Armin se quedó un segundo viéndola nadar hacia el centro de la piscina. Su espalda relucía con el sol, el dragón parecía moverse con ella, como si fuera una extensión viva de su carácter indomable. Sintió el impulso de seguirla, pero también el deseo de atraparla. —Te estás divirtiendo demasiado —murmuró mientras se sumergía de un salto, emergiendo justo frente a ella con una sonrisa felina. Maroon soltó una risa genuina, de esas que vibraban en su pecho y no pedían permiso para salir. Levantó una ceja desafiante, justo cuando Greta lanzó la pelota directo hacia ella. —¡Ahí va! —gritó Lotte. Maroon reaccionó al instante, girando en el agua y lanzando un remate preciso que pasó rozando la cabeza de Emil. —¡Ey! ¡Eso fue intento de asesinato! —protestó él, aunque riendo. —Error de cálcu

