Capitulo 36

2012 Palabras
Capítulo 36 Otro nivel Escondo las fotos que le tome a Gales guardándolas como si fueran mi mejor tesoro, más bien lo son. Estoy casi dentro del escondite que mis hermanos buscan. Hice un sótano en la parte de abajo de mi cuarto lo suficiente pequeño para que solo una persona quepa. Decidí cambiar la chapa de mi casa con la intención de que mis hermanos me den más atención y pienso darle una copia a Gales, para que entre y salga. Siento a alguien pasando sus brazos a mi alrededor, me tenso y escondo lo que tengo a una velocidad sorprendente, no escuche que alguien viniera, aunque la sensación de su cuerpo contra el mío me da una idea de quien es. Además de que es la única que podría entrar por la puerta de atrás que deje abierta por si acaso. No te estás masturbando Silas —ronronea en mi oído haciendo que me relaje  Para que hacerlo si puedo estar dentro de la original —contesto levantándome, se suelta a mi cuello hasta que se suelta  Me doy vuelta encontrándome una gabardina que la cubre por completo. Sonrió ella empieza a juguetear con los botones abriéndolos uno a uno esto es lento, comienzo quitando mi playera y comienzo a desabrochar mi pantalón.  Te has vuelto una descarada —deja caer la gabardina, me encuentro un vestido que le queda demasiado justo, puedo ver sus pezones listos para la fiesta  Me ofendes —dice con un puchero —Quería tu opinión sobre el vestido —señala  Se te ve de muerte —me acerco a ella para recargarla en la puerta. Se recarga y alza su trasero frotándolo contra mi erección, doy una nalgada escuchándola gemir Acabo de desabrochar mi pantalón y subo su vestido hasta su cintura, hago a un lado la tanga que está usando y paso mis dedos por sus pliegues. Silas —susurra, meneándose  Calla —le doy una nalgada, su culo comienza a obtener ese color rojizo, dejo caer otra Le doy vuelta para que me mire, baja los tirantes del vestido y deja expuestos sus pechos. Sonrió con malicia, quiero detenerme, sin embargo, no lo logro. Dime Gales, ¿Quieres que te folle duro? —jadea, asiente —Desde hace cuanto no dejas que te toque —exijo alzando su pierna y paso mi pene en sus pliegues llenándolo de su humedad Desde que estaba borracha —murmura, moviéndose intentando que entre  Así que se lo doy, su respuesta hace cosas buenas por mi ego y mi corazón, esto cada vez es más cercano el vaivén es duro. Sus pechos rebotan con cada embestida. Pasa sus brazos por mi cuello así que agarro su otra pierna que se enredan en mi cintura. Mi boca va a sus pechos donde succiono, mientras ella jala de mi cabello. Silas —gime en un jadeo  Sigo moviéndome hasta que sus piernas se tensan y siento como me aprieta. Sus labios están en mi cuello.  Me muevo rápido soltando una de sus piernas cuando arquea la espalda, de ese modo evito que se golpee contra la puerta. Me dejo ir dentro de ella, se aferra a mi cuello dejándose caer sobre mí y nos llevó a mi cama. Gales ha estado llegando de noche. Y la acompaño a su casa en la madrugada. Salgo de ella y me aproximo donde tengo la caja con las fotos y las escondo en un baúl de hierro. Del lado derecho en la esquina hay una apertura donde las escondo.  ¿Por qué las escondes? —la regreso a mirar encontrando que se está quitando la ropa y lanzándomela, aunque parece querer decirme otra cosa Mi tesoro —contesto, levantándome para caminar hasta ella, que ahora parece decidida  ¿Quién es la rubia? —su pregunta me descoloca por unos segundos hasta se a lo que se refiere, la observo, esta molesta y ha venido por eso  Una amiga —me burlo, esta celosa  Como yo —coloca su mano en mi pecho evitando que me acerca, lo que me causa gracia  Si digo que si, ¿Seguirás celándome? —pregunto divertido, podría acostumbrarme a esto Pienso en lo que dire, es mi plan desviar la atención de mis hermanos, sin embargo, no esperaba esta reacción de parte de ella. En la reunión que me la pase hablando con ella era con otra intención, aunque es divertida. Ahora no sé que hacer, se suponía que me prepararía para estos puntos cuando ella estuviera soltera. Sin embargo, está aquí mirándome como si fuera un imbécil. No te quiero cerca de ella —exige pasando sus manos en mi cuello para atraerme  Maldición, cuando creo que soy complicado ella me dice quítate que ahí te voy. Comienza a besarme y respondo su beso  con la misma hambre. No te escuche Silas —murmura, podría pedirme cualquier cosa  Mantendré sus manos lejos de mí —contesto asegurándolo viendo su sonrisa crecer  Entro en ella escuchando su jadeo, el vaivén es lento mientras ella parece querer marcarme de todos lados. Admito que es un poco intensa, sin embargo, casi se le sale aunque estuvo a punto de gritarme frente a todos. Mi boca va a sus pezones donde succiono y jugueteo con ellos, hasta que llega al orgasmo. Llevo a Gales a su casa no sin que me dé una advertencia más, admito que la rubia llamada Lola toquetea mucho hasta que me pidió que la acompañara a la terraza, ya que le gusta fumar. Fue ahí que Fray intervino llevándome con la excusa más obvia que la divirtió. Esta semana fue de eventos, primero con los empleados y ahora con los accionistas, aunque la pasada fue más divertida. Esta comida es absurda, los accionistas están aquí y ni siquiera música solo hay comida y bebidas mientras hablan de negocios. En estos momentos podría seguir en la cama con Gales follándola, sin embargo, Fray declara que es necesario al ser parte de la empresa. Estoy seguro de que lo que no quería era estar solamente con estos pijos que mi padre lees dio una pequeña parte de su empresa que bien ahora podríamos pagarle. Gales me ayudo con la corbata y me amenazo, parece que estamos en una enorme confianza. La señora de alado no para de toquetear mi brazo, no es lo que me molesta. Cuando digo cuál es tu precio niño bonito, me molesto. Cameron me observa tratando de llamar la atención de Fray. Tengo pinta de que me volveré loco. Te aseguro que no va a saber —canturrea colocando su mano en mi pierna, bien he llegado a mi límite  —Quita tus sucias manos gorda urgida —bramo levantándome, no esta gorda, sin embargo, es mi insulto más moderado que tengo a la mano Fray está asustado y debería, la mujer se levanta indignada, tengo que agachar la mirada para observarla. Su cabello es lacio y n***o oscuro, es rellenito por todos lados, aunque es bonita tiende a ser molesta ofreciendo dinero porque estés con ella. Su autoestima esta por los suelos, hay hombres que estoy seguro habrán aceptado, sin embargo, yo no. Salgo de la sala antes de que esto explote más de lo que debería, camino hasta mi auto donde arranco y llego a mi cabaña. Suelto un suspiro pesado llegando a mi cocina encontrando comida. Y una nota. “Deséame suerte”, la leo varias veces intentando descifrar a lo que se refiere, sin embargo, no tengo nada.  —Suerte —susurro, independientemente de lo que piense hacer, ella lo lograra  Ceno en silencio, hasta que recuerdo que tengo un televisor y lo prendo buscando que ver me quedo dormido en la sala hasta que escucho unos fuertes golpes en la puerta, gruño levantándome hasta llegar a la puerta y abrir. Entran mis hermanos como si fuera su casa haciéndome a un lado. Camino hasta el sillón individual bajo la mirada de Fray que está molesto, sin embargo, Alexis quiere reír igual que Cameron. Observo que trajeron el desayuno así que comienzo a comer mientras Fray prepara su discurso. Sé que le grite a la amiga de nuestra madre y esta le hablo quejándose lo cual sería raro si no lo hiciera. La puerta es de nuevo tocada y es Cameron quien se acerca a abrir. Termino el desayuno y me recargo en el sillón, estamos a la espera de quien sea que viene, el perfume frutal que me golpea me hace saber quien es. Gales aparece en mi campo de visión observando la escena parece detectar que soy regañado. La observo buscando ayuda. Detecto al pequeño castaño que se esconde tras ella observándonos alerta. Quizá a ella la escuchen, hago todo lo posible por no bajar la mirada a sus pechos, sin embargo, la sonrisa inocente que despliega me hace pensar en que algo trama y que pagaré por ello. —He venido a aceptar tu propuesta —canturrea con coquetería, mi pene reacciona como si fuera a tomarla ahora Por todos los dioses, eso suena hermoso y me es difícil mantenerme intacto, Cameron ríe, tengo que contener la risa mis hermanos están conmocionados por lo que acaba de decir eso me da tiempo a escanearla. Trae un vestido azul oscuro que moldea su cuerpo y deja sus hombros al descubierto mientras las mangas cubren hasta sus manos, sus piernas están descubiertas si se empina un poco más en mi dirección podre ver hasta sus pezones saludarme. Las botas llegan casi a sus rodillas, su cabello alborotado como me gusta y una pequeña capa de maquillaje. Cuando siento la mirada de Fray me encojo esperando su grito, creo que esto es lo que faltaba para que se saliera de quicio. He estado acumulando varios puntos aunque parece que no ha hecho nada se que ha estado investigando, observandome cuando voy a la empresa. No se si se creyo lo de lola aunque por su actitud creo que no lo hizo, sigue alerta a la mujer misteriosa. —Le dijiste gordita urgida a una de mis accionistas y te le insinúas a la esposa de uno de mis empleados —dice indignado, Gales me mira con una pequeña sonrisa negando Quiero defenderme argumentar algo, sin embargo, siento que dire algo que me coloque en la orca. Ademas de que mis hermanos y ella en el mismo cuarto no son una buena convinacion. Lo más sensato es acercarme a la puerta y salir corriendo hasta que Fray salga a buscarme estando mas tranquilo. Suelto un suspiro pesado y me acerco a Gales que es la cercana a la puerta, el chico parece en confianza explorando mi cabaña, me alegra asi no habra excusa para no venir si no mal recuerdo se llama Niall. —Debiste observarla —hago una cara de horror, Cameron advierte mis intenciones y niega. Paso mi brazo sobre sus  hombros, me mira con la ceja enarcada —Se me insinuó y dijo que podría mantenerme —digo horrorizado  —Yo aceptaría —me contesta levantando la barbilla, esto siento que lo hace con el objetivo de obtener información  —No me van las locas —suelto burlón, ella suelta una carcajada y me da un manotazo para que aleje mi brazo  —Pero te van las que te dejan como ganado —contraataca, en cuanto se da cuenta de lo que ha dicho tapa su boca sorprendida  Paso la lengua por mi labio inferior, claro que me va una en específico.  —Sabes quien es la mujer —dice Cameron observándome de manera acusatoria, ya que les dije que ella no lo sabía Les doy una mirada, antes de que la sofoquen de preguntas, estoy seguro de que le sacaran la sopa a como de lugar. —Ella me entiende no dejaré que lo arruinen con su broma y sus estúpidas preguntas —argumento salvando la situación y abrazándola aprovechando, me observa agradecida Se relaja y la suelto, los observa a cada uno. Es cuando recuerdo que no conoce a uno de mis hermanos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR