7-Despertar Sangriento; Victor.

453 Palabras
Estaba dormido... Soñando... Se sentía en una nebulosa blanca, soñó la playa, las olas tocandole los pies, sus niños riendo, lanzándose chapoteos de agua. El sol estaba a punto de esconderse y el cielo del horizonte de color morado estaba despidiéndose lentamente detrás del vasto mar. Su esposa llegó con unas Margaritas para beber. Tenía puesta una falda semitransparente que si forzabas la vista, podías ver su traje de baño abajo. También llevaba puesto un sombrero playero y unos lentes de sol. —Debes despertar cariño... —Le susurró al oído su esposa en el sueño. —Tranquila, los niños están bien, miralos, hace mucho que no se divertían así. —Por favor ¡Despierta por un demonio! —Le gritó. Por alguna razón Victor sabía que en el mundo real pasaba algo, era como si la voz de su esposa la escuchara en el sueño, y tambien, fuera de el. —Mi vida, tranquila —Dijo involuntariamente. No era él quien hablaba, pero a la vez sí. Su esposa sollozó. —Perdón, Victor —Dijo y luego se fue corriendo de su vista. Depronto los niños ya tampoco estaban en el agua. Fuera del sueño escuchó gritos. Intentó despertarse pero no podía. En un instante, el horizonte se fue desvaneciendo hasta llegar a los pies de Victor y sobrepasarlo, dejandolo en un blanco infinito. Escuchó un golpe, y tras esto, abrió los ojos. Su habitación estaba normal, se estiró y bostezó. Se sentó en la cama mientras se ponía las pantuflas y, posteriormente, se encaminaba a la puerta. Antes de llegar, puso en el estéreo una canción con música clásica y tras esto, abrió la puerta. Se quedó paralizado, congelado. No sabía qué le causaba más terror y pánico, que su esposa estuviera en el suelo muerta en un charco de sangre, o que sus dos hijos la estuvieran deborando. Al verlo, se levantaron entre tumbos y encaminaron hacia Victor, quien cerró instantáneamente la puerta. Afuera se escuchaban gritos y chillidos extraños. Victor no sabía que debía hacer, ¿Qué podría hacer? Sus hijos estaban golpeando la puerta y trataban de tumbarla. Se quedó sentado, con los ojos en blanco, por varios minutos. Estaba traumado, su esposa muerta... Sus hijos se habían convertido en unos canivales y devoraban a su propia madre. Las lágrimas brotaron. Depronto, tuvo una idea. Encender el televisor. Rápidamente se recuperó de su parálisis y se encaminó a su pantalla y miró las noticias mientras secaba sus lágrimas. Se quedó sentado sollozando por horas. Los "Zombis" Como les llamaron en las noticias perdieron el interés por él y dejaron de golpear la puerta. No podía creer que les llamara asi a sus hijos, sus propios hijos. Decidió no hacer nada por ahora, asi se que se quedo acostado y se durmió. No podía creer lo que le pasaba, a él. A una vida tan común y ordinaria como la suya. No supo si durmió por horas o días.
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