Luego de bailar una pieza, no puedo aguantar más, todos se retiraban para ver bailar a mi mujer con mí mejor amigo estaba loco de celos Estaba furiosos, me acerco a ellos para pedirle a mi esposa que baile conmigo, tuvimos una pequeña discusión me sentía celoso, el quería robarme a mi mujer, primero preferiría la muerte que separarme de Maritza. Comenzamos a bailar pero mi furia no dejaba de crecer, mi piel estaba ardiendo, me sentía ahogado, preso, esta relación me estaba consumiendo debía salir de aquí, estaba a punto de pedirle a mi mujer que nos marcháramos cuando ella me confeso su amor, me sentí morir, así que como todo estúpido termine de acabar con todo. —Esto no puede ser, esto es un error.- digo parándome en medio de la pista, no debí caer en sus redes, nunca me enamoraría, no

