Entro a la oficina, lanzando la puerta para llamar la atención de mi esposo y su amante. —Buenas tarde esposo, por lo visto estas ocupado Resulta que Max estaba con una rubia que no conocía, totalmente desnudos haciendo cochinadas encima del escritorio. —Linda podrías por favor vestirte y salir de aquí Max no pronunciaba palabras mientras se vestía, la mujer se coloco la ropa lo mas rápido posible y salió de la oficia cerrándola puerta ¿Se puede saber que mierda estas haciendo?- grito enojada acercándome a el, que sigue aun sin mirarme —Levanta la cara «¡maldita sea!»— el hace lo que le pido y sus ojos quedan como paltos —¡Dios! Estas hermosa—me mira sorprendido, ni siquiera parpadea —No vuelvas a cometer este tipo de errores y si el que entra a la oficina es otra persona y te ve,

