Capitulo 14.

1250 Palabras
Antes de dormir recuerdo sobre la entrevista con la señora Rebeca. Del viaje con su familia. —Al llegar a la casa que mi padre había alquilado me quedo en frente viéndola, era hermosa, parecía desde afuera muy confortable mientras admiraba el lugar. Es un pueblo tranquilo parecida a donde vivimos antes de la gran ciudad. —Veo una hermosa luz que proviene del sol brillante cuyos rayos atraviesan las hojas, se siente una cálida brisa que acaricia mi rostro. —Esta es la casa que alquilamos, ¡que les parece familia?_ dijo mi padre. —Buen lugar padre le responde Rebecca. — Así que entramos con nuestras maletas en casa, mientras todos nos acomodamos en nuestras habitaciones, des vaciamos las maletas nos acomodamos nuestra ropas de viaje por otra mas cómoda. —Al día siguiente Mi padre estaba recostado, en la cama era raro el suele levantarse muy temprano aunque no este en horas laborales, estaba disfrutando como le dijo mi madre, mi abuela ya había preparado la mesa un delicioso desayuno. —Comenzaba el verano tenia diecisiete años de edad mi padre y mi madre ambos muy invitaron a mis abuelos ya eran muy mayores, pero disfrutaban siempre de todo lo que podían. —Pretendo aprender armar lamparas de cartón con diseños especiales, comprare el material necesario para hacerlo, pretendo hacerlo ahora. —que no hace falta ya tenemos suficiente en la casa —dijo mi madre— no importa todo lo que sea útil para nosotros yo lo haría sin problemas. —no estamos en casa tomate un descanso, siempre tratas de hacer algo, aunque estés alejado del trabajo, es el momento de admirar lo bello que te roda nada mas querido mío. —Donde este papá— le pregunta a mi madre. Aun no se a levantado, ya prepare el desayuno si quieres tomar —le responde su madre. —Déjame que voy a ver a papá así desayunamos juntos —dije a mi madre fui hasta la habitación de mi padre. Mi padre se levanto se estaba alistando para salir de la habitación. —Papá ya esta el desayuno— le dije quedándome parada en frente de la puerta de su habitación.. —No te preocupes hija por mi, y se sienta en la meza y toma tu desayuno. Igualmente, yo me quede a esperar a mi padre recostada por la pared hasta que salga de su habitación. —Mis abuelos fueron con nosotros en esa vacaciones y escuchaba desde ahí cuando mi abuelo le preguntaba a mi abuela. —¿Dónde están mi medicinas?, esta es mi hora de tomarlas no las encuentro, dijo mi abuelo. Ya te busco en la habitación es que las acomode otro lado por eso no las encontraste, le respondió mi abuela. Mi abuela se acerca con pasos suaves hacia mi, bueno días Rebeca, anoche acomode las medicinas de tu abuelo dentro de mi bolso sentí que era una forma de acordarme donde las dejaba, pero ya vez tu abuelo dice que las busco y no las encontró es porque yo las guarde. —Te ayudare abuela a buscarlas en la habitación, gracias Rebecca, pero como te dije las tengo dentro de mi bolso. Entonces entramos en la habitación de la abuela y encontré su bolso que ella utiliza. —Aquí esta tu bolso abuela, es este el que buscabas. —A ver déjame ver, si ese es el bolso que busco- me respondió. Bueno ahora vamos a llevarle a tu abuelo para que las tome, estaba preguntando desde hoy. —Claro abuela déjame te acompaño, estaba esperando a papá, pero creo que esta organizando algo de la la empresa. Salimos juntas de la habitación la abuela caminaba lento pero a pasos seguros. Camina ella hacia el comedor. Esta servido los panqueques en la mesa, toma con la chocolatada que te prepare__ dijo la abuela. Me senté a lado del abuelo que ya terminaba de desayunar. Prueba estos panqueques que hizo tu abuela, le salieron excelente. La abuela pone pasión al cocinar, al igual que mi madre. —Aquí esta tu medicamento, toma con un vaso de agua, ya te dejo aquí sobre la mesa. El abuelo se levanta de la mesa toma su medicamento, luego se retira hacia la sala, la abuela se sienta a lado mío y veo a mi padre que se acerca en ese momento. —Huele rico desde aquí__ le dijo mi padre a mi abuela Los panqueques son para ti hijo aparte prepare un poco de chocolatada para Rebeca__ le dijo la abuela indicando a mi padre con la mano que tome asiento. —La mesa tan bien preparada como siempre, estaba colocada sobre el unos servilleta que la abuela había bordado a mano. Abuela trajiste tus servilletas bordadas— le dije a la abuela. —Esta vacaciones te enseñare a bordar y tejer. —Bueno abuela ya aprendí bastante, hasta le hice a mamá unos mantelitos bordados como me enseñaste— le dije a la abuela Después de desayunar iremos a dar unas vueltas, así que prepárense, tu madre dijo que prepara para el almuerzo. Iré luego hacia la cocina para ver que mamá esta cocinando, a ver también si necesita de mi ayuda. Termine de desayunar y camine hacia la cocina donde estaba mi madre, entre y olía riquísimo esa cocina, desde la puerta de la cocina ya veía lo cálido del lugar que dan los colores bello además en el lugar sobre todo había ventanas donde ingresaban buena luz natural. Rebeca se queda parada en frente de la puerta y encuentra a su madre preparando sopa de pollo. —¿Madre estas preparando sopa de pollo ?-_ le dijo Rebecca. —Si hija estoy preparando un rico caldo para la familia __ dijo mi madre. —Necesitas algo Rebecca— dijo su madre. —Que rico es lo que preparas madre__ le dije a mi madre. —Qué bueno te gusto comer los panqueques que preparo la abuela y tomaste la chocolatada. —Si la abuela me dijo que preparo para mi como le dije ayer que quería desayunar panqueques. —Después ordena tu habitación Rebeca, donde descansaste cómodamente__ dijo mi madre. —Mi cama ya la hice al levantarme, así que quedo ordenado, querida mare, ayude a la abuela a buscar los medicamentos para el abuelo los tenia guardado en el su bolso__ dice Rebecca comiendo los deliciosas frutas sobre la mesa de la cocina. Al terminar de comer decido ir a recostarme en la habitación, mi cama es confortable, me recuesto para poder descansar por unas horas. Al levantarme salgo de nuevo de la habitación veo a mi abuelo cargando su bolso de provisiones. —Saldrás abuelo a caminar. —Si mi nieta querida iré a caminar por el pueblo me acompañara tu abuela. Al verle a mi madre camine de nuevo hasta la sala donde estaba mi padre sentado en el sofá junto a mis abuelos. —Mi nieta querida Rebeca siempre que necesites de mi estaré a tu lado —le dijo su abuelo— dijo el abuelo volteándose a verme. —Tu abuelo parece ser mas fuerte que yo, no se a quejado desde que llegamos —dijo mi padre —Si hijo estoy acostumbrado desde antes a llevar a la empresa adelante, el cansancio era y es algo que no conozco mientras trabajo, un buen descanso reparador lo arregla todo. Si ahí estoy yo acompañándote en todo tus deberes— le responde la abuela.
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