Alos se estacionó y yo bajé sin decir nada, me acomode el cabello y seguí caminando
—Miroslava, no me darás las gracias.
Le saque el dedo del medio sin mirar atrás, entre al supermercado había mucha gente era de esperarse era el mejor supermercado en Washington, fui a la recepción y estaba Ender junto a un chico moreno, de ojos negros, alto delgado y de cabello rapado, tenía algo que llamaba la atención.
—hola, llegaste Alos me dijo que te traería él.
Arrugue la frente —el me dijo que tú se lo habías pedido.
Se encogió de hombros—mira él es Giovanni, el te ayudará está semana mientras te incorporas.
Escuché la voz de Alos detrás de mí
—tantas personas y la tienes que poner con ese imbécil
Se colocó a mi lado y yo di un paso
adelante para apartarme de él
—No empieces Alos —dijo Ender.
Extendí mi mano a Giovanni y sonreí amablemente
Su piel era demasiado fría, me pareció un poco extrañó
— me llamo Miroslava.
Él respondió a mi saludo de igual manera con una sonrisa muy hermosa.
Alós lo sujeto por el cuello de la franela
—ni se te ocurra coquetearle es mi chica.
Giovanni no hizo caso y me miró —ven sígueme te mostraré cuál será tu caja.
Lo seguí en silenció —Alos es tu novio—me pregunta mientras nos abrimos paso entre la gente.
—era, tiempo pasado.
Él ríe—pero el como que aún no sabe que es pasado.
Giovanni tenía un acento un poco italiano, llagando a la caja 8 y allí me explicó cómo funcionaba todo.
—cualquier cosa que necesites me avisá— me entrego un pequeño papel con su número de teléfono.
Mi primer cliente fue un señor de unos 45 años llavaba algunos artículos de limpieza—todo iba bien hasta que empecé a escuchar de nuevo los pensamientos de las personas.
«Qué lenta»
«Seguro es nueva»
«Llegaré tarde a la práctica.»
Suspiré y trate de calmarme.
Tenía una cola como de 19 personas
—disculpa chico tienes que hacer la cola—dijo un señor al ver que Alós pasaba con unas galletas sin hacer cola.
Las puso en el mostrador con la intención de que yo se las cobrará, lo ignoré.
—Miroslava pasa eso que estoy apurado.
Lo miré y fruncí el ceño—haz la cola como todos.
Él río de carcajadas —soy el hijo del dueño no pienso hacer cola.
Me encogí de hombros y seguí atendiendo a las demás personas.
—Miroslava.—me rogó
—haz la cola te lo vuelvo a repetir.
—y yo te vuelvo a repetir que no la haré
—bien entonces vete a otra caja porque yo no pienso cobrarte eso
Alos tomo las galletas molestó y se fue.
Seguí cobrando hasta que pasaron varias personas y volví a ver a Alos
—feliz lo único que haces es que pierda el tiempo.
—son 7 dólares.
Me entrego el dinero, destapó la bolsa y comenzó a comer las galletas.
Después de un largo día el mercado cerró
Ender se acercó a mí —Miroslava Demián aún no ha llegado de viaje hablaremos con el cual do llegue, a otra cosa, Giovanni te llevará a tu casa.
Me negué— no es necesario
—no te lo estoy preguntando, te lo estoy diciendo.
Giovanni sonrió —tranquila no muerdo.
Me sonrojé.
Salimos del mercado y Alós estaba sentado en la acera con él teléfono en la mano.
Giovanni me indico que era el auto gris que estaba estacionado al lado de la moto de Alos
Al verme se puso de pie
—te llevare—me dijo en tono tenso
—Giovanni me llevará.
Quedó mirando a Giovanni con cara de pocos amigos, caminamos hacia el auto cuando sentí un jalón por el brazo.
—ni se te ocurra montarte con ese tipo.
Me solté—¿que te pasa?Alos tú no me puedes decir con quién andar.
Giovanni rápidamente estaba a mi lado me abrió la puerta del copiloto y Alos la cerró.
Lo único que se me vino a la mente fue que Ender apareciera y en menos de un pestañeó estaba al lado de Alos
—Alos ya dejala respirar él la llevara a casa vámonos.
Él no le hizo caso y como era de esperarse se lanzó sobre Giovanni lo agarró por el cuello de la camisa y lo empujó fuertemente contra el vehículo,
Giovanni respondió a su agresión y también lo sujeto por el cuello de su franela.
—ya salí del trabajo así que puedo patear tu culo
Comenzaron a pelear Alós lo golpeaba y él se lo devolvía hasta que Ender se metió en medio y miro a Alos fijamente a los ojos.
—te dije que ya basta, vámonos.
Alos me miró— si te vas con él esto se acaba
Sus palabras me desgarraron poco a poco di un paso hacia él y tome fuerza para decirle—sabes algo...—la voz se me quebró, tome aíre y continúe— como se va acabar algo que fue una mentira.
Ender intervino Alos —ya vámonos antes de que se lastimen más.
La rabia se notaba en sus fosas nasales, su pecho subía y bajaba estaba realmente molesto
Alos se dio la vuelta y camino hacia su moto.
Ender puso su mano en mi hombro —Ya se le pasará su rabieta,
Lo miré y me regaló una sonrisa
Giovanni volvío abrir la puerta y subí.
Mire hacia la ventana porque sabía que mi rostro estaba inundado en lágrimas.
—llorar en silenció hace más doloroso las cosas.
No lo miré ni dije nada y de nuevo pude escuchar sus pensamientos.
«No entiendo porque una chica tan bella está con él
«Alós es un imbécil»
«Me las va a pagar»
«Que le digo para calmarla.»
En el fondo sonaba Maroon5
—tienes razón—dije entre sollozos.
—tranquila desahogate— me mira y trata de sonreír.
Mi llanto se hace más intenso, moqueo y seco las lágrimas con mi antebrazo una y otra vez.
Después de llorar un buen rato me doy de cuenta que hemos estado dando vueltas.
Me disculpó—lo siento soy una tonta, no te di la dirección.
—no te preocupes— abre la guantera allí hay un pañuelo.
Ese chico era tan amable y su acento italiano era tan sexy tenía que preguntarle.
—¿eres italiano?—le pregunté mientras buscaba el pañuelo.
—si, mi padre es italiano y viví 10 años en Italia.
Me sacudí la nariz.
«Hasta moqueando se ve linda.»
«Será que se lo pregunto »
«Pero si se ofende»
«Si se lo preguntaré»
—¿cuanto tiempo llevas con Alos?
Suspiré —unas cuántas semanas.
—Alos es muy temperamental, por eso es que el encargado es Ender, Alos no sabe cómo tratar a la gente.
Asentí
Necesitaba distraer la mente si no empezaría a llorar de nuevo.
—dime algo en italiano.
—La signorina non dovrebbe piangere per uno stronzo
—¿Qué significa?
—La señorita no debe de llorar por un imbecil
Sonreí
—Che bel sorriso ha la signorina, significa la señorita tiene una sonrisa hermosa,
«Qué le puedo decir »
«A ya veo que le gustan los tatuajes.»
—te gustan los tatuajes verdad
Asentí
—a mí también tengo uno en el pecho se señaló el pectoral izquierdo, y ese que tienes que significa.
—tengo dos, este y uno en mi espalda—suspire— la inicial de mi hermano y de... Bueno de...
Él terminó la frase por mi —Alos.
«Qué suerte tiene ese idiota.»
—y tu que tienes tatuado.
—Un corazón con la inicial de mi hermana menor, falleció hace algunos meses su novio la asesino por celos.
Abrí los ojos como platos.
—Lo...lo siento, mi hermano también falleció pero fue porque un maldito lo atropello y se fue a la fuga—aprete las manos y recordé el incidente que había vivido un día al regresar de clases —disculpa que te pregunté, como la asesinó
—La apuñaló, ella estaba en la iglesia él llegó y la vio hablando con un chico se puso celoso empezaron a discutir y bueno la mató, pero lo que él no sabía es que ese chico era nuestro primó.
Tenía que ser ella esa chica que vi morir era la hermana de Giovanni.
—Dicen que una chica llamo al 911 pero ellos duraron mucho para llegar
—Fui yo—dije en un susurró
—¡Disculpa!
—Fui yo la que llamo al 911.
Él pastañea varias veces.
—Que pequeño es el mundo, al principio quería matar a ese hijo de puta, pero luego lo vi en el juicio y había algo diferente en el que me produjo un sentimiento extraño.
—Eres noble, y tienes un buen corazón eso se llama perdón, lo perdonaste
Él asintió —pero lo perdone tarde porque ya yo había echó algo que no tenía vuelta atrás.
—Te admiró, yo en cambió nunca perdonaré al que le hizo eso a mí hermano, si nisiquiera e perdonado a mi padre por no llevarnos al juego ese día.
—El rencor, no es bueno porque nos consume poco a poco y solo crea más dolor, lástima que lo entendí muy tarde
Me encogí de hombros al recordar que yo soy mitad demonio.
Le indique con el dedo en donde se iba a estacionar, se detuvo justo detrás del carro de mamá.
—gracias y disculpa por lo de Alos.
—tranquila, fue agradable hablar contigo
—sonrie y pude ver que tenía Breakers en sus dientes.
Cómo sería besar un chico con eso nunca lo he hecho, sacudí la cabeza para sacar esos pensamientos de mi mente.
Me despedí y baje
—nos vemos mañana.
Caminé el por el pequeño jardín abrí la puerta y entre.
Fui a la cocina y vi que había una nota
La comida está en el microondas, fuimos a casa de Samanta.
Tome la comida y subí, la ventana estaba abierta, no sabía si cerrarla o dejarla así, me acerqué y mire al cielo estaba totalmente gris con unas pocas estrellas, mañana sería el primer cumpleaños que pasaría sin mi hermano
decidí cerrarla.
Caminé a la gaveta y tome el diario de mi madre biológica y comencé a leerlo de nuevo
“Jueves: No se que pasa con Alfredo pero cada día lo amo más y más.
Tres meses despues: ya han pasado tres meses y nuestra relación se ha hecho muy fuerte, aunque sé que habeces se siente igual de confundido que yo
Siete meses: no sé cómo tomara la noticia del embarazó, tengo miedo de su actitud.
Martes: se lo dije, le dije que estaba embarazada, y lo único que me dijo fue que estábamos metidos en un gran lío, sabía que no me lo decía a mí se lo decía a ella, si aunque suene loco se que alguien está tomando mi cuerpo para poder estar con Alfredo, se que suena loco, pero así es se que es un ángel y se llama Astrid ella misma me lo confesó una noche mientras me miraba al espejo y vi su reflejo en vez del mío”
Empecé a sentirme mareada, agotada y me dolía todo el cuerpo cerré la libreta y me acosté