6-Compañero; Sammuel.

722 Palabras
Hasta arriba a su piso se escuchaba como golpeaban las puertas de metal de el edificio. Miraba por la ventana y divisaba a toda la gente corriendo, gritando y comiendose a otras en las calles. También miraba como se amontonaban en puertas de casas, tiendas y hasta encima de cuerpos sin vida. Su madre estaba temblando y rezando por el miedo que tenía. Ya había llamado a su hermano; Joshua. Le dijo que todo era lo mismo, que estaba seguro en su casa con su mujer, que ya había visto al ejército y que por la radio no dejaban de dar instrucciones para mantenerse seguros, Sammuel le aseguró que en cuanto pudiera, iría por él, que tratará de estar siempre con el teléfono a la mano. Su madre tenía puesto el canal de noticias -como todo mundo que estuviera en su casa- y miró él mismo las instrucciones, el locutor parecía preocupado y nervioso, quizá tenía a su familia en casa y quería ir corriendo hacia ellas. El locutor dijo; -Repetimos las instrucciones de seguridad brindadas por el Departamento de Salud y del Departamento de Policia de los Estados Unidos; 1; Si le es posible, no salga de casa. 2; tenga a la mano el botiquín de primeros auxilios. 3- Tenga su comida racionada y contada. 4- Avise a todo familiar lo mismo que nosotros le estamos avisando a usted, mantenga seguros a sus seres queridos. Sammuel cambió de canal a otro noticiario donde estaban entrevistando a el Jefe del Departamento de Policia. -¿Usted qué creé que les pase? -Le preguntaron. -Pues... Es algo extraño, ha tan solo seis horas del atentado ya hemos mandado muestras del liquido que se derramó a varios laboratorios de universidades. Nos han dicho que se trata de una bacteria. -¿Usted cómo les llamaría? -Preguntó otro entrevistador con un tono de ansiedad. -Es gracioso, cuando mi hijo de doce años vió la televisión lo único que dijo fue; "Diablos, Zombis". Tras esta última afirmación sonaron preguntas por todos lados, flashes de cámaras encandilaron el espacio y Sammuel decidió apagar la televisión. «¿Zombis?» Pensó. Se recargó en la ventana y aspiró de su inhalador. Depronto, se escuchó un fuerte crujido y Sammuel miró por la ventana. Los sujetos "Zombi" acababan de tumbar la puerta del edificio y trataban de entrar mientras se empujaban unos a otros. Sammuel sintió que la sangre se le congelaba y se quedó paralizado unos segundos cuando depronto algo comenzó a golpear su puerta. Salió de su parálisis y tomó un cuchillo de los más largos que vió y se quedó apuntando a la puerta. -¡Hey! ¡Sammuelito! -Gritaron desde afuera. Sintió que el alivio lo embargaba, era Jack. Rápidamente abrió la puerta y su amigo lo envolvió en un abrazo. -Señora Carter -Saludó Jack. -¡Acaban de entrar! -Le recordó Sammuel. -Lo sé, por eso vine. Rápido, vamos al techo, espero que de ahí nos vea algún helicóptero. Sammuel pensó que esa era la mejor idea del mundo y, de echo, la única. Tomó su mochila y le dijo a su madre que se apresurara a salir. Ya en los pasillos, subieron por las escaleras que llevaban arriba. Se empezaron a escuchar gritos y chillidos desde abajo, pero sin mirar atrás, siguieron corriendo. Al llegar hasta arriba, había una gran puerta de metal y entre Sam y Jack la empujaron. Entraron y la cerraron posteriormente, luego pusieron los seguros. -¿Y tú madre, Jack? -Preguntó la madre de Sam. -Estaba afuera cuando ocurrió todo esto, no creo que haya sobrevivido -Dijo mientras se tapaba los ojos con las manos. -Tranquilo, Jack. Probablemente está a salvo en alguna casa. Esperemos a que el ejercito resuelva esto. -¿Tú qué crees que sean? -Zombis -Fue lo primero que se le vino a la mente. -¿Enserio? -Dijo- ¿Como los de los videojuegos? -Eso me temo, ¿Que acaso no ves? Se transforman tras una mordida y quieren comer y infectar a los demás, Jack. Son malditos Zombis. Hubo un silencio por unos minutos. -Mira -Dijo su madre. De varios aviones se estaban lanzando soldados en paracaídas. -Los refuerzos -Dijo Jack mientras se levantaba y comenzaba a gritar y brincar. -No nos van a oír, Jack -Le dijo Sam. -¡Los helicópteros, pendejo! -Le gritó apuntándoles- ¡Esos vienen de rescate! Sammuel sintió un gran alivió y imitó a su amigo, parecían monos saltando de un lado a otro. Al parecer un helicóptero los vió y comenzó a descender por ellos cuándo depronto, muchos gritos y golpes comenzaron a sonar atrás de la puerta. Los zombis estaban a unos metros detrás de tan solo una puerta.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR