—¿Qué? —pregunta en voz baja, sorprendido más allá de la creencia, pero no tengo palabras para él, nada de lo que diga puede traducir correctamente lo rota que me siento. Lo que estoy sintiendo ahora ... No creo que exista un nombre para ello todavía. Es un remolino de colores dentro de mi cerebro; azules y rojos, con un poco de oscuridad, todos ansiosos por tragarme entera; mi amor, mi tristeza, mi voluntad e incluso y hasta el alma. Todo lo que soy, todo por lo que trabajé, se siente como una mentira ahora. Todo ello. Siento que ya no sé quién soy. Simplemente me desmorono en el suelo como un cuerpo sin vida, porque así es como me siento. Gian me atrapa antes de que caiga. ''¿Cómo pudo? ¿Cómo pudo? ¿Cómo pudo?'' es todo en lo que pienso mientras él acaricia mi cabello con cuidado y des

