Después de aquel día mi vida cambio completamente, no sabía si era para bien o mal. Hasta el momento era para mejorar mis días de una manera inimaginable. -¿Estas lista?- el apareció en la puerta de mi habitación como hacía cada dia. -Aún no...- busque los pendientes que me colocaría para esta ocasión, era nada más y anda menos mi coronación. La cual había sido preparada con tanta cautela que temía que yo la fuera a arruinar. -Debes calmarte un poco si no nunca podrás colocarlos- me quitó uno de los pendientes y lo colocó a la perfección, hizo lo mismo con el otro para después dejar un beso en mi mejilla. -¡Te ves hermosa!- la admiración con la que lo decía hacia que mi autoestima subiera por las nubes. -Gracias- mire sus ojos azules, como podía ser tan... perfecto a su manera. Desp

