Le llamaron a Thomas, que su casa no se podía habitar dado que aún no terminaban con las remodelaciones que estaban haciendo. London tampoco quería irse del lado de sus abuelos ni del lado de su tía. Dadas esas circunstancias Thomas me pide que me quede un mes más con ello. Me hubiese encantado, pero debo retomar mi trabajo, me han quedado varias obras pendientes de ser terminadas. Las mismas tienen fecha de entrega. Se me hace casi imposible quedarme. Thomas lo entiende y me ofrece el avión privado de la familia. Se lo agradezco, pero lo rechazo. Sus papás insisten que haga uso del avión, a cambio de una disculpa por haberme hecho sentir incómoda al principio. Hemos tenido tiempo de compartir por lo cual se ha dado la oportunidad de conocernos mutuamente. Al parecer ahora les caigo un

