Arelys — yo... nunca he tenido sexo
Keren — lo sé puedo oler tu virginidad, y no te preocupes yo te trataré como una reina con cariño, cierto soy un demonio pero no soy malvado.
Arelys — ya haz lo que no aguanto este fuego que me quema por dentro, tú cuerpo es el infierno en el que no me importaría arder.
Quisiera tenerte a mi lado. O encima, no importa, no me importa que tú me hagas tuya porque lo demás no me importa.
Keren — déjame tocarte, desnudarte y besarte hasta el cansancio, te haré el amor tan rico, hasta que me pidas más y más, quiero besarte hasta saber qué sabor tiene tus sueños.
Solo con mirarte me excito, te necesito ahora, quiero besar cada parte de tu cuerpo, no tienes idea de todo lo que pienso, cuando nos imagino a solas tú y yo en este cuarto.
Arelys — quiero ser tuya, hazme lo que quieras, no me importa perderme en tus brazos y que me hagas tu mujer.
Me empieza a acariciar, su calor me excita más y me moja hasta las bragas, se me había olvidado decir que ya me había puesto bragas y sostén, Pero mis tetas son grandes y se me resaltan por el sostén, Pero así como estoy excitada mis pezones se me pusieron duros y tilintes hasta me duelen mis bubis.
Y si él sigue jugando así con mi cuerpo no lo voy a aguantar, siento que me derrito como hielo bajo el sol, el me acuesta en la cama y veo sus ojos color azul y una mirada intensa pero después le cambian a color rojo como fuego, él me besa los labios yo no me esperaba eso y me costó reaccionar, pero también le sigo el juego con los labios nuestras lenguas chocan y el beso cada vez sube más de tono, estamos besándonos Pero él hace a un lado mis bragas y empieza a jugar con su dedo en mi clítoris, nos seguimos besando pero él no para de dediarme, y yo suelto un gemido y él como que se pone más loco por el gemido y con una mano agarra mi cintura y me la aprieta fuerte y yo pego un grito pero no de dolor.
Keren — qué pasó te lastimé lo siento yo no quería hacerte daño.
Arelys — No, no es el dolor es que tú estás jugando con mi v****a y la espalda se me está contrayendo y siento que me voy a orinar y no me quiero orinar porque me da vergüenza.
Keren — No te preocupes es normal que no lo sepas porque es tu primera vez pero yo te enseñaré qué es, esos son orgasmos es cuando acabas para que tu excitación baje un poco.
Arelys — ya entiendo qué, hay no que pena.
Él sigue jugando con su dedo y yo estoy bien mojada empiezo a sentir esos espasmos de nuevo y le grito.
Arelys — “aaaayyyy" mi ángel me voy a correr, mmm.
Keren — espérame un ratito nena no te corras todavía.
Arelys — “aah", “aah”, “mmm", ay ya no aguanto.
Cuando le digo así él deja de dediarme.
Arelys — por qué me torturas, y por qué no quieres que acabe, me estoy contrayendo estoy sintiendo espasmos No sé si pueda aguantar otro poco más.
Se lo digo con mi respiración a mil por hora.
Pero cuándo termino de decir eso él abre mis piernas y empieza a jugar con su lengua y su aliento caliente hacen que me estremezca.
Arelys — “aah" “mmm", me voy a correr, aah aah Ángel.
Keren — córrete en mi boca princesa.
Y yo me corro y todo mi cuerpo tiembla.
Keren — qué deliciosa estás tus jugos son dulces, ahora que estás bien excitada no sentirás el dolor cuando te meta mi p****.
Él saca su p**** del boxer y me asusto porque resalta de grande qué es.
Arelys — eso no va a caber es muy grande.
Keren — bien va a caber confía en mí.
Él me jala hacia la orilla de la cama y pone mis piernas en su pecho, el rosa su p**** en mi v****a y yo por instinto pegó un brinco, él pone mis piernas alrededor de su cintura y se embroca hacia mí y me besa el cuello.
Veo su deseo por mí en sus ojos y creo que él también puede ver lo mismo en los míos, sus labios recorren primero mi cuello y después mi pecho, siento su lengua avanzando por debajo de mi sostén y cada roce me electrifica, siento su vigor creciendo y mi mano le sale a su encuentro, lo hice por instinto, sus gemidos de placer a cada una de mis caricias me encienden aún más... En un momento decidido desabrochó su pantalón y lo atraigo hacia mí, llevados por el deseo nuestros cuerpos se funden como si fuese uno solo, siento como todo el poder de este hombre demonio me invade... y me sacia... las luces de la luna y las estrellas que pasan por mi ventana, y el sonido de los autos que recorren las calles y los grillos que cantan en la oscuridad de la noche se desvanecen, la noche ya es solo el éxtasis, dos cuerpos y esos ojos penetrantes que inundan de placer cada parte de mi piel y mi cuerpo cada vez pide a gritos más de él.
Arelys — tus besos hacen que me tiemblen las piernas.
Keren — hace tiempo que fantaseo tenerte sobre mí, tu piel y mi piel, haciendo el sonido de dos cuerpos sudados chocando de placer con el éxtasis del amor que vuela en el aire.
Arelys — me encanta cómo me tocas, mi ángel Demonio, No te detengas por favor.
Cuando le digo así siento cómo me mete de una estocada gran p**** en mi v****a y yo pego un grito que creo que escucharon los demás que viven en esta casa, yo le ensarté las uñas en la espalda por el dolor agudo que sentía y le digo.
Arelys — no te detengas sigue moviendo tu gran p**** dentro de mí.
Keren — no te duele.
Arelys — bien me duele pero si te detienes ya no seguiré con este juego, porque si la sacas no te dejaré que la vuelvas a meter porque es muy fuerte el dolor.
Keren — ya verás que me pedirás más.
Él sigue moviéndose, Pero sigue excitándome con su boca y siento que me viene otro orgasmo hasta pandeo mis ojos como poseída jajaja.
Arelys — no te detengas sigue así “aah" hay, mmm, hay me vuelves loca, sigue con eso, sí así dame más, sigue así ya me voy a correr papi.
Keren — ya vistes que te dije que te iba a volver loca de deseo, hasta golosa te me pusiste, yo también ya voy a acabar acabemos juntos.
Y los dos acabamos juntos, Pero él se sigue moviendo encima de mí, cuando miramos abren la puerta.
Kenia — señorita Arelys fuimos a despertar a Miguel para que nos acompañara a ver qué tenía porque oímos un grito que venía desde su habitación y pensamos que alguien se había metido a la casa y la querían asesinar.
Solo dice eso y se me queda viendo asustada.
Kenia — señorita perdóneme yo no sabía que estaba con ese muchacho, lo siento mucho por favor no me vaya a castigar es que como habíamos oído el grito me preocupé y pensamos que alguien le quería hacer daño pero no sabíamos que usted estaba ocupada lo siento ya me voy.
Arelys — en otra vez toquen la puerta, qué vergüenza.
Se van y solo Miguel se queda y el demonio todavía tiene su pene metido dentro de mí.
Miguel — jajaja, bravo, bravo, yo lo sabía, ya vieron que les dije que se iban a terminar enamorando por más que lo nieguen yo sabía que esos pleitos era amor y ustedes no lo querían admitir.
Y solo dice eso y se va, pero mi ángel demonio no le importo la vergüenza que me hizo pasar y me siguió cogiendo tuvimos muchos orgasmos hasta que nos quedamos sin aliento.