dice José. -¡José Rojas, eres un muchacho de fe!, no temas que el amor de DIOS esta en la fe del hombre, no te caigas y ni dejes de tener fe, es lo único que te pido porque la fe es un sentimiento que nunca se borra, se mantiene vivo porque es lo que le da luz al alma, te diré algo mas poético: la fe es la estrella mas bonita que habita en el firmamento del corazón del hombre, dentro de ti esa fe viva, esa confianza en DIOS, y te ayudara en la batalla definitiva entre el bien y el mal, de ti depende que hayan niños sonriendo, personas que se den los buenos días cada mañana, de que la educación siga fluyendo, igual que la fe cristiana, no puedes dejarte caer porque el amor es brillante, es luz como una estrella, no dejes de tener fe porque es lo mas bello que tiene el ser humano-, dice el ángel. -Tienes toda la razón, lo tomare en cuenta para mi vida-, dice José. -Es verdad que el ser humano comete errores pero son aprendizajes para no volverlos a cometer, así que nunca apagues tu alma porque es luz-, dice el ángel. -¡Gracias, ángel!, si cuento que hable con un ángel nadie me lo va a creer, pero es la verdad, me hace tan bien hablar contigo, gracias por despertarme de nuevo la fe, aun conservo la esperanza de que mi Oriana, mi estrella bonita se salvara-, dice José. -Así es, bueno en cuanto Oriana despierte me llaman por medio de la fe porque unirán sus fuerzas para destruir de una vez y para siempre al brujo saltamontes-, dice el ángel. -No te preocupes, te vamos a llamar, ¿Cuál es tu nombre?, cada ángel tiene un nombre, así como Uriel, Rafael, Miguel y Gabriel, ¿Tienes un nombre?-, dice José. -Si, tengo un nombre, es Horacio, el ángel de la sabiduría-, dice el ángel. -Es un placer conocerte, ángel Horacio-, dice José. -Bueno ya me voy, nunca dejes de tener fe porque s apagas tu fe hasta me dejaras de ver a mi porque la fe hace visible la esperanza en la vida, nunca olvides que los milagros nacen de la fe, y ayuda a construir un mundo mágico e ideal, el sol de DIOS siempre sale brillando para buenos y malos, el sol es la estrella mas grande y hermosa del sistema solar, nunca dejes de ver que cada rayo de sol es una luz divina llena de amor-, dice el ángel. -¡AMEN, ángel Horacio!-, dice José. Y el ángel se va, José se siente tan bien de haber hablado con el ángel, y dice: -Aun conservo la ilusión de que mi amada Oriana va a despertar. Mientras, Doña Rosa esta en la sala de espera rezando con su rosario, y llega Karina con Jesús, y la ven, Karina esta llorando por su amiga, y le dice: -Señora Rosa, ¿Cómo sigue mi amiga Oriana? -Karina, ¡Que bueno que viniste!, tu presencia hace bien aquí, si nos unimos Oriana va a salir de esto, aun el medico no ha dicho nada, pero parece que esta mal, muy mal, aquí estoy rezando un rosario para que la santísima virgen me haga un milagro a mi hija, igual se lo pido al doctor José Gregorio Hernández, aun no sé quien la hirió, José no me quiere decir, necesito saber para ayudar completamente a mi hija-, dice Doña Rosa. -No puede ser que a mi amiga le este pasando esto, no es justo, tan buena, tan noble y espero con ilusión sus quince años, le tuvo que pasar esto justo en este momento que encontró al amor de su vida, a su príncipe azul, me siento tan mal, yo no quiero que se vaya, si se va me quedare sola porque es la única amiga que he tenido en mi vida, no quiero que se muera, no quiero, no se lo merece, aun tiene muchos planes en mente-, dice Karina. -Oriana también se ha portado bien conmigo, ha sido una gran amiga desde la primaria, hace poco estaba detrás de sus huesitos, pero me di cuenta que la que en realidad amo es a Karina, se lo quería decir, yo tampoco quiero que se muera-, dice Jesús. -No hay que perder la fe, ayúdenme a rezar un rosario-, dice Doña Rosa. Y sale el medico, y les dice: -¿Me imagino que ustedes son familiares de la paciente Oriana López? -Yo soy su mamá, ¿Cómo esta mi hija, doctor?-, dice Doña Rosa. -Diré la verdad, hemos hecho todo lo posible para salvarla pero es imposible, por lo menos en mis manos, pero necesita un milagro divino, es lo único que la puede salvar, la herida que recibió es profunda y le daño gran parte de su organismo, de verdad lo siento, es tan así que perdió mucha sangre, le haremos una transfusión, el tipo de sangre es A+, se necesita bastantes donantes, a lo mejor en la familia hay muchos con ese tipo-, dice el medico. -Tengo unas amistades que son de ese tipo de sangre, y yo también lo tengo, sáqueme de una vez la sangre, yo nunca he tenido hepatitis, ni sufro de diabetes, nada de eso, he sido sana, tampoco estoy tomando pastilla, sáqueme toda la sangre si es necesario con tal de que mi hija este bien, no me importa quedarme sin sangre, que me quede agua en el cuerpo con tal de que mi niña querida este viva y siga viviendo-, dice Doña Rosa. -¡Pase al laboratorio, señora!-, dice el medico. Y va al laboratorio, dona sangre para su hija. Al día siguiente, Oriana aun sigue en terapia intensiva, la bolsa con sangre donada por su mamá ya le esta entrando a su cuerpo para que pronto este bien, pero aun sigue grave, mientras que esta inconsciente esta soñando que esta bailando el vals de sus quince años en un gran salón en un palacio con su príncipe azul que es José, es tan feliz en su sueño porque siente que es realidad este momento mágico, y que luego del baile van al jardín donde hay hermosos senderos de rosas donde comparten esa gran maravilla de cómo florecen igual que su amor e ilumina sus sonrisas, José corta una rosa, y se la da, y ella huele su aroma que simbolizan los colores de la vida. Este hermoso sueño es lo que la mantiene viva a pesar de que esta entre la vida y la muerte, pero entra José al quirófano, se para frente a ella, y le dice: -¡Hola, mi amor!, amaneciste hermosa como siempre, ¿Cómo quisiera ver tu sonrisa como siempre?, cada mañana despiertas con una alegría, con las ganas de vivir y de luchar por tus metas, no lo apagues, no te mereces esto que te pasa, de que estés sufriendo por mi culpa, tu me salvaste la vida, si te vas la estrella que brilla en el firmamento de mi corazón se me apagaría, y yo no quiero que se me apague, es un vacio que voy a sentir si te vas, solo le pido a DIOS que diseñe un milagro en ti para que despiertes de nuevo a este maravilloso mundo lleno de amor, de luz, de flores, no te me vayas, mi amor, no me hagas esto porque te amo, quiero que compartas a mi lado el resto de tu vida, ¡Te necesito!, no solo eres esa estrella viva, también eres la flor que embellece mi jardín interno, ¡Lucha por vivir, Oriana!, no se me muera que la amo mucho, y yo si creo que el amor hace milagros. Y él le agarra la mano, le da un beso de amor, y una lagrima cae en la mano de Oriana, de esa lagrima sale una luz de amor que hace el milagro de que Oriana vuelva a despertar en este mundo, esto es prueba que el amor y la fe hacen milagros, ella despierta alegremente, ve a José, y le dice: -¡José, mi amor! ¿Estas aquí?, me siento tan feliz de verte, gracias por estar a mi lado. Y José se alegra al ver que ya reaccionó, y le da un beso en la frente, diciendo: -¡Oriana, mi amor!, no hay dudas que el amor hace milagros, mi bella estrella sigue viva.
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