Despues de que mi querido hermano y mi padre me interrumpieron el encuentro con mi esposa, estoy que hecho humos, pero trato de calmarme, porque debo estar en lo mas sereno posible, porque las cosas con mi padre no estan bien. Nikos y yo, llegamos a la sala de juntas, porque no quise recibirlos en mi oficina. —Vaya, hasta que te dignas a venir a mi encuentro—Me dice mi padre como saludo. —Estaba ocupado—Respondo, y veo la cara de Nikos, mientras le da la espalda a mi padre, me sonríe de esa manera complice en que solo nosotros entendemos. —No me interesa si estabas encontrando la solucion a la hambruna mundial, cuando yo llego tienes que dejar todo para atender los asuntos que te traigo—Y es verdad, mi padre nos dio esa condicion cuando tomamos parte del cargo de la empresa, pero en

