Me cuesta abrir los ojos, sé que necesito despertar, pero estoy tan cómoda aquí en la oscuridad que no tengo ganas de moverme… Pero de repente comienzo a ver unos preciosos ojos celestes que se iluminan de entre las sombras que miran directo a los míos y mientras se va aclarando la imagen terminé viendo la cara de Eros, me quiero acercar, pero parece alejarse a medida que me estiro para alcanzarlo. Se aleja cada vez más, quiero llamarlo, pero no me sale la voz, la oscuridad parece sujetarme y rodearme para luego arrastrarme hacia la profundidad. No... no quiero alejarme de él, no quiero que vuelvan a separarme de él, así que lucho, lucho con todas mis fuerzas, pataleo y me muevo sin parar hasta que consigo zafarme, entonces corro hacia él, pero ya no está… Una intensa luz me ciega cuan

