*****CAPITULO 11****
—Zack, quiero la verdad — Exigí abriendo un poco los ojos.
—Es algo complicado— Dijo suspirando
—¡¿Complicado?! —Dije con ironía
—Si somos muy complicados, y más para vuestra especie—Dijo él
—Y si me empiezas a explicar- Dije despacio y sentí que su cálida mirada se ensanchaba por la sonrisa que esbozaba.
—No soy humano, soy una especie mejor evolucionada y por ello somos distintos— Menciono levantándose, mientras Jack le aventaba su camiseta– Vivimos en grupos, pero nos mesclamos entre los humanos, para poder ser libres. Es muy difícil también ser parte de esta especie.
Aquello me asustaba, pero no tanto para echar a correr de nuevo.
—Te llevo a casa—Me dijo Zack y yo asentí
Empecé a rebuscar en el bolsillo pequeño que traía, pero no sentía el metal pequeño de mi llave.
—Mi llave se me ha caído o creo que lo dejé adentro de casa— Le dije y él hecho su cabeza para atrás
—Tu madre viene por la mañana, puedes quedarte en mi casa si quieres— ¿Cómo sabía que mi madre no iba a venir hoy? ¿Me había espiado?
—Bien –Respondo aun con dudas en mi mente.
Nada de esto estaba bien, nada absolutamente nada_ Vuelvo a repetirlo en mi mente mientras lo sigo por las veredas.
Las historias de este pueblo que alguna vez leí en mis tiempos libres cobraban sentido, en realidad todo ya estaba empezando acoplarse.
Pero aún tenía mis dudas. No entendía por qué ellos se ocultaban o no demostraban quienes eran, ¿Cuántos de su especié había?, y por qué el gobierno nos lo había ocultado lo que quizás saben.
—Eso es todo verdad, no hay más secretos— Mencione y vi come empezaba a tensarse.
—Mmmm— Suspiro— Saberlo no aliviará tus dudas solo aumentara— Termino diciendo
—¡No me quieres decir! —Exclame furiosa, no sé a dónde se había ido el miedo pero seguro estaba por ahí pero no lo encontraba
—No chilles, tu cara se arruga—Siseó
—No chilló, solo estoy preguntando—
—No más preguntas, tu cabecita podría explotar— Dijo de forma seca y no me agrado para nada
—¿Eso es una forma de decirme estúpida? — Inquirí — Hay humanos que saben esto ¿Cierto?- El asintió la cabeza
—Son humanos que supervisan que nadie más se entere…—No lo deje terminar porque mi boca suelta ganó
—¿Los hombres de n***o existen? — Mencioné muy rápido que yo no me entendí, pero estaba segura de que el sí lo hizo
—No, bueno si son algo parecidos, pero se llaman la Defensa Contra los Inhumanos (DCI) -Informo él- Supervisan toda especie que no sea 100% humano.
—Eso suena mal— Dije mientras caminaba cansada, cuanto nos habíamos alejado de mi casa.
—Eso suena más que mal, nos vigilan todo el tiempo; muy pocas veces hay privacidad en nuestras caminatas, Jack se encarga de sacar las grabaciones de las cámaras—No podía creer nosotros los seres humanos les hiciéramos eso
—La anterior vez en internet me encontré con una información de …— Empecé a decir y el volteó hacia mi queriéndome acecinar.
—¡Por la Luna! Claudia dime que no abriste ninguna pestaña bloqueada—Su voz era gruesa y sabía que no estaba bromeando
—Nadie me explicaba lo que sucedía, y me empezaba a volver loca —Dije justificándome
—Seguramente por eso te rastrearon y se contactaron con una persona para que les pasara información —Murmuró casi para sí mismo.
—¿Estoy en problemas? —
—No te preocupas, por ahora, me dedicaré en buscar al que está pasando información, pude que sea más de uno—
Zack tenía razón, preguntar más hacia que mis dudas aumentaran.
Lo que me causa repugnancia era que prohibíamos la libertad a seres que solamente existían y no provocaban caus.
—No nos podemos relacionar con humanos—Siseó volteando su rostro.
—¿Por qué no? —
—Es una advertencia. Además, los humanos nos hicieron tanto daño que de tan solo verlos a veces sentimos aversión y disgusto—
Mi cara cambió completamente. Pensaba que tal vez por eso Tania me trataba tan mal, y realmente hacían un esfuerzo para no matarme cuando me tenían cerca. Pero al igual que ellos yo no había decidido nacer humana.
—Mi madre, pero también fue una humana, y podría jurar que era una persona muy humilde hasta el mimo día que murió—
Muchas preguntas me surgieron. ¿Cuándo la asesinaron? ¿Aquella señora que les llevaba a casa después del colegio no era su madre?, pero si él mismo la llamaba mamá a la señora Sofía.
No pude preguntar más pues habíamos llegado ya a la puerta de su casa.
Tocamos el timbre y después de unos segundos Jack apareció en la puerta. Nos había ganado en llegar.
-Por suerte no se mataron ambos- Dijo viéndonos y a Zack no le causó gracia.
-¿Así que le contaste todo?- Pregunto Jack a su hermano
—Algo— Se limitó a decir.
Isack estaba en la cocina sirviendo un poco de café en las cuatro tazas. Jack ayudo sacando las galletas saladas. Solo pude agradecer por la cena.
Me ofrecieron el cuarto vacío que estaba en la primera planta.
Al poco tiempo el sueño bloqueo mis ojos y quede dormida.
* * * * * * *
Mi madre ya debía haber llegado a casa así que decidí ir tocar la puerta. No tenía más opciones.
Estaba muy nerviosa porque iba a mentir a mi propia madre, no sé si eso era legal, pero yo sentía que estaba a punto de cometer un crimen.
Toque el timbre y mi madre bajo abrirme.
—Clau, no estabas en tu cuarto— Respire un poco para contestar
—Fui a correr muy temprano —Dije
—Haya, pasa o se te va a ser tarde para el instituto—Respondió
Resoplé profundo y me dispuse a ir a mi habitación para cambiarme. Me tarde unos quince minutos en estar lista pero ya estaba lista.
—Claudia, un chico te está esperando abajo— Grito mi madre desde abajo. Por poco y me caigo de cara en suelo por suerte pude sostenerme.
¿Cómo que un chico me esperaba abajo? ¿Zack no se atrevería a venir? Lo iba a matar si era él.
Baje corriendo las escaleras hasta la sala y ahí estaba mi madre con una gran sonrisa.
—Eduard — Dije sorprendida
—Como no habías venido a clases, quise pasar por ti— Mencionó
—Ya estaba saliendo a la parada de bus, vamos juntos —
Eduard acepto y empezamos a caminar. Estaba metida en mis pensamientos. ¿Quién le había dicho donde vivía?
Subimos al bus, y pasamos juntos el pasillo. Él saco su celular para ver que salón le tocaba
—Tengo la primera clase en el salón 206—Afirmo— Y tú
Por aquella tragedia de hace unos días, ya no tenía teléfono. Así que no sabía que responder.
—No trajiste tu celular— Dijo viéndome y asentí— Abriré la página web y le insertas tu código.
Me ayudo a buscar mi horario y ambos entramos a la primera clase.
Emily llegó tarde y yo ya me había ubicado cerca de Eduard.
Toco el primer receso y ella salió apurada, del salón. Junto a Eduard fuimos a comprar un café.
Buscamos una mesa vacía y ambos nos recostamos en las sillas alrededor.
—Eduard, ¿Cómo te enteraste que estaba mal o cómo sabías dónde estaba mi casa? —Inquirí buscando respuestas
—No lo sabía solo tuve un mal presentimiento, y la otra pregunta fue por el día de la fiesta; sin querer vi a que casa te metías —
Eduard cambió de conversación. Quizás también era un cambiaformas, pero no lo sabía.
—Claudia — Dijo Zack asustándome ya que apareció detrás de mí—Vámonos
—No ves que estamos platicando —Musitó Eduard
—Creo que estas olvidando tu lugar, sanguijuela —Farfulló Zack.