Al llegar al departamento, Noe ya lo estaba esperando en la puerta del edificio cubierta con un largo tapado. Gaby sabía que debajo de ese tapado iba a encontrarse con alguna prenda que dejaba muy poco a la imaginación, eso le daba una mezcla de celos al saber que otros hombres iban a verla y de morbo al saber que era muy poca ropa lo que iba a encontrar bajo ese gran tapado. Noe corre hasta la camioneta sin dejarle tiempo a Gaby para que pueda bajar y abrirle la puerta, no sabía por qué quería hacer eso si jamás lo había hecho antes, al menos que sea para sus hermanas de corazón. Pero esas ganas estaban ahí y lo sabía. Sin darle más vuelta al asunto, observa como Noe se acomoda a su lado y frota sus manos por el frío. Tenía la nariz roja y la piel más pálida que lo normal. —Es hermosa!

