Capitulo 34

1067 Palabras
Capítulo 34 El plan Sé que Gales comenzará con su ataque de preguntas a sí que solo me quedo aquí esperando. —¿Necesitamos estar casados? —susurra, mi nana niega aunque es un requisito, sin embargo, tendrán mi apellido lo que lo haría un matrimonio, estoy seguro de que mi nana se las arreglaría para que nada salga mal   —Solo queremos darle un hogar —gracias al comentario de mi nana, Gales la observa sin entender —Este instituto no pertenece al gobierno, solo nos aseguramos de que seas un buen prospecto para el pequeño  —explica, si esto perteneciera al gobierno estoy seguro de que este lugar estaría cayendo    Gales lo piensa aún más. Parece desconfiar. —Si decidiera regresar a la ciudad, ¿Podría llevarlo conmigo? —esa pregunta me sorprende, ya que hay una posibilidad de dejarlo, o al menos eso espero. Parece que piensa en estos momentos como abogada  —Es hija de un gran abogado —agrego, para que mi nana se prepare, lo que Gales no sabe es que ella casi fue Juez, sin embargo, el mundo no está listo para que una mujer los mande   —Intenta pelear la patria potestad —eso me alegra, me está considerando padre. Alza la barbilla en mi dirección retándome, alzo los brazos en modo de rendición Si de alguna manera esta relación no llega a funcionar, iré a ver a nuestro hijo y de paso ver la forma de recuperarla llama o en dado caso pedirle ayuda a nuestro hijo aún no pasa y ya tengo un plan. No dejaré ir tan fácil a Gales cuando parece que la conozco mejor que ella. Parezco saber lo que necesita en cuanto me mira, sé que palabras decir sin tener maldita idea de lo que digo.  —¿Y si estoy casada? —extiende una sonrisa inocente con la que caería fácil  Mi nana mira de mí a Gales es un dato que no le había informado, bueno no le di mucho solo vine al punto. Considero que ella sabe de lo que soy capaz advirtió muchas de mis travesuras y me protegió en algunas. Es lo más cercano que puedo tener a una madre. Sin embargo, se cuestiona que puede estar pasando en su matrimonio de ella para el hecho de que me siga en mi locura, aunque la sonrisa que desprende hace que quiera preguntarle en lo que piensa en estos momentos está creando varias historias en su mente. Gales intenta que la suelte, pero la agarro con fuerza para que no lo logre.  —Él no quiere soltarme —me acusa haciendo que ría —Dijo que esto me gustaría y si, sin embargo, no quiero que mi esposo tenga algún parentesco con mi hijo —esto parece una guerra entre ellas. Mientras yo estoy viendo, esperando que solamente me informen qué voy a hacer yo o que debo decir —No hay problema, pero si debe haber un padre —eso ha sonado bien, pero a la vez no para mí de algún modo pretende atarme la soga al cuello y estoy seguro de que lo logrará Gales parece indignada con la respuesta yo lo estaría, sin embargo, aquí una tiene que ceder y por ende Gales lo sería. Quizás esto podría estar pasando en un  punto más lejano aunque en este momento solamente estamos sopesando las opciones parece que ellas estén planeándolo para hoy. Esto solamente lo he hecho con la intención de que sea una puerta abierta de que si puede adoptar y puede tener la posibilidad de encontrar a un pequeño al que amar y que la amara incondicionalmente. Ese era el objetivo inicial de la visita a este lugar nada más, creo. —Si es el hijo de uno de los dueños nadie hará preguntas —Gales parece darse cuenta de su objetivo cuando me regreso a ver y luego a ella. Aunque no me señala como culpable sabe las intenciones que está teniendo y lo sorprendente es que no parece molesta, le doy una sonrisa  —Este plan lo ideaste tú —me acusa por fin, sé lo que parece, sin embargo, esta vez no soy así que niego   —Cuando estés lista —es la palabra correcta que se me ocurre para apaciguar la situación  Funciona cuando me observa con un brillo en la mirada para este momento contemplo como sus facciones se relajan y sin esperarlo salta sobre. Salgo de mi sorpresa y logró sostenerla antes de que caigamos, parecen estos momentos no importa la gente de la que estamos rodeados que nos observa como si fuéramos un par de enamorados aunque se siente bien serlo. Su emoción es contagiosa  Cuándo salimos por los pasillos nos llevamos la grata sorpresa de que todo está en orden hay una gran diferencia encontramos y ahora que salimos. Observo a Gales sacar de su bolsillo una plumilla, la observa con nostalgia, pero a la vez orgullosa de portar esa pluma. Quiero pensar que no entregará algo que es sumamente valioso para ella por sus gestos lo sé. Quien tenga está pluma considero que será el elegido y ella la elegida. Aunque podrían llamarme loco si supongo estas cosas. Se la entrega a mi nana quién la mira sorprendida porque cree lo mismo que yo eso y considera que debe entregarse a lo mejor, una persona correcta y no como un premio a chicos que creían en dulces. —El premio del ganador —le da una sonrisa —Pero parece tener un gran significado —dice angustiada  —La primera que mi padre hizo con sus propias manos la tengo guardada como mi mejor reliquia —bueno eso le quita algo de peso Llegamos al gran salón, donde se hacen todos los eventos o comidas. Hay muchas sonrisas y cuchicheos, saben quién ha ganado, sin embargo, están emocionados por lo que será el premio. Mi nana camina directo a un pequeño que salta con entusiasmo. —Felicidades, Dexter —reconozco al pequeño, es un encanto No pierdo la mirada de Gales, hay un brillo diferente al que me mira, el chico parece buscarla entre la multitud hasta encontrarla, alza la pluma demostrando su logro. Considero que el primer paso ya está dado. Y esto es de lo que habla mi nana por lo que está aquí, por lo que todas están aquí. Se sienten cupido.
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