BRADEN —Es como si el destino supiera que hoy iba a necesitar huir de un imbécil o algo así. Esbozo una leve sonrisa mientras cambio de carril. —O algo así. ¿Te engañó? ¿Por eso huiste? —Sí. Todo el tiempo que estuvimos juntos, al parecer, que fueron unos dos años. No tenía idea. Ninguna. No sé si eso los hace excepcionalmente brillantes ocultándolo o a mí increíblemente estúpida por no darme cuenta. Le lanzo una mirada rápida antes de volver a concentrarme en la carretera resbaladiza. —Ellos fueron buenos ocultándolo. Tú no me pareces del tipo estúpido. —Me lancé al tráfico y ahora estoy en el auto de un desconocido después de huir de mi boda —dice con tono seco. Touché. —Además, fueron dos años. Quiero decir, él y yo vivimos juntos los últimos seis meses mientras yo terminaba la

