Capitulo 3

1091 Palabras
Liam Blake —¿QUE HICISTE QUE? ¿Eres consciente de lo que acabas de hacer liam? El terror de toda la empresa es mi padre, Parker Blake, quien en este momento está por convertirse en otra persona, pero ella se lo merecía. Nadie podría amenazarme sin sufrir las consecuencias, mucho menos una chica sin futuro como Agnes, todo lo que tenía era su trabajo y ahora no lo tiene. ¿Como se atreve a amenazarme? Solo por los benditos celos. Las mujeres son un lío que nadie consigue resolver, le di el trabajo que siempre quiso, y aun así tenia el descaro de amenazarme con acabar con los nuevos diseños de la empresa, los que serían un completo éxito para para año entrante. Pero sin ella tal vez no lo consigamos sacarlos todos. —Ella me amenazó papa, con borrar todos los diseños de la nueva campaña, ¿que querías? ¿Que me quedara sentado esperando?—los ojos de mi padre a punto de salirse de su órbita me miran sin piedad. —¿Eres idiota o te haces? ¡sin ella no hay nueva campaña! ¡Nunca debí ponerte a cargo de la empresa!—sus palabras me molestan en sobre manera, ¿a quien espera entonces? ¿A su amado Anthony? —Ya es tarde para lamentos, ya fue despedida y se llevó su cosas. Espero no vuelva, podremos arreglarnos sin ella. Mi padre toma toda su paciencia y se sienta frente a mi, tomando una carpeta, la tira sobre el escritorio. —Si no la traes de regreso, se acabó. Sus pasos se pierden en el pasillo de la mansión luego que sale. Saco los papeles en la carpeta y mi ira aparece. Me quiere sacar de la empresa, de esa que tanto ayude a construir. Pero no lo permitiré, no después de que me he esforzado tanto. Me levanto con decisión y dejo mi dignidad en el despacho antes de salir con dirección a la casa de Agnes, le haré una oferta que no podrá rechazar. (...) Al bajarme del auto en el edificio en el que vive veo una silueta conocida, es Selene, la prima de Agnes, ella trabaja en Lindberg Inc, pero ellas casi no se ven, ¿Que hará aquí? Subo las escaleras del edificio con fastidio. Bendito el día en el que contraté a esa mujer, solo porque tiene buen cuerpo la acepte, fue funcional un tiempo, pero ya luego fue un tormento tenerla cerca. Al llegar a su departamento, la culpa cae sobre mi, sin embargo se va tan pronto recuerdo que el imbecil de Marcus se burlo en mi cara cuando le dije que nunca lograría contratarla. —Agnes.—nombro una vez me abre la puerta y la examino, no deja de verse hermosa. —Señorita Karsson, no te permito llamarme por mi nombre en tu vida—sigue enojada... —Necesito que me escuches.—ruego con falso pesar, tengo que evitar que me echen de la empresa. —Tengo visita.—señala a su prima. —Te devuelvo tu empleo—el desespero en mi voz me sorprende hasta a mi mismo. ¿Quien me manda a mi a despedirla? —No me interesa—la puerta va a cerrarse en mi cara pero logro ponerle el pie. —Te aumentaré el sueldo al triple—uso la carta que se que no rechazará, podrá ser tonta pero es una mujer ambiciosa. Ella se gira para ver a su prima, su sorpresa me hace pensar que tal vez le ofrecí demasiado. Sin embargo Selena se acerca hasta nosotros. —Mi jefe te pagará dos veces más que lo que te ofrece él. Apreto los puños al saber de quien se trata. ¡Ese idiota! —Hecho. Después de eso solo veo la puerta ser cerrada en mi cara. Y ahora si, soy hombre muerto. Magnus Lindberg El hecho saber que gané, después de todo, me llena de orgullo, la estupidez de Liam ha aumentado desde hace mucho, aunque lo conozco hace tiempo parece que no ha aprendido nada, y no pretendo que lo haga, mientras más consiga que el se alejé de su ex, mucho mejor. Aunque viendo a Agnes no veo porque la dejaría, es un completo tonto. Pero usaré eso a mi favor. Bajo del auto al llegar a mi casa, el único lugar donde realmente puedo sentirme en paz, sin tantos recuerdos tormentosos. Sin embargo mi tranquilidad se esfuma al ver dos autos muy conocidos para mi gusto, pensé que este día acabaría sin contratiempos. Pero no, mi vida no es así. Entro queriendo no hacerlo en realidad y me encuentro con mis padres en la sala de estar, le doy una mala mirada a mi ama de llaves quien me mira con culpa y niega con la cabeza haciéndome saber que ella se nego a esto. Y de pronto una cabellera rubia me hace querer cerrar los ojos al reparar en su presencia. —Papa, mamá. Saben que me gusta tomar estas horas de descanso, ¿Que hacen aquí? Sus ojos se iluminan al verme y casi prefiero estar escuchando el sarcasmo de agnes. ¿Por qué estoy pensando en ella? —Hijo, sabes que queremos hacer unos planes de boda, tienes días sin responder a nuestras llamadas. —Que bueno que vinieron—sonrío sin ganas y una idea un tanto loca llega a mi mente—Tengo un anuncio que hacerles. —¿Anunció? ¿De qué hablas? —Que bueno que hablan de planes de boda, porque estoy comprometido, así que Steff, puedes irte. Mi intención no fue correrla de mi casa de esa manera pero después de usar a mis padres para acercarse, no se lo perdonaré. Fuimos buenos amigos en el pasado pero ya basta. —¿Qué? ¿Y cuando pensabas contarnos? —Justo hoy iba a llamarlos pero se me adelantaron—sonrío con falsa alegría pensando de donde diablos iba a sacar una esposa. —Queremos conocerla lo más pronto, están circulando rumores que incluyen a una chica que no nos agrada, y Steff se ofreció a casarse contigo, pero veremos primero a tu prometida. Suspiro aliviado y steff se va molesta no sin antes darme una mirada que me hace saber que esto no se quedará así. —No hay problema. —¿Cuando nos reuniremos con ella? Y ahí es cuando quedo helado, porque si hay alguien insistente es mi madre. —La semana que viene. Ahora si que la embarre completa.
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