Lo oculto sale a la luz

1272 Palabras
Ale Hace 2 meses había terminado con Lucía, una relación pura y exclusivamente por conveniencia, tanto para ella como para mí. Ella es hija de un poderoso empresario italiano, que tiene mucho que ver con aquel trabajo que mi padre dejo inconcluso, hace un año conocí a su hija y ambos vimos conveniente cerrar un negocio anunciando nuestro noviazgo, con el tiempo me di cuenta que no era lo que buscaba en una mujer, aunque ella asegura que yo soy el amor de su vida. Después de terminar la relación nos acostamos un par de veces más, y luego conocí a Sofí. Lo que no sabía era que sería un dolor de huevos tener a Lucía como hija de mi socio, y mi ex. Llegamos a la empresa y mientras me ponía al día con mi amigo, escuchamos sollozos que provenían del despacho de Sofía. -¿qué esta pasando? ¿ que haces aquí ? - dije entrando casi rompiendo la puerta, y llevándome una sorpresa cuando vi a Lucía llorando en los brazos de Sofí -Creo que tienen que hablar, será mejor que los deje solos - se levantó dejando a Lucia apoyada en el respaldo del sillón y salió dando un portazo. -Joder no entiendo nada, que mierda esta pasando? explícate - grité furioso -Hace días te estoy llamando, Ale, tengo un atraso - y mi mundo se cayó a pedazos, mi vida estaba demasiada complicada y ser padre era algo que veía demasiado lejano. -no me ha bajado la regla, hace 10 días tendría que haber sucedido, tengo miedo - ella no dejaba de llorar y yo estaba ahí, inmóvil, sin poder reaccionar. -Se lo dijiste a Sofía? - fue lo primero que dije -Te estoy diciendo que puedo estar embarazada y me preguntas si se lo dije a tu secretaria? que carajos te pasa Alexander ? -Bien , vamos a un médico ya mismo, tenemos que descartar que sea un embarazo, seguramente hay otra explicación - la tome del brazo y ella me siguió el ritmo abrazándose a mí, sin dejar de llorar un solo instante. Nada me había dolido más que ver la cara de Sofí cuando nos vio salir, pude ver que se le escapaba una lágrima, pero enseguida agacho la cabeza, sentí como su corazón y el mío se rompían en pedazos. Subimos al auto y nos dirigimos a la clinica donde un médico amigo mío iba a revisarla. Cuando llegamos la hizo subir a una camilla en donde le colocó un liquido en panza y con un aparato podíamos ver todo en una pantalla -Felicidades, van a ser padres - las palabras que tenían que llenarme de emoción, no me trajeron mas que una punzada en el pecho. De un salto Lucía se colgó en mis hombros, llorando y besándome no dejaba de repetir que estaba embarazada, yo solo estaba inmóvil, sin reaccionar, todo se fue a la mierda. - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -  Sofía Verlos salir abrazados, como si estos días no hubiera significado nada, como si cada palabra que me dijo ahora no tuvieran la más minima validez, me partió en dos, mi corazón parece un cacho de papel arrugado, listo para tirar a la basura, estoy trabajando tengo que fingir que, escucharla decirme que tenía un atraso, no me afectó.  Sequé mis lagrimas con el puño de mi camisa, Diego esta en el despacho de Ale, me dirigí a llevarle unos papeles para que revise, ya que él suele ayudar a Ale cuando esta muy atareado, y antes de golpear la puerta lo escucho hablando por teléfono -Lydia por favor , tenemos que hablar, no podemos mandar todo a la mierda, todos estos años, por favor, sabes que te amo. ¿Qué? ¿Acaso oí bien? Es Diego hablando con la Sra Macown? Joder, joder, joder. Volví a mi oficina hiperventilando, todo esto parece un puto cuento, el mejor amigo de Ale esta enamorado y tiene una relación con su madre. Faltaba media hora para que se termine mi horario, así que junte mis cosas y decidí irme antes, nadie iba a notar mi ausencia evidentemente, y la realidad es que no quería cruzarme con Ale. Llegue a casa y estaban mis padres sentados en el sofá viendo televisión -Hija , ya era hora que vinieras, te extrañamos, ¿ estas bien?- habló mi padre mientras se levantaba para darme un abrazo, es tan cariñoso y sobreprotector que a veces me asfixia. Me conoce demasiado bien como para saber que no estaba en mi mejor día -Sí papá , todo esta en orden, ahora si no les molesta me voy a ir a mi habitación, estoy cansadísima - dije mientras besaba a mi madre.  Subí a mi habitación y el llanto que venía reteniendo desde que vi a Lucía, salió de mi como lava en pleno momento de erupción, lloré de rabia, de frustración, de dolor, lloré como lloran los niños cuando se lastiman ,lloré hasta quedarme dormida. No se cuántas horas habrían pasado por que cuando abrí mis ojos era de noche, tenía 23 llamadas perdidas e infinidad de mensajes de Ale que no pienso responder, mañana tendría que verlo inevitablemente en el trabajo, pero mañana sería otro día, hoy no quería saber de él.  Pero había alguien a quien si quería ver esta noche, mi amiga Ariadna, así que la llame y quedamos en ir a algún bar para tomar algo y conversar. Me di un baño, me puse un vestido azul que dejaba un poco de mis piernas al descubierto, un saquito n***o y zapatos haciendo juego, deje mi cabello suelto y maquille un poco mis ojos y labios, tenía que disimular la cara de llanto; y salí a encontrarme con mi amiga. Ya en el bar nos pusimos a hablar, le conté todo lo que había pasado en esta semana que estuve con Ale, en lo bien que me había echo sentir y en como todo se había ido a la mierda cuando Lucía me dijo que podría estar embarazada. -Amiga pero es que tienes que hablar urgente con tu chico. O es que acaso no has visto las novelas donde la ex finje estar embarazada para que no la dejen? -  decía mi amiga llena de dramatismo, la amo por que para ella todo es una serie o una película de cine. -No quiero Ari, tendrías que haberlos visto como salieron de la oficina, ella estaba abrazada a él como si nunca se hubieran separado - hablaba mientras contenía el llanto que había prometido no volver a largar -no quiero escucharlo, no quiero verlo, pero no quedará otra hasta que vuelva su madre del viaje, y todo vuelva a ser como al principio. Estaba mucho mejor sin él en mi vida - dije cerrando el tema de conversación en esas ultimas palabras. Continuamos charlando de otras cosas bebiendo y bailando un rato más, hasta que unos chicos se nos acercan -Hola preciosa ¿ como estas? - dice uno de los chicos acercándose a Ari y tomándola por la cintura -Hola bebé , te he extrañado - responde mi amiga mientras le daba un beso sumamente apasionado y yo quedé totalmente sorprendida -Siento no haberte contado Sofí, él es Luis mi amorcito y él es Álvaro, su primo. -Hola Sofí, mucho gusto - dijo Álvaro tomando mi mano y besándola con delicadeza, como si fuera un príncipe y yo su princesa.
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