AARÓN - Te vas a meter en la boca del lobo tú solo. ¿Qué no te das cuenta? – me dice el Oso mientras entramos a la sala donde están Ángela, Consuelo y Pepa sentadas charlando. - ¡Ya! ¡Fue suficiente! – le digo al Oso irritado. - ¡Amor! – me dice Ángela con una sonrisa acercándose a mí a abrazarme. La verdad es que necesitaba un abrazo suyo, ya que el Oso lleva todo el camino desde que salimos de la casa de Carlos comiéndome la cabeza con que es muy peligrosas la idea que tuve. - Ahora ustedes, ¿Por qué están discutiendo? – nos pregunta Pepa con curiosidad. - A tu hermano no se le ocurrió otra cosa que meterse en la boca del lobo por voluntad propia. ¿Cómo te parece? – le pregunta el Oso al final. - ¿De qué hablas? – le pregunta Pepa confundida. - Pues… De qué piensa hacer una reuni

