Dennis. Contesté la llamada de Dean, la voz de mi hermano sonando concisa y urgente. —Ven a mi oficina. Patrick nos trajo información crucial. Ya le avisé a Darren. —Entendido —Colgué y me dirigí de inmediato al piso superior. Al llegar, mi mellizo ya se encontraba allí, de pie junto al escritorio de Dean. Patrick, el jefe de seguridad e investigación privada de la empresa, sacaba una carpeta gruesa repleta de documentos y fotografías. Me coloqué a un lado, sintiendo cómo la tensión llenaba el aire de la sala. —Informe, Patrick —ordenó Dean, con su voz cortante. Patrick asintió, abriendo la carpeta sobre el escritorio de caoba. —Hemos estado vigilando a ambos hombres. Su negocio es mucho más oscuro de lo que pensábamos. Tienen una operación muy turbia de lavado de dinero, utilizando

