Terminamos yendonos a dormir, pero un ruido interrumpe mi sueño, y trato de apagar la alrma, hasta que me doy cuenta de que no es la alarma. Es mi celular vibrando, el brazo de Claus a mi alrededor, no me deja tener mucho movimiento, pero cuando por fin lo alcanzo, veo la hora y apenas son las 3 de la mañana, Claus se queja con su brazo a mi alrededor. —Apaga esa alarma—Dice fastidiado —Es mi padre—Digo confundida, y el abre los ojos con esfuerzo —¿Que quiere a esta hora? —No lo se—Dice encogiendose de hombros, pero acto seguido contesta, en altavoz —Cielo—Dice Egan, con voz algo alarmante —Egan ¿Esta todo bien?—Pregunto, y hay un momento de silencio, supongo que con el avance que llevabamos, no esperaba que le dijera Egan de nuevo. —Si, bueno no, necesito hablar contigo y con Basil

