CAPITULO 7

1732 Palabras
-Un ángel- fue lo único que Liam pudo decir cuando por fin recuperaba la conciencia-Un ángel con ojos de Sol- en ese instante su ángel le sonrió con dulzura y él le sonrió a su vez creando un momento de intimidad entre ellos dos hasta qué... -No pensé que me verías como un ángel-exclamo Sebastian con burla. -Hijo nos diste un buen susto - dijo su madre con preocupación - si aún le tienes miedo a las alturas no deberías tirarte del canopy. -No les tengo miedo-mintió-solo no me sentía bien, no debí haberlo hecho-dijo-¿Dónde estamos? -Como te desmayaste tuvimos que traerte hasta una de las cabañas, por cierto pesas mucho, ¡Aushh! No me pegues mamá-exclamo Sebastian. -¿Te encuentras bien?-le pregunto Sol arrodillándose a su lado- nos diste un buen susto. -Estoy bien-respondió viendo esos ojos dorados que lo tenían cautivado, "que mujer más hermosa y tu como un debilucho te desmayas frente a ella" "soy patético" se dijo a sí mismo. -¿Puedes ponerte de pie?- pregunto su hermano Matías interrumpiendo el intercambio de miradas de la pareja. -Creo que sí-contesto sin apartar la mirada de Sol, ella a su vez le sonrió. -Sera mejor que regresemos a la hacienda, Leo cayó rendido después de las actividades de hoy y Liam necesita descansar-dijo Don Manuel, todos asintieron dándole la razón. -Liam no creo que puedas conducir en tu estado, alguien debe llevarte-propuso Matías -Sol tu deberías llevarlo. -Está bien, ¿te parece bien?-le pregunto a Liam. -Si-respondió mostrándose tranquilo, aunque por dentro estaba ansioso. *** Cuando estaban dentro del Jeen n***o de Sol no pudieron evitar sentir cierta incomodidad entre ellos, pero sabían que esa incomodidad está relacionada con la atracción que sentía el uno con el otro y eso a Sol no le gustaba. -¿Te molesta que ponga música?-le pregunto Sol amablemente. Liam la observo un largo tiempo "dios sí que es linda" pensó. Sol lo miro esperando su respuesta "contesta idiota va a pensar que eres lerdo". -Si ponla. -¿Alguna preferencia?- -Cualquier cosa menos reggaeton-contesto Liam haciendo que Sol soltara un carcajada. -Bueno en eso nos parecemos, que tal si pongo música nacional- dijo, pero no era una pregunta En ese instante los altavoces del vehículo empezaron a sonar con una canción que Liam no reconoció. Como saber si volverá... Aquella historia de nunca acabar Se fue o quizás nunca llego El punto es que hoy no tengo nada más. Y recuerdo como ayer, aquella noche estamos al borde de la acera entre la luz de la ciudad Seguimos sin hablar, ni respirar y mientras no amanezca es probable que no duerma hoy Ohh ohhh ohh no existe nadie que te quiera igual Ohh ohh ohh el punto es que hoy no tengo nada más. -¿De quién es la canción?-pregunto Liam ya que le gustaba como sonaba. -Es de un grupo que se llama Percance la canción se llama "como saber"-contesto Sol mientras cantaba la canción. Liam no pudo contener la risa de la forma que en la que Sol cantaba, parece un loro enfermo. -¿De qué te ríes? –Pregunto como si estuviera enojada – Mi voz es igual a la de Beyoncé. -Cuando está enferma-aseguro Liam riéndose haciendo reír a Sol, dejando atrás la incomodidad que sentían al principio. Cuando dejaron de reírse Liam pregunto. -¿Tienes mucho de trabajar en la hacienda? -Creo que empecé a trabajar desde el primer día, vi que necesitan ayuda y me ofrecí-contesto con sencillez. -Pero por lo poco que vi haces un trabajo muy pesado. -Sip, pero a mí me gusta, me mantiene ocupada además me gusta el trabajo de campo. Liam presentía que esa no era la única razón pero prefirió no decir nada. -¿Y el resto de tu familia? ¿No siente celos de que este tanto tiempo trabajando? Sol sonrió al recordar a su pequeña y loca familia. -Sí y mucho pero ellos lo entienden, saben que si no estoy haciendo algo me volvería loca- sonrieron ante tal afirmación. Liam empezaba a notar que era una mujer muy activa y trabajadora, muy diferente a las mujeres superficiales con las que había salido en el pasado, muy diferente a Sasha. -Si se presenta la oportunidad de los presentare-dijo Sol amablemente- pero prepara tu estomago mi abuela de dará de comer hasta en los codos. Liam soltó una carcajada, nunca nadie lo había hecho sonreír con tal facilidad. -Me encantaría y gracias por la advertencia. -Nos preocupaste mucho, no vuelvas a tirarte de un canopy o algo parecido mientras no te sientas bien no es seguro-dijo Sol preocupada. -No lo hare- respondió asombrado por ver la preocupación genuina de Sol. *** Al día siguiente todos retomaron sus respectivas actividades en la hacienda, volviendo todo más o menos a la normalidad -Hola sabroso- exclamó- ciertamente hoy te vez muy apetitoso-dijo en un suspiro- he esperado todo la mañana para poder verte y ¡comerte! -¡Sol!-grito Abby entrando en la cocina sobresaltándola- ¿estás hablando con la comida? ¿De nuevo? -¡Dios!- grito Sol- me has dado un susto de muerte. Abby puso los ojos en blanco -Deja de hablar con la comida eso no es normal. -Claro que es normal, todo el mundo lo hace-dijo Sol. -Yo no lo hago -Bueno es que no eres normal -No lo soy, en fin venia hacerte una pequeña pregunta-dijo Abby sonrojándose al instante.- y deja de ver la comida con lujuria, cométela que das miedo. Sol no espero a que terminara de hablar ya que tenía la mitad de emparedado en la boca. -Perdo, tego habe- dijo con la boca llena. -¡Sol!- grito Luna entrando en la cocina con su madre detrás de ella- llego un paquete para ti. -¿Un paquete? No he pedido nada-dijo Sol- déjame ver. ¡Ohh! espera Abby iba hacerme una pregunta. -¡Hee! Es ... una pregunta privada- dijo Abby roja como un tomate. -¿Qué pregunta tienes cariño? Nosotras podemos ayudarte- se ofreció amablemente doña Lorena. -Bueno... me da un poco de vergüenza. -Dino, no tega vergenzad-dijo Sol. -¿Qué dijo?-pregunto Luna. -Cariño primero come y luego habla-sugirió doña Lorena con cariño acariciando el largo cabello de Sol. Cuando trago su comida dijo. -No tengas vergüenza, dinos. -Es que no se... es... sobre la intimidad. -¿Qué dijiste? Habla más fuerte-hablaron las tres al mismo tiempo.- Y ¿por qué te pones roja? -Es que... no sé cómo decirlo. -¿Te sientes mal cariño?-pregunto doña Lorena. -¿Te peleaste con mi hermano? Si es eso yo ajustare cuentas con ese tonto-dijo Luna enojada. -¡NO! No es eso-respondió Abby preocupada. Sol la miro atentamente. -Es sobre relaciones sexuales-dijo Sol provocando que Abby se ruborizara -Sí-contesto bajito. -Cariño no tengas pena, es normal que sientas la necesidad de estar con mi hijo, son las hormonas. -Bueno...-exclamo Abby. -No es eso verdad Abby- dijo Sol mirándola con malicia- lo que pasa es que no sabes cómo seducirlo. -Yoo...- dijo tartamudeando- es solo que no sé cómo Matías me vería atractiva, estoy hecha una ballena. -Tonterías- dijo Luna- Puedes ponerte arriba y listo... Aush mamá no me pegues. -No es sobre la posición Luna- la regaño doña Lorena poniendo los ojos en blanco- es sobre su autoestima. -No me veo atractiva. -Abby recuerdas el regalo de bodas que te di- pregunto Sol con pura malicia haciendo que Abby se pusiera aún más roja que antes. -Sí-respondió tímidamente -¿Qué le diste?-preguntaron Doña Lorena y Luna al mismo tiempo, Sol le explico. Unos años atrás... -Camina Abby no seas infantil- la regaño Sol. -No pienso ir ¡No me obligues! Me da vergüenza- dijo Abby roja como un tomate. -¡Camina! Este es tu regalo de bodas y como es un regalo estas obligada a recibirlo. -No por favor, es demasiado vergonzoso-exclamo Abby con pura vergüenza- ¿lo has hecho antes? -Tu qué crees- respondió Sol con picardía- es muuuuyy erótico. -¿Y puedes ponerte de cabeza?-pregunto Abby con curiosidad infantil. -Jajaja nunca lo sabrás. Y después de 15 minutos, Sol pudo convencer a Abby de entrar en el local. -¡NO LO PUEDO CREER!-exclamo Luna partiéndose de la risa- LA LLEVASTE A CLASES DE POLE DANCE a Abby el ser más tímido del planeta. -Sol eres tremenda-la reprendió Doña Lorena con diversión. -Fue divertido-contesto Sol encogiéndose de hombros-¿verdad Abby? -Sí, un poco.- respondió con la cara roja. -Cariño ¿esas clases te ayudaron en tu autoestima?- pregunto Doña Lorena. -En realidad si-contesto Abby ruborizándose, iba agregar algo más pero en ese momento Matías entro en la cocina con semblante serio. -Abigail te amo, amo como te vez con mi hijo dentro de ti, para mí no hay imagen más erótica que verte así-dijo Matías devorándola con la mirada ignorando a los tres pares de ojos que lo miraban con atención- así que deja de pensar estupideces y ven aquí. Abby camino hacia Matías hipnotizada por sus claros ojos azules, cuando estuvo a su lado Matías le pasó su brazo derecho por la cintura acercándola a él para fundir sus labios en un beso lleno de amor y pasión. Cuando terminaron el beso no podían respirar con normalidad, comunicándose con la mirada se fueron de la cocina en silencio, pero un silencio lleno de promesas intimas por cumplir. -¡Wow!-exclamo Luna -Tengo calor-dijo Sol con voz ronca. -Estoy orgullosa, he criado bien a mi hijo. Las tres mujeres se quedaron viendo entre sí, deseando que llegara un hombre que hiciera lo mismo con ella, excepto Doña Lorena ella ya lo había encontrado. -Bueno- dijo Sol aclarándose la garganta ya que su voz salió ronca - Luna me pasas el paquete por favor. Cuando abrieron el paquete todas las mujeres reunidas en esa pequeña cocina se quedaron con boca abierta. -¿Quién envió esto?-pregunto Sol secamente lanzando el paquete en la mesa. Dentro de la pequeña caja había un collar lleno de pequeños diamantes blancos que adornaban un gran diamante amarillo que caía al final. -No lo sabemos-respondió doña Lorena.- Mira hay una nota. Mi Sol Espero que te guste este pequeño presente, aunque sé que nada se iguala a la extraordinaria belleza de tus ojos. Pronto nos veremos Tuyo X.
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