Capítulo 33Temblor Mis hermanos decidieron hacer un desayuno entre nosotros, Laura me observa buscando algo que estoy seguro debe saber por el chupón que traigo, ella es la única que estoy seguro se dio cuenta de ello, es nuevo. Son unas viejas chismosas buscando información. He escondido los rasguños por que a Fray le daría un ataque, piensa que es la rubia que entró cuando yo salí, es bueno aunque a su vez no. La mujer está casada de igual manera aunque me agrada.
—¿Quién es? —suelta exasperado Alexis
Yo los escaneo, es a lo único que han venido, extiendo mi sonrisa dándoles una cínica, nada saldrá de mi. Yo no ando investigando a sus ligues, deberían dejarme en paz.
—Lo sabrán cuando la tenga en la palma de mi mano —bromeo, es lo suficiente para que se relajen
—¿Cuál es el plan? —dice Laura entrecerrando los ojos, sabe que tramo algo
—Conquistar a Gales —suelto sin darme cuenta
Fray escupe el café que estaba tomando, Cameron se congela a medio comer y Alexis sonríe divertido. Lo mejor que puedo hacer es reírme de sus acciones y hacerme el loco.
—Estoy segura de que ya vio lo loco que estás —se burla Laura, tratando de salvar mi situación
—He sido un ángel en su radar así puede abogar por mí —extiendo una sonrisa, ese es un buen argumento para eliminar pensamientos extraños en ellos
—Ella es cercana a Gales y está no sabe que tú andas como mosca sobre su conocida —señaló Cameron entendiendo y analizando lo que supongo es llegar a Gales para saber de quién hablo
Laura se ríe, el plan funcionó y sigue siendo un secreto. Fray parece relajarse aunque estoy más cerca de lo que pensé en volver esto una locura, debo alejar a mis hermanos, entablar una amistad con la rubia, debo investigar.
—Debemos irnos, hoy tengo una junta —dice Fray y todos se levantan para irse
Si hay junta, Luis no estará en casa, es normal que yo no esté en esas juntas cuando son aburridas y tardan. Felicitaciones para todos por su trabajo y puntos en los que hay que enfocarse para mejorar. Me doy un baño y me pongo una playera y pantalón con botas. Me acerco a su casa a esperar que salga Luis. Observó a Camelia llegar y se despidió de quien la trajo. Se acerca a tocar el timbre y espera a que le abran, Luis la deja pasar mientras él sale vestido de traje hasta su auto y se pierde. Esperé unos minutos para ir a la parte trasera y escalar el árbol hasta tocar su ventana. Observó a Gales mirarme divertida. Sube la ventana, permitiendo pasar. Observó el vestido que trae, hago una mueca que hace que ella observe lo que trae escaneando que está mal. Agarro su cara para darle un beso profundo, mi lengua juega con la suya mientras sus manos van a mi cabello intentando acercarme. Agarró el vestido del dobladillo y lo alzó. Nos separamos un poco y ella envuelve sus brazos en mi cuello de nuevo. Puedo sentirla desnuda sobre mí y lo confirmo cuando paso mis manos por su cuerpo hasta que agarro su culo donde si hay pantis.
—Debemos salir —susurro prefiero no ver de esa forma la dejare vestirse
Sin embargo, comienza a desabrochar mi pantalón. Suelto un suspiro pesado, pero tengo una sonrisa, abro los ojos encontrándome con su mirada y sonrisa. Nos guió a su cama, su ropa interior cae haciéndola tropezar un poco cuando vamos retrocediendo hasta que se deja caer y abre las piernas para mí.
—Esto será rápido, te quiero callada —amenazó haciéndola reír, terminó de quitar mi pantalón solo de la parte de enfrente
Me coloco sobre ella. Sus manos van a sus pechos y pellizca los pezones, me agachó y pasó mi lengua sobre ellos y ella jadeó apretando más. Entró en ella de golpe y colocó mi mano en su boca. Comienzo a moverme mientras ella asiente lista para que quite mi mano. Así lo hago me quita la playera y me acerca a su cuerpo, siento sus uñas marcar mi espalda y las marcas que deja en mi pectoral derecho hasta que muerde cuando llega al orgasmo. Me dejó caer un poco mientras acaricia mi espalda. Salgo de ella y arreglo mi pantalón.
—Deja de estar abusando de mi y arréglate —coloco mis manos en la cintura, ella ríe
Se levanta para caminar al baño mientras se contonea estoy tentado a seguirla, sin embargo no llegaremos o será hasta el la tarde. Me recuesto en la cama a esperar. Decido levantarme espulcrando sus cosas hasta que encuentro la interior. Escaneo su ropa, en la parte de enfrente hay prendas simples mientras que rebusco en la parte de atrás encontrando oro. Elijo un juego de encaje con algunos hilos que me recuerda al conjunto que llevo a mi cabaña. Observa lo que he puesto sobre la cama, deja caer la toalla y se coloca cada prenda.
—Te recomiendo llevar algo sencillo y tenis —asiente captando, para caminar a su armario
Se toma su tiempo y me observa cada cuando esperando que le diga algo, solo le sonrió. La observó sacar varias prendas que estaban al frente. Gales tiene mucha ropa provocativa en la parte de atrás, desde vestidos, blusas y pantalones. Su estilo de vestir es coqueto a lo que la veo vestir, bueno la he visto vestida de ese modo más veces. Ese pantalón será mi tormento, se amolda a sus trasero y piernas de una forma exquisita. La observó dirigirse al tocador, estoy por decirle que el maquillaje no es necesario cuando veo que agarra el peine. Me aproximo lo más sigiloso que puedo y se lo quito. Observó lo que hay, agarro gel y lo unto para alborotarlo, mientras me observa confundida hasta que se da cuenta de lo que hago. Agarró una toalla y quitó el poco maquillaje que se había puesto. La observó, sonríe con ese brillo en los ojos, estoy satisfecho con el resultado de lo que hago.
—Te espero fuera, mi auto esta a unos metros —aviso, asiente entendiendo
Abro la ventana y ella se encamina, no lo evito. Le doy una nalgada sintiendo el escozor en mi mano y escuchando su jadeo sorprendida, salgo por la ventana antes de que me diga algo, casi caigo en el proceso, sin embargo logró mantenerme en pie cuando caigo. Corro a mi auto y me siento en el asiento del conductor para esperarla. No es momento de arrepentirse Silas. La observo correr al auto y abrir la puerta para adentrarse, el olor a vainilla envuelve al auto, me agrada el olor. La observo, sus mejillas toman un color rojizo y parece querer evitar mi mirada, río y comienzo a conducir. Escuchó un suspiro pesado.
—¿A dónde vamos? —siento su mano en mi pierna y las caricias que da casi me distraen
—A un orfanato —le doy una mirada, veo su expresión desde incredulidad hasta emoción lo que me hace sonreír
Llegamos a dos salidas y agarró el camino derecho, en el otro está la casa de mis padres. Ingresé al lugar alertando la ultima vez casi atropello a un niño. El lugar es un caos como siempre. Cuando ven un auto dejan paso al reconocerme algunos saludan les doy una sonrisa hasta llegar al lugar de estacionamiento donde apago el motor. Salgo y saltó sobre el cofre para abrir la puerta a Gales que suelta una carcajada divertida de mi acción, extiendo mi mano y ella la agarra para impulsarse a salir.
—Mi familia ayuda en este lugar al igual que mis hermanos y accionistas —comienza a contarle un poco lo que necesita saber—La señora me crío antes de que la trajeran aquí —digo alegre recordando
Entramos a la casa, la agarró de la mano y cualquier excusa es buena para hacerlo mientras ella está fascinada viendo el lugar. Los que están aquí nos observan divertidos al pasar. Subimos las escaleras para ir a la oficina de mi nana. Este lugar está más desordenado que otros días. Me encuentro a Lola recogiendo algunas cosas, sonríe al pasar junto a ella. Encuentro a mi nana viniendo en nuestra dirección, parece que le dijeron que ya estaba aquí. Llega hasta mí y me suelto a Gales para abrazarla y vuelvo a agarrar la mano de gales. Ella no se pierde ese movimiento. Lo que me hace querer saltar cuando me da una sonrisa, se que trama algo.
—Cariño discúlpenme, pero los niños hacen desastres —dice con pesar, se ve cansada
Anoto como recordatorio decirle a Fray que envíen más ayuda al lugar. Gales intenta soltar mi mano, sin embargo yo la agarro con mas fuerza, no pienso soltarla, me observa exasperada mientras le sonrió. Camina a la terraza donde mi nana ve el lugar cuando puede, me sorprendo cuando ella chifla llamando la atención de todos.
—El primer cuarto en tener sus cosas en su lugar obtendrá un regalo —grita, se quedan paralizados, pero luego agarran los juguetes y corren dentro
Con ese incentivo hasta yo voy corriendo. Da vuelta y regresamos a mirar a mi nana que está sorprendida, me da una mirada y luego vuelve a ella sonriendo. Mi nana tiene el don de ver a las personas correctas para sus niños. Según sus palabras, no hay forma de ocultar un corazón listo para dar y recibir amor. Ella es fiel creyente de que el amor a primera vista ocurre cuando un padre se encuentra con un hijo, es una clase de conexión que es incomparable con el amor a primera vista con una pareja.
—Creo que tengo tiempo —dice con una sonrisa dando vuelta para guiarnos así que la seguimos
Llegamos al área de cunas donde observó a Gales escanear a los bebés, aunque hay un poco de tristeza en su mirada, se lo que piensa. Estos bebés se encuentran a lado de la oficina de mi nana para su cuidado, ella suele esperar unos meses hasta que los chicos vienen a bautizarlos con nombres. Hubo un tiempo en el que quise ayudar sin embargo lo único que puedo hacer es hacer crecer a la empresa para que ellos tengan un lugar donde trabajar hasta que puedan alzar el vuelo por completo. Me partía el corazón no poder ayudar a todos y mi nana me comento eso, ahora creo poder hacerlo. Observó a Gales quien me está ayudando a dar este paso, no es tanto por ella.
—Los abandonaron en el hospital —dice con pesar mi nana, estos casos ya son medianamente normales
—Cruel ironía, los que pueden los abandonan y los que los quieren no pueden —murmura gales sumida en sus pensamientos mientras acaricia la mejilla del bebé
—Puedes cargarlo, ¿Te gustaría adoptar? —dice con un deje de esperanza, mi nana ha visto oro y no la dejara ir intacta, buscará ese amor de ser necesario los colocara en fila
Gales piensa en la respuesta, se que está sopesando los pros y contras luego observa nuestras manos y alza la mirada.
—Si —desliza una gran sonrisa
—Silas sería un gran padre —alega mi nana, me ha colocado la soga al cuello no hay más titubeos, Gales me observa esperando que me niegue sin embargo le sonrió, creo que si es con ella no hay miedos ni inseguridades me agacho para darle un beso en la nariz, no se de donde salió mi acción, pero parece encantarle