Sudán Kai Me he ganado unas lindas bolas azules, por jugar al yo puedo controlarlo todo. Una estupidez que me reprocho cada que puedo, su imagen me asalta, es mi tortura, a sus ojos debo de ser el mayor hijo de puta y marica que conoce. Yo también lo creo. La molestaba diciéndole que me lo pediría, y cuando lo hace voy y la ignoro. Y al rememorarlo, solo puedo evocar esa emoción tan inexplorada que sentí y que termino por acobardarme, porque llamémosle de forma correcta. Claro, decidí alejarme para tomar control de mis deseos. Mi principal error fue desviar mi deseo carnal a algo desconocido, en vez de comerla a besos lo cambié por sentir su calor, su olor y prestar absoluta atención a su respiración, llevándome a sincronizar la mía con la de ella. ¿En qué momento era eso más

