Nos perdemos en la intensidad de la mirada del otro por horas, o minutos, en realidad creo que fueron solo segundos… Pero eso poco importa si sientes que no eres completamente dueño de tu cuerpo y tu alma, porque cuando te traicionan de tal manera que con solo una mirada salvaje, furiosa y llena de deseo te hace mojar las bragas, nublar tu mente y acelerar el corazón como si hubieras corrido una maratón. Esa es una sensación terriblemente aterradora, porque recién en ese momento te das cuenta de que estás completamente jodida. Cuando finalmente baja a Richard, tiene el rostro cubierto de sangre. Intenté ayudarlo a recomponerse, pero con un movimiento brusco de su brazo me aleja, entonces doy unos pasos atrás. -Lamento mucho que esto haya terminado tan mal Richard, todo hubiera sido dist

