Max: Luego de hacer el amor por un buen rato, nos quedamos abrazados, paso los dedos por su espalda, ella no me está mirando pero estoy contando sus pecas, si tenía q describir su cuerpo diría que es como si estuviera tocando lana, suave, caliente, era sensible a mi tacto, quien iba a creer que estaría en esta situación con mi fea secretaria, mi cuervo se transformó en un cisne. Todo estaba perfecto hasta que hizo la pregunta del millón. —Max ¿porque me elegiste a mí?—pregunta girándose para mirarme, no sabía que responder a la final siempre fue ella tenía cierto apego, me gustaba retarla, burlarme, hacerla sufrir, siempre existió esa conexión, pero si quería una respuesta basada en la lógica o la espiritualidad no sabría que responder, no era creyente del destino. —No se cariño, solo

