En ese momento, Franck ignoraba que Svetlana ya había comprado boletos para visitar Bélgica y los Países Bajos durante los próximos días. Estancias rápidas y sin embargo importantes según Svetlana, que quería descubrir Europa. Se imaginaba que no habría oportunidad de regresar. En alguna parte, ella habría esperado que Franck le propusiese venir con ella, más por miedo de estar sola que por otra razón ambigua. Franck no iba a decir nada al respecto durante el paseo. En el fondo, él habría querido acompañarla, incluso la idea le vino en mente. Sólo que, económicamente, no podía permitírselo. Además, otra limitación le impedía, profesionalmente en esta ocasión. El plan no parecía compatible. Inútil que reflexionara por mucho tiempo. Franck le había sugerido que siguiesen su excursión hacia

