Me acerqué aún más hacia a él, lo besé firmemente y con pasión. Entramos en el departamento, lo llevé a mi habitación, llegamos prácticamente ya desnudos, los ojos de Sam estaban llenos de lujuría y eso me excitaba fuertemente, su m*****o estaba muy duro, intenté bajar y masajearlo con mi boca, pero me detuvo y dijo que ahora no quería eso conmigo; me levantó en sus brazos y se introdujo en mí con cuidado, wao era muy placentero; hacía movimientos medios, me hacía gemir increíblemente; pasamos a la siguiente posición la amazona inversa. Me tocaba tomar el control a mí y de esas cosas sabía yo, Sam se recostó sobre la cama y yo lo monté moviendo muy bien mi cadera, hacía movimientos suaves y otros más rápidos, Sam tenía un pene diferente a los normales, su pene era de sangre, aumentaba su

