Elizabeth Antes de que pueda siquiera recuperar el aliento o ajustar mi posición, está dentro de mí con una embestida larga y profunda. Mis pulmones se vacían, mis manos aferrándose desesperadamente al borde de su escritorio por miedo a volar al otro lado. Una mano agarra mi cadera, la otra mi cabello mientras tira de mi cabeza hacia arriba y fuera del escritorio, arqueando mi espalda. Doblando su cuerpo por la mitad, empieza a follarme, sus labios capturando los míos mientras me embiste desde atrás. Más y más fuerte me toma, el escritorio crujiendo, avanzando centímetro a centímetro por la alfombra gastada, más y más papeles y cosas caen mientras la boca de Carter devora mis gritos de placer. —Vas a hacer que nos pillen —me acusa, su voz áspera y salvaje mientras sus caderas empujan,

