Quiero decirle que sí, que me haga lo que quiera, quiero suplicarle que me bese y me haga suya todas las veces que lo desee. (Cierro mis ojos por un momento mientras pienso qué hacer.) “No, no voy a ceder esta vez, NO PUEDO ceder. Él solo quiere jugar conmigo y no pienso tropezar dos veces con la misma piedra. Él solo usará mi cuerpo para satisfacer sus instintos sexuales y egoístas para luego del juicio volver a desaparecer de mi vida, dejándome nuevamente vacía y destruida. No se lo puedo permitir, no puedo hacerme daño a mí misma cayendo en su juego otra vez.” Con ese pensamiento instalado en mi cabeza, respiró profundo y vuelvo a abrir mis ojos mirando directo a los suyos. -Suélteme ahora mismo o lo que le aseguro que voy a gritar va a ser pidiendo auxilio por estar acosándome. S

