Mamá y Liz están hablando en la puerta de la habitación. — Hola. — les digo con voz baja algo adolorida. — Shopia, ¿Cómo te sientes? — me pregunta mamá acercándose a la cama. — Me duele, me duele la cabeza y la espalda. — digo quejándome del dolor. — Tranquila. — me dice Liz. — Ahora que despertaste te revisaremos con un colega. Te aseguro que vamos a tener que hacerte una resonancia magnética para saber el grado de las lesiones. — Tengo sed. — mamá se apresura a darme con un sorbete de una botellita agua mineral. — Ha sido terrible el accidente. Me enteré que el conductor tiene lesiones graves, pero está fuera de peligro. — dijo Liz — Que bueno que esté fuera de peligro. Viví todo en cámara lenta, vi cómo nos embestía ese camión y no pude hacer nada. — dijo mam

