Arelys — no te miento tienes un cuerpo bien sexy Pero dudo mucho enamorarme de alguien como tú, es muy extraño que no seas horrible con cachos, patas, y manos de güey.
Keren — jajaja No exageres no soy tan horrible como lo imaginas, qué pensamientos más chuecos los tuyos, recuerda que te dije una vez yo fui humano y solo por ser un demonio no quiere decir que sea tan horrible como tú lo imaginas.
Arelys — está bien, para qué discuto contigo sí siempre terminamos peleando.
Keren — sí sí, como tú digas niña malcriada.
Miguel — ya no esten discutiendo, mejor vamos Arelys te voy a decir lo que sé.
Arelys Lombardi:
Terminó de discutir con ese demonio idiota y me voy con Miguel adentro de su habitación me acomodo en una silla que está a la par del escritorio y él se sienta en el sofá.
Arelys — en fin ya dime lo que sabes porque tengo sueño, estoy muy cansada y me quiero ir a acostar.
Miguel — se trata de lo que te dijo Anya sobre su hermano.
Arelys — y eso qué tiene que ver conmigo que yo no lo tenga cerca, porque yo no lo quiero tener cerca.
Miguel — tú no lo quieres cerca porque tienes miedo de enamorarte de él así como lo dijo Anya.
Arelys — es que es una estupidez quién dice que un demonio puede ser bueno y no lastimar a las personas que están a su alrededor.
Miguel — yo cuidé a ese muchacho desde que era un niño y yo puedo confirmar de que él no es malo él es un buen muchacho.
Arelys — de qué sirve estar hablando de él si además ni está aquí y espero nunca verlo.
Miguel — eres una necia niña, hasta podría estar más cerca de lo que imaginas.
Arelys — qué es lo que me quieres decir, quieres decir que ese demonio que está ahí afuera es el hermano de Anya.
Miguel — eso no fue lo que yo dije, además ese Demonio No es el que tú piensas.
Arelys — ya ni sé qué pensar, mejor voy a ir a descansar porque mañana tengo un día muy pesado.
Me voy de la habitación de Miguel y voy directo a mi habitación, me quitó la ropa y me voy a meter a la ducha me termino de bañar pero cuando salgo me doy cuenta que este demonio no está y saber qué se hizo tengo una toalla secando mi pelo y otra toalla secando mi cuerpo, donde diablos estará metido este demonio pero cuando digo así oigo un portazo en la puerta como que casi la tiran pero como fue susto El que me pegué se me cae la toalla que estaba envolviendo mi cuerpo y cuando levanto la cabeza para ver si nadie me vio, me llevo la sorpresa que este maldito demonio me está viendo y rápido me acurruco a levantar la toalla. Pero él corrió hacia mí y me agarró las manos y él impidió que la recogiera y siento que su tacto es más caliente que antes.
Arelys — oye suéltame qué demonios te pasa no me mires así pervertido porque siento que me avergüenzas.
Keren — tu cuerpo, tu piel, tu linda figura, esos labios y esos grandes ojos negros con esa mirada me enamoran y me excitan la piel no sé qué me pasa pero tú y solo tú me vuelves loco mujer.
Arelys — qué demonios estás diciendo estás loco deja de estupideces.
Keren — no es ninguna estupidez yo digo la verdad.
Me levanta del suelo y me acerca a su cuerpo y volteo a ver su rostro y esa sombra está desapareciendo pero cuando iba a mostrar su rostro completo se fue la luz pero su cuerpo se iluminaba con la luz de la luna que entraba por la ventana, estaba metida en mis pensamientos cuando él me habla.
Keren — tú no me puedes ver muy bien pero yo sí te veo y sé lo que piensas, algún día sabrás quién soy y cuando ese día llegue tú estarás muy entregada a mí.
Yo no le respondo me quedé muda y estática de tanto, él acerca mi cuerpo al suyo y yo no me resisto, qué mierdas te está pasando Arelys eres estúpida cómo te dejas seducir por un demonio.
Keren — se me apetece acariciar tu piel sin parar, con solo pensar en verte, tu cuerpo hace que me ponga a mil por hora, y lo único que se me apetece hacer es hacerte el amor sin parar, porque como tú me nombraste Ángel y yo soy un demonio pues te haré llegar al cielo y después te haré bajar al infierno hasta que me digas que no quieres que pare.
Arelys — yo... — ni termino de hablar cuando él me interrumpe.
Keren — tengo ganas de ti, tengo ganas de hacerte una y mil cosas, de hacerte gemir mi nombre y que me vuelvas loco, y que yo sea tu demonio y tú mi infierno.
Arelys — dime que me estás haciendo, que siento raro mi cuerpo y tu cuerpo está que arde.
Keren — no te estoy haciendo nada nada eso es porque te estás excitando.
Arelys — no esto no puede ser yo nunca — y me quedo callada.
Keren — tengo tu dulce olor metido dentro de mis fosas nasales me gusta y me fascina el rico y dulce olor de tu piel con ese suave perfume de miel.
Para serte sincero llevas todo el día en mi cabeza y no precisamente con ropa, quería estar viendo tu maravilloso cuerpo desnudo encima de esa cama y yo estarte haciendo el amor hasta el cansancio.
Solo intento explicar, por si no lo has entendido, que me muero por ti desde que te he conocido, pienso en ti encima de mí a todas horas que cabalgues mi p**** sin parar y que me digas que te gusta y que lo quieres más adentro hasta que te desmayes de tantos orgasmos.
Te ves muy sexy por si no lo sabías, he pensado todo el día en este momento y yo sé que tú también deseas lo mismo.