CAPÍTULO 51 Thalía vio que todas sus cosas ya habían sido empacadas. El ama de llaves añadió. ―La dejaré sola un momento, quizás pude haber olvidado algo. De hecho, si hubiera habido algo más que empacar, podría haber buscado y darse la vuelta e irse. Pero ni siquiera ella sabía por qué no se marchaba, era como si su cuerpo se negara a abandonarlo, a él. Miro la habitación y le resultó bonita, la combinación de colores era muy adecuada con la villa. No sabía por qué, pero de repente, pensó en esa mujer, ocupándola. Ella siempre había estado a su lado, sabía todo de él, conocía cada sentimiento bueno o malo, incluso en los momentos más críticos su actitud fue heroica, Rebeca era capaz de salvarlo del peligro. «¿Por qué iba a preferirla a ella? Alguien que no sabe nada de artes marciale

