Suena el despertador, su sonido es molesto y estridente, se escuchan gemidos de protesta y finalmente Michael se levanta a apagarlo. —Despierta dormilona, se que es un poco más temprano de costumbre pero ya debemos ir a casa—, le da un besito en la nariz y se levanta. Karen se siente como si no hubiese dormido pues pasaron horas antes de poder conciliar el sueño, pero debe animarse porque les queda un viaje por delante, asi que como si el mundo estuviera por terminar se levanta, arregla y recoge todo como flash, Michael la ve y se sonríe ella tiene una forma muy particular de hacer las cosas, pasa de la completa flojera a la hiperactividad en minutos. Como habían dejado preparado todo la noche anterior en poco ya están listos con maletas y tres maticas que ya están empezando a verse un

