Eros Tortura, todo el jodido día fue una maldita tortura. Lo intento, juro que intento con todas mis fuerzas mantenerme alejado de ella, pero es imposible, es como si fuéramos dos imanes que se atraen constantemente y aunque ella también intenta ocultarlo, sé que siente exactamente lo mismo que yo…. Y es que por más que por fuera seamos los dos fríos, creo que se olvida que el frío también nos puede quemar, si no podemos siquiera rozarnos las manos porque nos encendemos mutuamente. Parece que cada cosa, por más mínima que sea, provoca una reacción mía en respuesta. Cuando me desafía, cuando me mira con esos preciosos ojos, ya sea suplicando un favor o sorprendidos, furiosos o tristes. Todos sus gestos me hacen desearla un poco más. No lograba entender a la gente que se obsesiona con

