Capítulo 35
Enredados Nos despedimos de algunos chicos en nuestro camino a mi auto. Ella tienen una sonrisa que me resulta contagiosa, siento que pronto le doleran las mejillas de tanto hacerlo. Suelta una risa y mira por la ventana hasta que llegamos a mi cabaña. Sale sin que le abra la puerta y me enseña la lengua caminando a la entrada, asi que la sigo negando. Abro la puerta y ella entra directa a comenzar a mover mis cosas, al parecer ya hay mas confianza. Camino hasta el refrigerador para ver que tengo para comer, ahora recuerdo no hemos ni desayunado. Gales me hace a un lado escaneando lo que hay en mi refrigerador hasta que hace una mueca, se que no tengo mucho con lo que se pueda hacer alguna clase de milagro, lo que me causa gracia al ves sus gestos, piensa en lo que puede hacer. Si pudiera mi opinion diría que voy a calentar algo de algún toper. Chasquea los dedos y comienza a sacar cosas que coloco en el mesón y otras que fue tirando haciendo que quede vacío. Ayudo cortando los vegetales, no soy bueno en la cocina y ella parece darse cuenta, bufa molesta mientras yo suelto una risa cuando me hace un lado cortando los vegetales a una velocidad que me sorprende.
—Mi nana me dijo que un hombre debía depender de si solo —agrego como si eso me ayudara en mi defensa de que me hizo a un lado, ella me enseño lo basico para sobrevivivr, ya que decia que vivivria solo
De hecho si lo analiso ahora que pienso en ello. Todos lo creían, ahora entiendo su euforia por saber de quien me he vuelto loco, quiza piensen que es alguien igual que yo o peor. Obsevo a Gales moverce por la cocina buscando colocando las cosas como ella quiere, pareciendo la dueña. Me gusta esto, hare que este sueño se vuelva cercano.
—Mi padre me enseñó a cocinar —dice, aunque se detiene por unos segundos como si le sorprendiera lo que dijo y luego me observa evaluando hasta que vuelve a la comida
Arreglo la mesa y preparó agua de limón en una jarra y coloco los vasos.
Gales sirve la comida que conociste en sopa de verduras, no soy fanático de las verduras, sin embargo lo haré. Nos sentamos. Doy la primera probada y gimo esto esta delicioso toda mi vida he subestimado a las verduras, cuando alzó la mirada sonrie feliz de que me guste. Soy muy quisquilloso con la comida, de hecho a Laura le tomo casi un mes atinarle a mi gusto. Prepararme comida es facil, ya que al parecer logro hacerlo a mi gusto. Sin embargo mi nana me manda comida casi todos los dias, parece pensar que me morire de hambre.
—Cuénteme señorita Gales, aparte de ser una gata salvaje, ¿Que le gusta hacer? —suelto lo mas serio que puedo, cuando suelta una carcajada
—Me gusta practicar nuevas cosas —extiende una sonrisa coqueta, eso me da curiosidad —Como asaltar a un chico en su auto —parpadea varias veces en mi dirección
Dejo caer la cuchara caer cuando daré un bocado, su confesión me tomó por sorpresa, estaba divertida más nunca imaginé que fuera la primera vez que lo hace. Ella parece divertida con mi reacción.
—Tengo un don, lo hice de maravilla —alega, lo que me hace reir, confirmó
—Tienes el poder conmigo Gales —murmuró, volviendo a comer
Esto fue un empate, la he dejado de la misma forma que ella lo hizo.
La plática se vuelve profunda hasta hay debates que me gustan, no todos parecen entender mis argumentos o las locas teorías que puedo generan en solo unos segundos. De esto es lo que hablo, lo que busco. Recojo la mesa mientras la observo ir a la sala, la sigo sentándome frente ella. Se lo que quiero y no me importara jugar sucio si es necesario. Ella ya está en mis manos, solo necesito dar un empujon mas y ella despertara en mi casa, tendré más comidas como estas y la veré sonreír tanto que sus mejillas doleran. Me acerco a ella decidido, sin embargo es mi cámara la que capta mi atención, he estado tan enfocado en ella que no he salido a dar algún recorrido.
—Este es el momento en el que me pides que deje a mi esposo —susurra se que si lo hago, podría hacerlo, sin embargo quiero que me elija que su corazón lata para y por mi, que se vuelva tan loca por mi como lo estoy de ella
Estoy enamorado, no hay dudas ni razones. Estoy consiente que en algún momento chicare contra una pared que ella alzará, sin embargo ya no podrá esconderse más de mi, la tengo. Puede pedirme lo que sea y se lo daré. Me dejo caer sobre ella de modo que ella se recuesta en la cama, Si me dice que pare lo haré aunque parece arcilla en mis manos esperando por mi. Extiendo una sonrisa cínica. Apuntó en su dirección, entreabre los labios soltando un pequeño jadeo. Con mi mano libre subo la blusa exponiendo su abdomen, acarició la piel que expongo. Observó cómo su pecho comienza subir y bajar de forma rápida.
—Vendrás a mí como las luciérnagas a la luz —afirmó determinado, mi erección crece, la tensión sube
—Haré lo que quieras Silas —susurra perdida en el momento
—Quitate la ropa —susurro agachandome para dejar un beso en sus labios esperando a que me diga que estoy loco
Se sienta haciendo que yo me siente en los talones mientras observo como se quita la blusa y vuelve a acostarse, aprieto el botón y dejó que la cámara capte lo que yo hago. Gales tiene un lunar en forma de corazón bajo el pecho izquierdo, estoy seguro que no ella misma se ha dado cuenta tiene los ojos de un gris oscuro y me espera ansiosa. Ríe cerrando los ojos divertida, haciendo su cabeza a un lado y abre los ojos mirando. Sonrió parece que sabe como llevarme a mi límite. Tomo tantas fotos como la cámara lo permite, hasta que se levanta y comienza a bailar quitando el pantalón, los tenis y las calcetas. Creo que estoy apunto de tener la memoria llena. Se acerca a mí así que dejó la cámara a un lado para darle mi atención. Me jala de la playera para que me levante mientras me da un pequeño beso, pasa sus manos por mi cuello y me muevo con ella, sigo sus movimientos son decir nada, la agarró dela cintura acercándola más a mi cuerpo, su aroma me vuelve loco. Se aleja un poco y agarra del dobladillo la playera y alza tratando de quitarla acaricia desde mi cuello hasta llegar a la evilla del pantalón donde nota mi erección. Creo que es momento de pasar a la acción, la cargo sobre mi hombro escuchando su gritó de sorprenda y luego una risa. En cuanto llegamos a mi habitación la lanzó a la cama.
—Creo que podemos ser amigos —susurra convencida cuando me aproximó a besarla de manera desenfrenada
Me alejo para quitarme lo que resta de ropa y me acerco a ella de nuevo. Me observa esperando una respuestaste es un lado diferente al ser su amante, Monse en lo que piensa sin embargo se que teniéndome como amigo de alguna manera haría algo por us moral, sabemos que esto está malindependientemente de mi que él hizo. Me hace sentir bien el que no me quiere dejar ir.
—Creo que podríamos —susurro sientiendo un remolino de emoviones en el pecho, me dejó caer sobre su cuerpo sientiendo como su piel se eriza al sentirme, beso su cuello escuchando un jadeo
Quito la ropa interior que yo escogí para quitarcela hoy. Comienzo mi camino de besos bajando des de su cuello, dejó una mordida en uno de sus pechos y llevo el pezón a mi hija, hago una succión y paso mi lengua. Hago lo mismo con el otro y sigo mi recorrido bajando por su aboden hasta llegar a su pelvis puedo ver la humedad salir, Comienzo a meter un dejado cuando siento lo resbaladiza que está agrego otro, gime. Desde su persona comienzo a dar besos hasta llegar cerca de su v****a dejando una mordida retiro los dedos escuchando su quejido y paso mi lengua por sus pliegues. Intenta cerrar las piernas, sine emabfgo no puede teniéndome aquí., Hago lo mismo con su otra pierna y termino haciendo lo mismo. Paso mi lengua llenándome de su exquisito sabor uno de nuevo los dedos y doy una apretón con mis labios en su clítoris. Quito los dedos decidido a que puedo hacerlo solo con mi lengua la pasó por sus pliegues y succionó en su clítoris hasta que siento como me agarra del cabello jalandome contra ella. Acelero los movimientos.doy un apretón en su clítoris lo que hace que se arquee. Ha obtenido su orgasmo. Me levanto observando cómo se despliega una sonrisa risueña que me hace sonreír.
—Había escuchado maravillas del sexo oral, pero ahora lo confirmo —la escucho murmuerar, paso mi lengua por mis labios aún sietiendo su sabor
Me coloco entre sus piernas, ella las laza y mueve la cadera invitándome. Entro de manera brusca, suelta un gemido fuerte. Me abraza atrayendo me a su cuerpo, entierra sus uñas en mi espalda.y sus labios van a mi cuello donde siento varias succiones. Suelto un gemido ronco, esto será algo intenso. Se deja caer en la cama observando lo que ha hecho, pasa su mano por mi pecho donde siento sus uñas. Le gusta verme marcado. Se acerca a dejar otra marca en le pectoral derecho.
—Mío —susurra volviendona dejándose caer
Escucharla decir esas palabras que probablemente sean por la nube del placer hace que mi corazón lata desbocado y minpiel se erice. Comienzo con mis movimientos brusvos, dejaré marcas en su cintura, sin embargo no me importa. Sus gemidos aumentan y me abraza se que está a punto. Llega al orgasmo y siento como su v****a me aprieta exigiendo que le liberé dentro y así lo hago.
—Mía —susurro de vuelta en su oído haciendo que la piel se erice en respuesta
Me dejó caer sobre ella unos segundos mientras disfruto de sus caricias hasta que decido que ya la he aplastado lo suficiente, suelta un suspiro cuando salgo lo que me hace sonreír. Me dirijo al baño para buscar una toalla para limpiarla. Agarró una toalla cercana y la remojo en el lavabo, salgo encontrandolas en la misma posición mirándome. Me acerco a pasar la toalla por sus pliegues haciendo que de un respingo, creo que debí usar agua de la regadera. Suelto una risa cuando me mira molesta.
—Creo que debo irme —dice levantondose
La observó creo que fui muy brusco, al darme cuenta de sus intentos de parce. Parece pensar en lo que día, si fuera ella diría me mate haciendo ejercicio. Aunque esa sonrisa la felataria, me he dado cuenta de que es muy buena fingiendo. ¿Habrá un punto donde no pueda disimular su felicidad?, Creo que por lo que le leído de Luis es un hombre inteligente y debe saber que su mujer se le está saliendo de las manos para se atrapada por otras.
—Parece que has corrido por todo el pueblo —me burla, busco su ropa interior y se la entrego mientras salgo para buscar la demás y ayudarla
Después de lo que parece media hora logra mentenerce en pie sin ayuda, pasa los brazos por mis hombros y me da un beso lento.
—Nos veremos pronto, amigo —susurra dejando un último beso y saliendo de mi cabaña