Seren Atada de esa forma con la cara pegada a la superficie de la cama y el culo al aire, era tan humillante, las posiciones eran diversas, ¿era yo algún tipo de muñeca? Sentí que solo había dejado que mi salud mejorara para venir ahora a intentar con otro tipo de torturas, solo que estas estaban enfocadas en quebrarme o así lo vi. Maldita la hora en que le pregunte si se divertía, desde ese momento simplemente usa sus vibradores, porque para mi mala suerte se ha abastecido de todo un arsenal con el cual me provoca, pero jamás me deja experimentar un orgasmo. Puedo decir sin temor a equivocarme que ya conoce el momento preciso en el que estoy a punto de explotar y simplemente él me frustra la obtención de placer. Siempre sale triunfante recordándome que todo se puede arreglar

