Capítulo 32
CarameloSuelto un gemido lastimero y me observo encontrando las marcas de uñas que tengo sobre el pecho. Si es Fray me cuestionara donde estaba y con quien, si es Alexis sabrá que es algo suficiente malo ara que me esconda y Cameron se burlara diciéndome perro. En estos momentos lo prefiero a él. Sin embargo, no tengo modo para saber cuál es. Recuerdo que soy adulto y que no tengo que dar explicaciones, sin embargo, si no lo hago, ellos investigaran. Maldición, los odio, creo que preferiría hermanas, aunque supongo las tengo.
Debo hacer algo para que no entren cuando quieren. Decido entrar por la ventana de mi habitación, coloco mis manos en el marco me alegra haber colocado una pequeña barda para colocar cosas, me impulso en este para subir, lo bueno es que dejo esta ventana abierta, pienso en grande. Observo dentro dándome cuenta de que no hay nadie a la vista. Tendré solo unos minutos para buscar una playera. Levanto la ventana y me impulso para entrar haciendo un sonido de golpe sordo que alertara a quien me espera, corro a mi closet y saco la primera playera que encuentro. Justo a tiempo cuando la puerta es abierta, saco más ropa para simular que me voy a bañar. Y de manera rápida saco los pantis de gales y las escondo entre mis trajes donde es menos probable que revisen o agarren mis cosas.
Regreso a mirar encontrando a Cameron que me observa con los ojos entrecerrados. Entro al baño y me va siguiendo, no podré tener privacidad. Para mi fortuna coloqué un vidrio que no permite pasar nada, parece darse cuenta de que escondo algo así que suelto un suspiro y quito mi playera. Extiende una sonrisa. Dejó la ropa en el lavabo y entro a la dicha.
—Te pateo y ahí vas de nuevo —suelto un suspiro
—Te juro que me resisto, pero ella me vuelve loco —confieso lo último
—Apuesto a que saltaste sobre ella —señala divertido
Me terminó de bañar y salgo para cambiarme dándome cuenta de que él ya no está aquí. Me coloco un bóxer y pantalón decido ponerme la playera para evitar a Fray
Soy jalonado hasta la casa de Gales, mi argumento es que me cae mal su esposo y que no me quedaré callado si dice algo estúpido. Pero Cameron declara que no mencionará nada al saber que soy hermano de su jefe o si se entera de que soy su jefe. Un día se lo declararé y amararé ver su cara sorprendida. Toca la puerta Cameron mientras esperamos, él abre la puerta y nos observa hasta detenerme en mí y abre la puerta permitiéndonos pasar.
—Él es Cameron, es el que le sigue de Fray —Cameron se precipita a tomar la mano de Luis
—He escuchado grandes cosas de tu esposa —dice con euforia
Lo que me hace pensar en algo.
—No —lo detengo antes de que haga algo estúpido como preguntarle cómo se llama la mujer que me trae loco —Gales no sabe quién es ella —determino, su sonrisa se esfuma
—Ella estaba cuando regresaste como perro pateado —hago una mueca
—Deje a Gales en su casa y regrese, no podía dejarla por ahí —suelto ofendido, me observa sin poder creerlo
Suelta un suspiro y regresa a mirar a Luis.
—Quiero que me ayude con una demanda —se rinde y me hace sentir mejor
Luis hace una mueca, sin embargo, nos guía hasta el patio trasero donde nos encontramos con una escena que hace que me detenga mientras ellos siguen caminando mientras hablan. Se encuentran bailando y ella canta, maldición esta mujer aun con tierra se contempla hermosa, camino hasta ellos volviendo de mi ensoñación. Observo a su esposo correr acercarse hasta ellos, contengo la risa cuando me observa y luego tras de mí. Es cuando recuerdo porque vinimos. Asiente y camina hasta nosotros, observo al pequeño que en efecto se parece a Luis, sin embargo, a comparación de la foto que le tomaron parece más alegre.
—A qué debo el honor —dice, me muerdo la lengua cuando va a salir un comentario tan mío
No creo que sea correcto decirle, el honor lo tengo yo al follarte, siento el sabor metálico en mi boca. Me recompongo rápido. Cuando llega hasta nosotros, aunque pasa su mano por su cara intentando limpiarla, se ensucia más, Mi hermano parece fascinado con el jardín y luis le cuanta las plantas que hay como si él estuviera plantándolas. Sin poder evitarlo recuerdo su sudor en su cuerpo y paso la lengua por mis labios, ella no se pierde ese movimiento. Su barbilla se alza y toma una postura vanidosa, lo que me hace sonreír a un más.
—Gran trabajo —dice Cameron, destruyendo nuestra burbuja, Gales le da una pequeña sonrisa —Me contaron que tus servicios serán pagados por Fray —bromea
Eso me causa gracia. Luis se acerca a sentarse junto a su hijo.
—Quiero que ustedes me paguen independientemente de quien venga el dinero —su insinuación de que podría tratar con su esposo me hace reír
—Claro, te pagaré la mitad —Cameron se ha adelantado cuando extiende el sobre con dinero, ella está sorprendida no se lo esperaba
—Lo pensé, mi hermano podría dárselo a tu esposo y el negocio es contigo —la señala, luego se da vuelta —No te lo tomes a mal —se dirige a Luis
—Necesitaré el documento donde esté el acuerdo entre familias —murmura aún sacada de balance
—Solo fue palabra una broma —dice con una sonrisa Cameron, ella nos observa
—Yo todavía no nacía —afirmó levantando las manos en son de paz
—Ella es mayor que tú —señala a Cameron que asiente
—Y mayor que Fray —acompleto, ella es mayor que todos nosotros, contengo la risa ala ver su expresión. Cameron si se suelta a reír haciendo que yo también ría
El pequeño se acerca con una libreta simulando que hace anotaciones y observa a Gales esperando. Ella sonríe con ternura.
—Asistente —Gakes dice divertida, el asiente riendo —Caso ganado —hace garabatos anotando en la libreta
—Entonces solo ignora la demanda y diles que te muestren el documento de tu abuelo que afirma el tema, aunque no aplica de igual manera —señala lo obvio, revisa el dinero y solo quita algo y lo devuelve
Salimos de la casa y ya estoy ideando mi próximo paso. A Gales le gustan los niños y yo puedo darle esa facilidad.
—Tienes pinta de que estás planeando un plan malévolo —lo regresó a mirar dándole una sonrisa
Cameron se va después de la comida y me quedo en casa pensando, ¿Debo ser un príncipe azul?, Puede que las cosas cambien después haciendo las cosas tensas, debo ser yo sin perder el toque de mi esencia. No voy a enganñarla que iqe después piense que esto es una farsa lo único que puedo hacer como lo he hecho hasta ahora es contenerme. .Ha caído la noche y creo que es el momento de ir a verla y plantearle mi plan. Camino por la vereda escaneando todo hasta que llegó a su casa, veo el pequeño jardín que estaba asiendo y luego miro por la ventana de la cocina, Luis está ahí hablando por teléfono con una sonrisa. Me muevo hasta la ventana de Gales que me sorprendo cunado es abierta. Coloco mi mano sobre su boca de manera rápida antes de que alerte a su esposo. Le sonrió cuando me escanea sintiéndose aliviada con mi precencia. Me duele darme cuenta de que estuvo llorando. Estaba por ir conmigo lo que me hace sonreír.
—Las mentes brillantes piensan igual —digo con cinismo, ignorando que de va mal
Entro a su habitación con mucho cuidado y ella no tarda en correr a mis brazos. Respondo a su abrazo dándole un beso en la cabeza. La puerta estocada e intento moverme para esconderme, sin embargo, ella no lo permite. ¿No estábamos es lndiendonos.
—Sé que me he disculpado tantas veces Gales, pero sé que esta vez si me pase, no volverá a pasar te lo aseguro —eso hace que mis alertas se enciendan, borracho queria sobre oassrce estoy seguro que volvería a intentarlo. Busco su mirada de ser así ella recogerá sus cosas y nos iremos no pienso esperar a que lo intente. Levanta la mirada y me da una sonrisa, no quiere que le tome importancia.
—No puedo tener bebes y es obvio que él sí puede —exploca lo que fue el antercado, me observa esperando que diga algo
—Sé que tener bebés es importante en un matrimonio —esto lo sé por parte de mi familia — Y que la mujer vive ilusionada con ese sentimiento de ver su vientre crecer, —de ese lado esta ella —Pero también sé que hay opciones, niños que buscan amor que uno les puede dar —eso lo sé por mi nana que no puede tener bebés, sin embargo cuida los de los demás
Puedo escuchar como se suelta a llorar, parece estar en desahogando aunque me angustia que sufra es lo único que puedo hacer o decirle. La abrazo contra mi cuerpo para darle apoyo. Siento como pierde sus fuerzas con cuidado para no lastimarla me acomodo en el suelo. Acarició su espalda mientras se aferra a mi, sus hombros se relajan hasta que solo son pequeños lloriqueos. La admiro, ha cargado con tanto que está llegando a su punto de quiebre más bien la he traído a este punto. Me alegra ser yo quien la sostenga y que no tenga que llorar sobre la cama. Él solo pensar que lo ha hecho en otras ocasiones me rompe. Se que yo no la lastimaría de ese modo, ya que lastimarla así es un golpe también para mí. Me cuestionaria que clase de hombre soy lastimando la mujer que amo. Es más fácil que ella me grite, creo debería probar eso, en este momento estamos en la faceta de luna de miel. Luego tengo un plan en el que mi nana no dudará en ayudarle. Esa mujer haría cualquier cosa por mi y será la primera vez que abuse de ella para algo de este grado, Gales lo merece
—Conozco un lugar que te encantara —afirmó emocionado, agarro su cara para que me vea y le doy un beso rápido —Debo irme para arreglar todo —pienso en voz alta, la abrazo para levantarnos me acerco a la cama para dejarla acostada
Ella me mira divertida, la lleno de beso haciéndola reír. Coloca sus brazos en mi cuello y me atrae, si esto sigue así no saldré de aquí. Me escapó de sus brazos
—Nos veremos pronto —susurro dándole el último beso
Salgo por la ventana y cierro tras de mí. Corro hasta mi casa y voy directo al auto. Para alejarme en la carretera. Llegó al lugar que es una haciendo llena de niños. Mi padre hizo esto por ella como agradecimiento cuando cumplí 15 y creyó que era lo suficiente mayor para cuidarme solo. Estacionó en la entrada y camino hasta la entrada, solo hay algunos chicos despiertos que me saludan, camino hasta la oficina de mi nana. Abro la puerta encontrandolas leyendo unos documentos, cuando se da cuenta de mi precencia alza la vista y sonríe.
—Tienes pinta de que quieres hacer algo ilegal —se ríe
—Vamos nana —extiendonmi sonrisa, ella me mira divertida. Camino hasta la mesa y me siento en una de las sillas —Ella está casada, sin embargo su esposo es un imbécil y quiero que adoptemos y que sea mi apellido el que lleven —edta sorprendida, ahora que lo analiso esto suena una locura así que debo analizarlo mejor
—Claro —dice antes de que me retracte