Eros Llaman a la puerta de mi apartamento y es sumamente raro porque no recibo visitas porque casi nadie sabe dónde vivo. Debe ser Alice, aunque le dije que se tome vacaciones obligatorias, llevo 3 meses encerrado sin siquiera salir a la calle. Me quedo de piedra al verla ahí de pie en la puerta de mi casa, por dentro grito, grito de la emoción, pero por fuera me hago el fuerte como si no me temblara el corazón. Le pregunté qué le pasa, ¿por qué está tan rara? Y aunque no me contesta, me conformo con ver su cara. Quiero sentir su suave piel, sus dulces labios, su olor y su sabor incomparable, pero no puedo moverme. -¿Qué me pasa? Me siento tan raro al verte aquí en mi casa… Siempre quise tener la oportunidad de poder hablarte una vez más, no te dije que te amaba, aunque mi corazón fue

