[Ubicación: Nave médica, espacio aéreo sin jurisdicción | Hora: 03:08 AM] Julia respiraba. Pero no como antes. Lo hacía con una cadencia precisa, como si cada célula de su cuerpo recordara una programación olvidada. Sus ojos, abiertos hace segundos, parpadearon al fin. El n***o intenso de sus pupilas retrocedió gradualmente, volviendo a su color natural: un gris opalino casi blanco. Mila aún no podía moverse. La había visto abrir los ojos. Había visto esa sonrisa. Pero ahora, en el silencio clínico de la nave, parecía que nada de eso hubiera pasado. Julia jadeó y se incorporó bruscamente en la cápsula, arrancándose los cables y respiradores. Alarmas saltaron de inmediato, pitidos agudos llenando el espacio. Mila dio un paso al frente, conteniéndose. —Julia… Julia giró la cabeza. Sus

