La oscuridad ha vuelto a mi vida, o nunca se fue del todo. Es muy difícil saber con que humor regresará Sam a casa, o mejor dicho a este infierno. Hay días que preparaba la comida, en cuanto le estaba llevando el plato a la mesa, de un solo manotazo hacia volar la comida por el aire y el plato caía al piso haciéndose mil pedazos. Otros días no me movía de la cama, eso lo enfurecía, tiraba al piso lo primero que encontrara; desarmaba la cama, desparramando sabanas y almohadas por el suelo del pequeño departamento y me obligaba a levantar cada cosa para luego ordenar la cama. Claro que eso pasó dos veces. Ahora escucho que él esta subiendo las escaleras o rabeando con la puerta del ascensor e inmediatamente me pongo hacer algo, lo que sea. El edificio es muy antiguo, cada dos por tres es

