Capítulo 15.

3638 Palabras
AIDEN. No me había dado cuenta que los días pasan en un cerrar de ojos, hace unas semanas atrás estaba haciendo todo lo posible para que Jaqueline acepte casarse conmigo, sabía que primero tenía que separarla de Mario, fue algo realmente fácil, él ha tomado tantas malas decisiones que sin darse cuenta arrojaba a Jaqueline a mis brazos y yo estaba más que listo para recibirla. El día por fin a llegado, después de un mes de preparaciones, el día de la boda había llegado, estaba todo arreglado para la boda del año, Jaqueline, Isabell, mi tía y la planificadora de eventos se lucieron en hacer todo lo más pronto posible, ya no me quedaba tiempo, tenía que estar casado antes de que termine este mes, si no lo lograba perdería toda mi herencia y no podría permitir eso. Todavía está en mi memoria la noche qué pasó en mi casa, sus labios, su cuerpo, su piel siguen en mi memoria, esperaba este día en donde pueda ser mía, en nombre, cuerpo y alma. —¿Tienes todo listo?- Alex me mira desde la puerta. —Claro que si- me arreglo mi corbata. —¿No tienes miedo que ese tipo interrumpa la boda?- me alza una ceja- Me pareció verlo rondar por ahí. Lo miro desde el espejo, me coloco mi traje y sonrío, ya estoy listo para la boda, mi traje n***o se amolda a mi figura, tengo un pañuelo lila en mi bolsa, los adornos son de color lila y blanco , después de todo Jaqueline tuvo buenos gustos. —Lo sé- me volteo para mirarlo-Archer está invitado, como es su hombre de confianza debe de estar aquí- le sonrío- hoy es mi boda y nadie lo impedirá. —¿Y si ella se arrepiente?-Lo miro, me he preguntado mil veces lo mismo, en el fondo tenía miedo que Jaqueline descubra todo y la boda sea un completo fracaso. —No lo hará- Trató de parecer seguro- Sabe lo que le conviene, quiere ver bien a su hermanito y a su madre- le sonrío- Y creo que ya se está enamorando de mi. —Es una chica inteligente- se cruza de brazos- Sabe que contigo estarán bien, sólo esperemos que no descubra que tú eres el causante de todas sus desgracias- se sienta en una silla y sonríe- desde el día que la viste en ese restaurante sus desgracias empezaron- sonrió y juego con el vaso de Whisky mientras recuerdo el día que la vi por primera vez. Flashback. —Todavía no entiendo hacemos aquí, este lugar-Alex señala al restaurante-No es el lugar que normalmente frecuentas. —Mi papá era muy amigo del dueño del restaurante, aparentemente está apunto de quebrar- dejo el tenedor en mi plato y miro a Alex- tenía que venir a hablar con él, pero no quería venir solo. —Así que me trajiste- le sonrío y niega con la cabeza- tienes suerte que la comida este muy rica, ahorita me estuviese comiendo otra cosa sino me hubieras traído aquí. —Deja de llorar, te traje por una buena causa- me cruzo de brazos- este restaurante necesita de mucha ayuda e inversión y tú, amigo mío eres el mejor en eso- le sonrío- Antonio fue un gran amigo de mi padre y en verdad lo quiero ayudar. —Tú también eres muy bueno levantando negocios en quiebra. —Lo sé, pero Antonio es muy orgulloso y no acepto mi ayuda. —¿Entonces ya has estado aquí? —No, Mi tía Amanda estuvo aquí hace un mes y le contó sus problemas, ella me lo contó y le hable para ofrecerle mi ayuda, me lo agradeció pero no acepto, así hoy te traje para que tú veas el lugar, pruebes la deliciosa comida y le ofrezcas un negocio que no puede negar. —Y me imagino que ya tienes todo listo- le sonrío y le enseño la carpeta con el plan de negocios, se ríe y niega con la cabeza- No debería de sorprenderme- toma la carpeta y lee las hojas- Es un plan bien elaborado-me mira y sonríe- ¿Y en dónde esta Antonio? Sabia que podía contar con Alex, cuando se trata de clientes difíciles es el mejor, tiene una labia realmente increíble que los convence de hacer todo lo que él desea, siempre ha tenido ese "Poder" y la verdad es muy útil, Antonio vio que era un gran negocio lo dudo mucho pero al final acepto, claro no he conocido a la persona que le diga que no a Alex (a veces ni yo puedo hacerlo), estábamos dando una ronda por el restaurante para que Alex lo conociera mejor y las ideas lleguen a él (sus palabras, no las mías), estábamos en la cocina cuando sentí un olor familiar, me sorprendió mucho, hace años que no olía ese aroma tan delicioso, me deje llevar por mi nariz y llegue a la estación del chef, me quede congelado, delante de mi había una mujer de espaldas, tenia el cabello amarrado a un chongo con una malla de red en la cabeza, estaba cortando algunas cosas que desde aquí no podía ver, estaba cocinando mi comida favorita que desde hace más de siete años no comía, nadie lo hacia como ella, quería acercarme y verle la cara a la mujer pero algo me detenía, era imposible que sea ella, hace tres años que lloré su muerte, no puede ser ella. —¿Quién es ella?- le pregunte a Antonio sin mirarlo. —Es la asistente de cocina. —¿Qué está cocinando?- Escucho que Alex le pregunta y lo miro, está sorprendido porque sé que sintió el aroma de la deliciosa comida que Rebeca nos había hecho mil veces mientras elaboraba su receta. —Estofado de Pollo. —¿Y quién lo está haciendo? —Jaqueline, es la asistente de cocina pero tiene un gran talento así que el chef la deja cocinar de vez en cuando y todos sus platillos son un éxito. —Puede que solo sea una casualidad- me susurra Alex, asiento con la cabeza pero no dejo de mirar a aquella mujer. No sé cuanto tiempo estuve parado viendo la espalda de esa extraña mujer, deje de escuchar a Alex y Antonio y supe que ya se habían alejado de ahí, quise probar el estofado para asegurarme que no sabia como el de ella, pero ya teníamos que irnos y no iba a estar listo, llegamos a la oficina de Antonio y nos despedimos de él, al salir de su oficina choque con una muchacha que iba realmente apurada. —Lo siento, fue mi culpa-Tenia una voz muy dulce, quería verle el rostro pero no alzo la mirada. —No hay problema- Asintió pero siguió sin alzar la cabeza, siguió de largo y entró a la oficina de Antonio, al voltearse para cerrar la puerta pude verle el rostro y me maravillo lo guapa que es, ella es hermosa. —¿Aiden?- miro a Alex y me mira confundido- ¿Estas bien?. —Estoy muy bien- le sonrío- creo que ya la encontré. —¿A quién? —A mi futura esposa. Fin del Flashback. —Yo no diría desgracias- me siento y tomó un sorbo de whisky- Solo fueron Eventos desafortunados. —Eventos Desafortunados que tú provocaste- me sonríe, se sirve un vaso de Whisky- ¿Qué harías si ella lo descubre? —No lo hará. —Me encanta tu seguridad pero- da un trago a su vaso y sonríe- Conoces a Carlos, esta boda le arruina la posibilidad de tener todo lo que era de tu padre- me mira a los ojos- y lo más importante el novio de Jaqueline está de su lado, pueden unir fuerzas Para destruirte. —El novio de Jaqueline soy yo- le alzo una ceja- se pueden unir pero ya no me destruirán. —No estes tan confiado, recuerda qué pasó hace siete años. —Ya no soy el muchacho de hace siete años- dejó mi vaso en la mesa y me levanto- Está vez si se meten conmigo si pelearé, hace siete años era muy joven e inexperto- suspiro- No sabía cómo protegerme, ¿Cómo pensaba proteger a alguien más?- niego con la cabeza-ya aprendí esa lección, no pienso cometer el mismo error dos veces. —Aiden sabes que eres mi mejor amigo- se levanta y me pone una mano en el hombro- pero prepárate, esta vez tu pelea con Carlos no es por una mujer- se acomoda el saco- Está pelea es por dinero, terrenos y sobretodo Poder. —Ya le he ganado a Carlos. —Le ganaste a la mujer y recuerda que sucedió después- Miro molestó a Alex- No me mires así, sabes que es verdad- me mira serio- No subestimes a Carlos como hace siete años. —No lo haré. Definitivamente no lo haré, Alex tiene razón, hace siete años creí haber vencido a Carlos, fui un idiota por pensar en eso y Rebeca fue la que pagó por mi estupidez, Alex se fue para darme un momento a solas, fue una mal idea. Me quede solo con mis pensamientos y recuerdos, ¿Qué hubiera pasado si no me hubiera confiado?, ¿Rebeca estaría a mi lado?, En vez de Jaqueline, ¿Rebeca sería mi esposa? —Rebeca Perdóname- miro al techo- Amor Mío perdóname, si tan solo hubiera sido más inteligente tú serías la mujer que esperaría en el altar, tú serías la madre de mis hijos. Suspiro y alejo todos los pensamientos de Rebeca, lamentablemente Rebeca ya no está pero Jaqueline si y ella será mi esposa y aunque todavía no lo sabe, será la madre de mis hijos, tiene que ser la madre de mis hijos, tomo un ultimo trago de whisky y salgo de la habitación para ir a la sala de eventos pero veo salir a Mario de la habitación de Jaqueline, veo rojo sabia que iba a tratar de arruinar esta boda, trato de calmarme, Mario se sorprende al verme y veo que se limpia una lágrima que estaba apunto de salir y sonrío. —Te rechazaron- me mira con enojo y mi sonrisa se amplia- Ay Mario, te advertí que esto pasaría. —No sé con qué la estas obligando a casarse contigo- niego con la cabeza. —Yo no la estoy obligando a nada, ella eligió casarse conmigo. —No te creo, ella puede decir que se esta enamorando de ti pero la conozco muy bien, sé que es mentira, ella al que ama es a mi. Sonrío al escucharlo, sabia que con mis atenciones me había ganado un lugar en su corazón, pero también sabia que él seguía ocupando un gran lugar, pero estoy seguro que lo sacaré y yo seré el único en su corazón. —Solo tu crees en eso- Le sonrío con maldad y me acerco a él- Me dijiste que ella nunca será mía, que cada vez que le haga una caricia era a ti quien vería y que tu nombre saldrían de sus labios. —Y así será- me acerco más a él y le doy la mejor de mis sonrisas. — Estas tan equivocado- veo que cierra los puños y me mira con odio- Según mis recuerdos no fue así- sonrío- Esa noche le encantaron mis caricias, me pedía que la acaricie más, su voz fue tan sexi cuando me decía: "Aiden, más, por favor"- cierro los ojos por lo recuerdos- Su ronca voz por el deseo era tan malditamente sexy que me sentía en el cielo. —Cállate-Mario susurró, lo mire y sonreí, esta en donde quería, ya había logrado molestarlo y no se imaginan cuanto lo estoy disfrutando. —Todavía no te he dicho la mejor parte- Mario cierra los ojos y frunce el ceño- Cuando la hice mía y grito mi nombre, fui el hombre más afortunado de la tierra. —¡ESO ES MENTIRA!- grita susurrando y me agarró de la corbata, admito que la ultima parte es mentira y no debo de hablar de la intimidad de Jaqueline, no es de caballeros pero tengo que hacer que Mario desaparezca de nuestras vidas, tengo que evitar de todas las maneras posibles que haga que Jaqueline cambie de opinión, eso no me conviene y no dejare que pase. —Cree lo que quieras- lo empujo- los caballeros no hablan de sus mujeres. —Ella no es tu mujer- le sonrío y le alzo una ceja. —¿Te recuerdo en la boda de quien estas?- No dice nada y le sonrío- Jaqueline ya es mía, hoy será mi esposa, mi mujer, será oficialmente Mía delante de todos y lo que disfrutaré mucho más es que estarás presente, espero que te quede claro que ya la perdiste, ahora es mía y nadie la alejara de mi lado. A ella no, no dejare que la alejen de mi, me ha costado tenerla a mi lado y él no hará que se vaya, no mentira cuando le dije a Jaqueline que la iba a proteger con mi vida, quiera o no se ha convertido en una persona especial para mi, hace tiempo que dejo de ser la mujer que haría que todo lo que me pertenece sea oficialmente mío, dejo de ser una pieza de mi juego en contra de Carlos, se ha convertido en alguien realmente importante para mi y no permitiré que le pase algo o que la alejen de mi. —Eso lo veremos Warner- dicho esto se da vuelta y se va, sé que tratará de alejarla de mi y me prepararé para evitar que eso pase, nadie me volverá a quitar a alguien importante para mi. Conté hasta cien y seguí mi camino, el salón en donde será la ceremonia estaba realmente hermoso pero no preste atención en lo detalles, estaba nervioso, no sabía lo que Mario y Jaqueline habían hablado, ¿Y si hizo que cambie de opinión?, niego con la cabeza para alejar los malos pensamientos de la cabeza, Alex se divertía al verme así, le dí una mirada muy fría y se rio mucho más fuerte, juro que sino fuera mi único amigo ya lo hubiera agarrado a golpes, empiezo a escuchar la marca nupcial y volteo, miro a Jaqueline y suelto todo el aire que tenia retenido. —No huyó, así que sonríe que se ve hermosa. Hago caso omiso al comentario de Alex pero me encuentro sonriendo de oreja a oreja, se ve realmente hermosa que mi corazón comienza a latir muy rápido, me llevo una mano al pecho y admiro a la hermosa mujer que esta caminando hacia mí, el vestido le queda realmente bien, se puede ver su hermosa figura, sonrió mucho más al ver lo hermoso que le queda la Kiara de mamá, hace unos días le di la kiara a mi tía para que Jaqueline lo use hoy, sonrió al ver que dejo que se lo pongan, tiene una sonrisa en los labios y sonrío mucho más, siento mi estomago revuelto, no puedo dejar de mirarla, el tiempo se detiene, todo desaparece y solo estamos ella y yo, le tomo la mono y le susurro lo hermosa que esta, me da una de sus sonrisas tímidas y siento que mi corazón se derrite. —Y ahora los declaro Marido y Mujer- le sonrío a Jaqueline y tomo su mano- Ya puede besar a la novia. —Ya era hora- sonrío y escucho la risa de los invitados, me acerco a Jaqueline y le acaricio la mejilla-Al fin eres mi esposa- Asienta y sonríe, veo que detrás de Carlos está Mario con el ceño fruncido y las manos las tiene cerradas en puños, hacemos contacto visual y le sonrío, me acerco más a Jaqueline y la beso, le doy un beso dulce, o eso es lo que trato de darle. —Que ya se vayan a su luna de miel- escucho la voz de Alex y sonrío, me separo de Jaqueline y le doy una sonrisa a Alex. —Es lo que más deseo en estos momentos- escucho la risa de Alex y Jaqueline se pone colorada. —Aiden- me regaña pero tiene una hermosa sonrisa- Todavía falta la fiesta, Tia Amanda ha organizado una gran fiesta, no podemos defraudarla-Suspiro y le sonrío. —Bien, disfrutaremos de la maravillosa fiesta que nuestra querida Tia ha organizado- me acerco a su oido para que solo ella me escuche- Pero después nos iremos a nuestra luna de miel y solo tu, mi querida esposa y yo disfrutaremos- le guiño el ojo y ella se sonroja, me rio, le tomo la mano y salimos del salón y nos dirigimos al salón de fiesta. El hotel realmente se lucio, debo de agradecer a la organizadora, a mi tia y a Isabell por esta maravillosa velada, quería que la boda fuera aquí porque fue el primer hotel que mi papá hizo y aquí fue la boda de mis padres, puede sonar muy cursi pero siento que ellos están aquí viviendo este hermoso momento conmigo, en toda la noche no dejamos de sonreír me sorprende que no me duela la cara por la estúpida sonrisa que tengo, pero por una extraña razón estoy muy feliz y algo dentro de mi me dice que es por Jaqueline. —Creo que ya es hora de que nos vayamos- le susurro al oído a Jaqueline- nuestra luna de miel nos espera. —¿A dónde vamos? —Es una sorpresa- me llevó su mano a mis labios- Lamentablemente serán solo una semana- Tenia unos negocios que atender y no podía extender la luna de miel. —No te preocupes, sé que es por trabajo- le doy un casto beso en sus labios y le sonrío. —Te prometo que te lo compensaré. Le anunciamos a mi tía y a Isabell que nos iríamos y nos sonrieron, nos desearon un buen viaje y una bonita luna de miel, subimos a la habitación del hotel para cambiarnos por ropa más cómoda para el viaje. —Jaqueline- la detengo antes que entre a la puerta- Ahora somos Marido y mujer- me mira confundida y le sonrío, la tomo entre mis brazos, da un pequeño grito y se ríe y pasó la tarjeta de la puerta para abrirla- Tengo que cargarte a la habitación. —Estás loco- me sonríe y entramos a la habitación, cierro la puerta con mi pie y la bajo. —Tú me hacer cometer locuras- le acaricio la mejilla y sonrió- Muero por quitarte este vestido- susurró entre sus labios. —¿Qué te lo impide?- me acaricia mis labios y sonríe, se acerca más a mi y me besa. Le devuelvo el beso y la acercó más a mi, el beso comenzó dulce, ahora los dos nos estamos comiendo a besos, me vuelve loco los pequeños gemidos que salen de su boca, con mis manos busco el cierre de su vestido y lo voy bajando poco a poco, dejo que caiga al suelo y la dejo de besar para mirarla. —Dios mío, eres hermosa- tiene un conjunto de lencería realmente sexi, su sostén blanco que va a juego con sus bragas, also mi mano para acariciarla y siento que se eriza-Dime que tienes más de estos hermosos conjuntos. —Es una sorpresa- sonríe, me acerco a ella y le doy otro beso apasionado, le voy dejando pequeños besos en la mandíbula y fui bajando a su cuello. —Hueles delicioso- susurro en su cuello y escuchó un pequeño gemino, sonrío y sigo llenando su cuello de besos hasta llegar a su clavícula, estaba apunto de desabrocharle el botón cuando escucho que golpean la puerta. —Siento mucho interrumpir lo que sea que estén haciendo, pero el avión sale en una hora y si no se van ahora no llegarán- Suspiro y miro con rabia la puerta. —Esta bien Alex, enseguida bajamos- le grito. —Eso espero, no me hagan subir de nuevo. —¡Lárgate!- le grito y escuchó su risa, miro a Jaqueline y le sonrió con tristeza- Lo siento cariño, tenemos que dejar esto para la luna de miel- le sonrío y ella me devuelve la sonrisa. —Iré al baño a terminar de cambiarme- Recoge el vestido del piso y lo acomoda en su brazo, antes que llegue al baño la detengo. —No te quites esa hermosa lencería- le doy un casto beso en los labios y le sonrío- Yo te lo quitaré cuando lleguemos a nuestro destino- asiente y se mete al baño. Aprovecho para quitarme el traje y ponerme ropa cómoda, espero a que Jaqueline salga del baño para bajar, cuando lo hace se ve realmente hermosa, estoy empezando a creer que se verá hermosa con todo lo que se ponga. Le agarro la mano y bajamos, Alex nos lleva al aeropuerto, ya quería llegar a nuestro destino, moría por mi maravillosa noche de bodas que nos espera, moría por volver a Jaqueline mi mujer, moría por hacerla Mía.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR