-En un momento más estará llegando Jack señorita-uno de los hombres que trabajaban para mí llegó colocándose a mi lado -Gracias-estaba en una casa a las orillas de la ciudad, había pasado una semana más donde la esperanza de tener a mi hijo conmigo disminuían -Lamento la tardanza, apenas pude volver de Atlanta ayer por la noche-Jack entro y se acercó a mi -No pasa nada, siéntate por favor-él lo hizo sin embargo yo no, el cuerpo no paraba de dolerme, los golpes y abusos de Ezequiel no se habían detenido, ya había abusado de mi lo suficiente como para crear un daño emocional y físico en mí -¿Cómo estás? -Muriendo, no tener a mi hijo conmigo me esta matando Jack, no puedo perderlo pero siento que ya lo hice-el ardor en mis ojos se hizo presente -Te aseguro que él está bien, solo un idio

